No podemos escapar de los dólares

Por Manuel Hinds
Máster Economía Northwestern

Oct 29, 2020- 17:41

Es divertido ver cómo algunos creen argumentos en favor de la desdolarización que las mismas noticias del día están demostrando que son falsos. En este momento alguna gente en El Salvador cree que la desdolarización no puede evitarse porque nos vamos a quedar sin dólares porque el gobierno gasta mucho, implicando que esto es problema sólo porque estamos dolarizados. Esta gente se traga este argumento al mismo tiempo que lee que en Costa Rica ha habido grandes protestas porque el gobierno se ha endeudado demasiado, sin preguntarse, ¿si es cierto que el desorden fiscal es un problema en El Salvador porque estamos dolarizados, por qué también es problema en Costa Rica, que no está dolarizada?

Las violentas protestas en Costa Rica se dan como manifestaciones contra el Fondo Monetario Internacional, que ha negociado con el gobierno un convenio en el que éste se compromete a, ¡Santo Dios!, reducir sus gastos o subir impuestos, y a reducir la impresión de dinero local. ¿Cómo es eso, cómo es que un gobierno puede firmar un convenio así con el FMI si mucha gente cree que el problema se resuelve con solo que el banco central emita colones ticos y pague todas las deudas del gobierno, y los salarios de los trabajadores, y todo lo que la economía necesita para funcionar? Esta gente pensará que una institución que le prohíbe al gobierno que gaste más dinero y que lo imprima debe estar controlada por alguien inmensamente malo, como, digamos, el mismísimo Satanás.

Pero no, el FMI no viene porque lo manda el diablo. No, el FMI llega porque lo llaman los gobiernos mismos, no porque los tenga hipnotizados, sino porque tiene algo que, aunque impriman colones ticos, los gobiernos y países necesitan desesperadamente: dólares.

Sí, Costa Rica necesita dólares por las mismas razones por las que nosotros los necesitamos: para pagar las importaciones (que en nuestro caso fueron cerca de 12 mil millones de dólares en 2019) y las deudas (que, sólo las de nuestro gobierno, suman más de 25 mil millones de dólares en este momento y llegarán a ser bastante más que esto al fin del año, y mucho más en 2021).

Y el FMI le impone planes de austeridad para prestar sus dólares no porque sea una institución sicópata, sino porque sabe que si el banco central emite mucho dinero y el gobierno gasta mucho, los colones emitidos causarán una caída en las reservas de dólares del banco central porque, contra todo lo que ignoran muchos, todo gasto interno en moneda local conlleva un gasto externo en dólares. Así, cuando usted compra, digamos, una camisa producida localmente, usted está comprando también la gasolina y los camiones con la que se transportó, el algodón que se importó para hacer el hilo, la maquinaria con la que se produjo, etc. Los productores pagan por todos estos insumos con dólares, que, en el caso de El Salvador, tienen en sus bancos, y en el caso de Costa Rica, con los dólares que tiene el banco central.

De hecho, los países llaman al FMI cuando sus dólares se les están acabando porque han impreso demasiados colones y han gastado demasiado. Y el FMI, responsablemente, sabe que, si se los presta y el gobierno sigue gastando e imprimiendo colones, esos dólares no van a durar mucho, y el problema, en vez de resolverse, se va a volver peor. Por eso, exige que, si el gobierno toma su dinero, deje de imprimir colones y deje de gastar en exceso. Es decir, para ajustarse de una manera sostenible, el gobierno tiene que proceder como si estuviera dolarizado. No puede imprimir dinero, y no puede tener déficits fiscales muy grandes.

Pero un país desdolarizado no tiene las grandes ventajas de la dolarización en su recuperación, que hacen que las tasas de interés sean bajísimas, los plazos de los préstamos largos, y que haya confianza en la moneda, no porque el gobierno haya firmado un convenio con el FMI, sino por la solidez de la moneda misma. En mi carrera como economista y jefe de división en el Banco Mundial trabajé en muchas crisis financieras (Chile, Uruguay, Colombia, México, Yugoslavia, Polonia, Indonesia, etc.) y en todas encontré exactamente lo mismo. Mucha creación monetaria, mucho gasto del gobierno, que no se resuelven sino se empeoran al crear más dinero. Al contrario, se resuelven con la introducción de orden en el manejo del gobierno y la moneda. En realidad, lo primero que se necesita para estabilizar un país es respaldar su moneda con dólares, algo que es automático en una economía dolarizada. Entonces, ¿para qué desdolarizar?

Máster en Economía

Northwestern University

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