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El grave suceso policial debe investigarse a fondo

En las democracias y en naciones donde rige un Orden de Derecho, esconder, destruir información, mentir son delitos graves y más cuando se declara bajo juramento.

Ene 04, 2018- 19:30

Para cerrar con “broche de oro” el año, un grupo de miembros del Grupo de Reacción Policial, grupo élite de la PNC,montó un fiestón en el curso del cual una agente salió herida de bala, la sacaron del lugar pero no para hospitalizarla; su hermano y su suegro los persiguieron, hubo otra balacera… y hasta el momento no hay noticias ni de la agente herida a quien presumen muerta ni de los involucrados.

Nada está claro por el encubrimiento de los hechos, lo usual del gobierno imperante y lo que es norma: tapar evidencias, esconderse en alias, destruir información, “hacerse los locos” cuando pueden.

Basta recordar que hace unos años el accidente de tránsito ocurrido en La Libertad, en la que murió un ciclista embestido por un carro de la presidencia, manejado por funcionarios de Casa Presidencial.

En las democracias y en naciones donde rige un Orden de Derecho, esconder, destruir información, mentir son delitos graves y más cuando se declara bajo juramento. Y fue por mentir que el general Montano fue capturado en Estados Unidos y extraditado a España, donde ha declarado lo que sucedió con el asesinato de los jesuitas de la UCA: no fue un complot de alto nivel, sino una operación emprendida por un grupo de militares salvajes a quienes se les hizo creer que en la UCA estaba reunido el alto mando de la guerrilla.

La guerrilla, por su parte, como todo grupo conspirativo (se trate de Al Qaeda, de la mafia de Nueva York o de los narcos colombianos) operan en la sombra, adoptan alias, se dividen en grupúsculos, esconden armas, se meten en cuevas…

Encubrir ha sido práctica
del régimen en el poder

Cada vez que algún miembro del gobierno actual, motorista o lo que sea se involucra en un crimen, atropella y mata a alguien o es parte de un desfalco o robo de bienes, de inmediato todo el aparataje oficial se moviliza para tapar el asunto.

Pero no pueden pedirse peras al Olmo: los del cuerpo de Reacción Policial actúan como ven actuar a los miembros del gobierno.

Y el ejemplo más repugnante es la manera como tratan de tapar el enriquecimiento del expresidente Funes, tal como lo ha determinado un jurado civil; el ahora primer presidente del cambio, fugado en Nicaragua, se hace todo lo posible para minimizar los caudales que, de acuerdo a lo que se ve y conoce, se embolsó durante su paso por el poder.

Uno de los entes expertos en descubrir lo sucedido, tanto en el caso Funes como en el del GRP ahora, es la Fiscalía; veremos cómo actúa y si logra desenredar los obscuros hechos.

Pasadas las elecciones es de esperarse que los partidos democráticos tomen muy en serio la gravedad de nombrar en la Fiscalía a personas poco serias y sin personalidad, pues el costo que tiene para la buena marcha de las instituciones es enorme. Los discursos del Ejecutivo tienen como propósito desmentir a la Sala de lo Constitucional, no con argumentos (lo que se espera al tratar de fallos y actuaciones) sino en apoyo de los griteríos callejeros, lo que ha sido su forma de actuar de siempre.

Lo sucedido en la PNCes muy grave por lo que se espera que las autoridades bajo cuyo mando está el Cuerpo actúen con apego a la ley y teniendo muy en cuenta el interés de los ciudadanos en contar con cuerpos confiables y rectos.