Adiós, República

.

Feb 10, 2020- 17:43

Hace menos de un mes, El Salvador celebraba el 28 aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz. Mucho puede decirse sobre lo que han sido esos 28 años, existen opiniones divididas. Aunque algunos no lo acepten, y muchas veces digamos que paz es lo que menos tenemos, no puede existir debate en cuanto al cambio de sistema político que estos acuerdos significaron.

Los Acuerdos de Paz pusieron fin a una guerra, sin embargo, lo que más hicieron fue formalizar el salto a la democracia que El Salvador buscaba desde la ratificación de la Constitución de 1983. Han sido 37 años de institucionalidad republicana, que murieron el 9 de febrero de 2020. Ni la guerra pudo tumbar esa institucionalidad. Nuestra República aguantó balas y bombas por años, pero no pudo con 7 meses de Nayib Bukele.

El jueves 6 de febrero, Nayib Bukele agravó el precedente de lo que el FMLN había hecho hace un par de años: enviar un mensaje de que otro órgano del Estado es subordinado al Ejecutivo. El FMLN tuvo una guerra fría con la Sala, pero el gobierno de Nayib Bukele dejó un mensaje clarísimo y es que, a medida que los diputados no se dobleguen a él, no le temblará el pulso para tomarse la Asamblea. Lo hizo este domingo, lo hizo y no lo pensó dos veces. Ante un espectacular circo, conformado por una muchedumbre de acarreados del gobierno, que solo llegaron por temor a perder su trabajo, Nayib ha atracado la República a mano armada.

No cuesta entender este fenómeno. Max Weber, un histórico jurista alemán, llamaba al Estado una máquina que ostenta el monopolio legítimo del uso de la fuerza. Esto se ha demostrado hoy, que el Estado es quien monopoliza la violencia, amenazando con fusiles M-16 a los diputados que se le opongan. Nayib Bukele, imitando al mítico rey francés Luis XIV, padre del absolutismo, ha enviado un mensaje tan claro como el agua: el Estado es ÉL. Ha sido CONTUNDENTE, nunca antes en nuestra historia democrática se había visto algo así.

El prestigio de las Fuerzas Armadas de El Salvador se puso por los suelos, porque demostró que la institución más respetada del país se ha denigrado a ser un juguete a servicio de un niño mimado, no de la República. Es cierto, sin lugar a dudas, que durante los años de ARENA y el FMLN vivimos arraigados a la polarización de la posguerra, pero Bukele ha exagerado al intentar erradicar esto. Bajo el gobierno de GANA hemos dejado la posguerra, precisamente porque hemos regresado a los tiempos de dictadura en plena guerra.

Nayib, has impuesto el terror en la Asamblea con tu despliegue militar; has extorsionado a los diputados, amenazándoles con una insurrección si no obedecían tus caprichos y has asesinado la República, a mano armada y sin vergüenza. Curioso, viniendo de alguien que jura querer erradicar estas mismas cosas.

La pregunta del millón es esta, ¿para qué quiere el presidente que se aprueben más de $100 millones más de deuda, cuando ya se han aprobado dos previos préstamos y no quiso incluir ese dinero en el Presupuesto General 2020? Por lo que yo entendí, por sus propias palabras, el dinero alcanza cuándo nadie se lo roba. ¿Por qué, entonces, parece que el dinero no le alcanza nunca? ¿Será que se lo está robando alguien?

La duda queda abierta, pero no hay que olvidar que funcionarios de su gobierno están implicados en una posible tregua con pandillas, trato para el que se necesita millones de dólares que no pueden incluir en su presupuesto.

Lo del domingo es un escándalo, es un asalto a mano armada a nuestra República. No se puede tapar el sol con un dedo, lo que se fragua en CAPRES es un autogolpe de Estado. En redes sociales circulaba el hashtag #Bukelazo, apelando al famoso Serranazo en Guatemala, cuando el presidente Serrano Elías, desde el Ejecutivo,clausuró los otros poderes del Estado, intentando tomarlos y absorberlos. Lo de el domingo no se diferencia, es un sucio autogolpe de Estado. El 9 de febrero de 2020, Nayib se ha convertido en lo que muchos siempre supimos que era su sueño: un dictador.

Es momento para que la oposición se plante firme, que los diputados pongan en su lugar al megalómano, para que no vuelva a militarizar el Salón Azul, sentándose a presidir el pleno mientras levanta falsas plegarias, como todo un fariseo.

Es momento para que los otros poderes competentes, como la Corte Suprema de Justicia, haga cumplir y respetar el orden constitucional. Es momento, especialmente, de que los diferentes sectores de la sociedad civil, que hemos trabajado por reconstruir un país por 28 años, hagamos saber al presidente que no se puede gobernar en contra de su propia nación. No somos el 3%, somos muchos más y es momento de hacerle saber eso al pequeño dictador.

ARENA, FMLN, Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Constitucional, Colegio de Abogados, ANEP, ASI, gremios empresariales, estudiantes universitarios, sindicatos de trabajadores, electorado activo y sociedad civil en general, ¡DESPIERTEN! Despierten ahora y defiendan nuestra patria. Somos más del 3%, despierten YA, o tendremos que decir: adiós, República.

Te recomendamos

El festival “Foodsion Suprema 2020” llega cargado de sorpresas y esto es lo que debes saber
7 preguntas y respuestas frecuentes sobre el coronavirus
Frijoles, el beneficioso y tradicional alimento que favorece tu salud
5 maneras infalibles para ahuyentar los zancudos por las noches

Utilizamos cookies y otras tecnologias para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.

Política de privacidad