La otra cara de nuestra sociedad

Los salvadoreños salen muy temprano de sus casas a sus trabajos. Pero eso más que un viaje, es una odisea llena de inseguridad

Por Rolando Simán
Empresario

Nov 16, 2019- 23:10

En el excelente artículo “El Precio de la Ira”, publicado en El Diario de Hoy el 9 de septiembre, la abogada Erika Saldaña relata las experiencias que vivimos todos los que nos transportamos en vehículo día a día por las calles. “Somos una sociedad violenta. Lo vemos en las calles, en la persona que le “tira” el vehículo que maneja al resto de carros o peatones, el que pita sin ningún sentido, el que insulta y los que se comportan de manera poco civilizada. El último ejemplo representativo de esta incivilización fue el conductor de tránsito, que agredió físicamente a un gestor de tránsito”, lamenta Erika.

Pero siempre hay dos caras en una moneda. En este caso, hay otra cara en nuestra sociedad y esa la que quiero comentar ahora: los salvadoreños salen muy temprano de sus casas, algunos a las 5:00 de la mañana, para tomar el bus o el microbús y dirigirse a sus trabajos. Pero eso más que un viaje, es una odisea llena de inseguridad e incomodidad, no solo por los asaltantes, sino también por las condiciones de las unidades de transporte y el irrespeto de los conductores.

Los motoristas apiñan tanto a los pasajeros que se hacen hasta tres filas de personas de pie, y muy pocos serán los que nunca han experimentado un asalto de ladrones que van en “equipo” de dos y tres que se aprovechan del hacinamiento. A las horas de menor afluencia tampoco hay descanso: los enemigos de lo ajeno entran a la unidad provistos de una bolsa a la que los pasajeros son “invitados” a colaborar entregando sus celulares, sus carteras y artículos de valor a cambio de respetarles la vida.

Pero ojalá eso fuera todo. Cada vez es más común ver a los motoristas chateando mientras conducen y algunos en estado de ebriedad. Muchas veces van en sentido contrario e irrespetan los semáforos. El 16 de abril, en Apopa, el motorista le prestó el microbús al cobrador para que aprendiera a conducir. En un cruce perdió el control, dio vuelta y el accidente le causó la muerte a una muchacha embarazada y dejó a 17 heridos.

Esta no es la sociedad agresiva que leemos en el artículo de Erika, más bien es nuestra sufrida sociedad. Son nuestros hermanas y hermanos salvadoreños que arriesgan su vida cada día para asistir a sus trabajos o para movilizarse con sus hijos. Es urgente que la autoridad competente imponga el respeto a la ley, que se exija que las unidades estén en condiciones de buen funcionamiento y no vayan emitiendo nubes de humo negro, algo tan dañino para los pulmones y causante de series enfermedades respiratorias.

Todos los que transitamos las calles vemos esta situación como normal. Pero no lo es. Por eso repito: es nuestra sufrida sociedad y por la que poco o nada hacemos. Un sistema de transporte digno y seguro es solo una de tantas oportunidades de mejora que nuestra gente necesita urgentemente. Es el trabajo de nuestro gobierno y de cada ciudadano desde su trinchera. Mientras que desde su espacio, cada empresario es y debe ser responsable como un generador de empleo y fuente de impuestos para el desarrollo de nuestra economía, de una economía con oportunidades para todos, de una economía inclusiva.

Empresario.

Te recomendamos

El festival “Foodsion Suprema 2020” llega cargado de sorpresas y esto es lo que debes saber
7 preguntas y respuestas frecuentes sobre el coronavirus
Frijoles, el beneficioso y tradicional alimento que favorece tu salud
5 maneras infalibles para ahuyentar los zancudos por las noches

Utilizamos cookies y otras tecnologias para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.

Política de privacidad