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Con fe en el futuro recibimos el nuevo año

La esperanza es nuestro bien, la esperanza de superar los males que acongojan a los salvadoreños, las perfidias que nos persiguen, la desenfrenada violencia, la corrupción, la incompetencia.

Ene 01, 2018- 19:14

Al abrir Pandora, la caja que los dioses le entregaron con todos los bienes y todos los males sobre la tierra para que los hombres los controlaran, ella alcanzó a cerrarla, pero únicamente quedó dentro la esperanza, la que siempre está a nuestro alcance en las tristezas, las alegrías y las tribulaciones.

La esperanza es nuestro bien, la esperanza de superar los males que acongojan a los salvadoreños, las perfidias que nos persiguen, la desenfrenada violencia, la corrupción, la incompetencia.

Es una señal de esperanza las grandes inversiones que fabricantes de medicamentos han hecho primordialmente para exportar dado el prestigio que tienen en Centroamérica y el Caribe, que también puede decirse de otros sectores que, pese a las innecesarias regulaciones y al saqueo fiscal, luchando para sostenerse, cuidar el empleo de su personal y ser competitivos.

El grupo en el poder continúa reprimiendo la libre expresión, sea armando populachos que insultan y amenazan o diseminando falsa información vía los troles que maneja uno de los personajes más amorales del entramado político.

Y fue para coartar esa libertad que durante varios años la guerrilla marxista asesinó a ciudadanos que pensaban y decían, desde los cuatro intelectuales que escribían para EL DIARIO DE HOY —Edgard Chacón, Francisco Peccorini, Gabriel Payés y Rafael Hasbún, a quienes se agregan Francisco Guerrero y Roberto García Alvarado.

Lo que de común tiene la extrema izquierda con los narcotraficantes es asesinar al disidente, al que hace mucha sombra, a los competidores. Es lo que Maduro ha comenzado a hacer con la gente que se manifiesta contra su régimen y que la policía ataca a balazos, lo que Fidel Castro hizo con personalidades como Camilo Cienfuegos.

Hay muchos retrocesos pero también hay grandes avances

Una de las tareas pendientes es identificar al que ordenaba esos asesinatos y que según algunos seguiría jugando un papel de primer orden en la vida pública. La critica en los regímenes totalitarios es castigada con largas penas de cárcel, torturas y muerte.

Como van las cosas, la peor amenaza es una hambruna, pues lo que toca la extrema izquierda se desbarata de inmediato, como las fabriquitas de la Segundo Montes, las calles de la ciudad por el viceministerio de Transporte, la Lotería Nacional que se la acabaron en dos meses, los servicios públicos, el sistema escolar, la seguridad…

La amenaza contra la institucionalidad del país, sus tradiciones y su misma subsistencia se centra en los intentos del oficialismo de perpetrar un fraude y, según ellos, caer encima de los medios de producción sin que eso genere una hambruna a lo africana.

Tal cosa, a su vez nos aislaría del mundo, de la tecnología, de los tratos con otras naciones. Y en lo que respecta a los medios de producción el grupo en el poder no alcanza a darse cuenta, en su ignorancia, que hoy en día el conocimiento son “los medios de producción” y que este conocimiento se fundamenta sobre la libertad de expresión, la libertad para investigar, debatir, comparar, equivocarse, rectificar…

Las amenazas sobre la humanidad son múltiples, como son también las oportunidades. Al lado del horror jihadista y el enloquecimiento del Medio Oriente está la consolidación de la democracia y del Orden de Derecho, lo que a su vez fomenta el intercambio y la hermandad. Ariel y Calibán, el bien y el mal, se disputan el corazón de los hombres.