“Buxos” a contener el coronavirus

Las personas que padecen de condiciones previas (cardíacas, pulmonares y demás, como lo es la diabetes) se encuentran en un mayor riesgo de padecer una forma compleja de la enfermedad

Mar 25, 2020- 17:27

Si una palabra define la capacidad de lo salvadoreños es la de ser “buxos”. Para todo, desde la manera de hacer negocios, hasta la de lograr lo que nos proponemos, y demás. Que no nos vaya a pasar, ahora que enfrentamos la pandemia actual, que “nos lleve la corriente”, y es que hay muchísima preocupación por las crisis que se avecinan. Pero quizás debemos recordar que lo primero que tenemos que salvaguardar es la vida, la propia y las de los nuestros.
El coronavirus es y sigue siendo un gran desconocido. Se ha comprobado que está, como es característico de muchos virus, mutando y no ha sido posible aún introducir al mercado vacunas probadas. No hay tratamiento eficaz, de manera que las personas que padecen de condiciones previas (cardíacas, pulmonares y demás, como lo es la diabetes) se encuentran en un mayor riesgo de padecer una forma compleja de la enfermedad, que puede llevar al paciente a requerir atención en una unidad de cuidados intensivos con asistencia ventilatoria.
No es exageración decir que se trata de un padecimiento que no puede compararse a una “simple gripe”. Es cierto que muchísimos miembros de la población sufrirán una enfermedad atenuada con síntomatología similar al catarro común. Pero esas mismas personas son, lastimosamente, fuente de contagio, ya que durante el periodo de incubación —que puede ser hasta de 15 días— y en los días en los que se padece la forma leve de la enfermedad, es posible y muy probable transmitir el virus a alguna de esas otras personas más vulnerables.
Si para algo sirve la historia que han vivido y sufren otros países es para aprender. Evitemos cometer los mismos errores. Es trágico ver que en Italia, los médicos ya se están viendo obligados a rechazar el ingreso hospitalario a varios pacientes de un rango de edad mayor, para poder tener la capacidad para atender a personas menores. Es una realidad que esta pandemia ha puesto en jaque a sistemas de salud de países europeos mucho más avanzados y con mayores recursos que los nuestros.
Es tan claro el panorama, que no se entiende qué pasa. Me parece que parte del problema es que vivimos en una cultura en la que, sin decirse de forma tácita, se pone, sin querer, valor en las vidas, que son verdaderamente invaluables. Este es claramente un momento de solidaridad, de entender que le toca a cada uno defender la vida del más frágil.
Está ya comprobado de forma epidemiológica que los países que han implementado el distanciamiento social han logrado aplanar las curvas de contagio. De manera que cada uno ha de tomar la enérgica decisión de evitar los contactos, de trabajar desde casa, de practicar las normas de higiene de forma radical. El que no lo hace, pone en riesgo a los demás.
Estamos ante circunstancias delicadas, en las que existe la gran posibilidad, ya comprobada en otros países, de prevenir una catástrofe. “¡Buxos!” ¿será que lograremos dar ejemplo de responsabilidad y solidaridad? ¿ Y mostramos así al mundo, como lo hemos hecho ya antes, que cada una de las vidas de cada uno de los salvadoreños vale, y tanto, que haremos lo que sea necesario para ayudarnos? En esta ocasión, desde antes.

Médico psiquiatra

Master en Bioética, M Matrimonio y Familia

mdemolina@yahoo.com

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