Carta: ‘Fake’, o el método truculento de levantar indignación

Por Paolo Luers
Periodista

Ene 17, 2020- 16:51

Posiblemente el Gobierno logre que una buena parte de los salvadoreños residentes en el exterior vuelvan a indignarse con la Asamblea Legislativa y el Tribunal Supremo Electoral, dos instancias que se atrevieron a no hacerle caso al presidente Bukele. Este exigió una ley que permita que para febrero 2021 la diáspora tenga derecho de votar no solo por diputados (Asamblea y Parlacen) sino también por alcaldes y concejos municipales, y que el voto sea electrónico.

El mismo día que el vicepresidente Ulloa presentó esta iniciativa de ley, el parlamento aprobó una ley alternativa, que parece mucho más realista: mantener el voto por correo, que es más confiable y más económico que el voto digital; comenzar en el 2021 con el voto por diputados, dejando el voto municipal para una futura ley y para el año 2024.

La reacción del gobierno: gritos de indignación y decir que dejar fuera la elección municipal es inconstitucional. Mentira: La sentencia de la Sala del 2017 contempla que la Asamblea puede buscar una solución progresiva, o sea por pasos. El Gobierno alega que solo el voto digital, por computadora, garantiza el derecho al voto de los residentes. El presidente, para variar en Twitter, defiende su propuesta del voto electrónico que otros cuestionan por razones de seguridad digital: “¿Se manipula en Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Suiza, Italia, Noruega, Reino Unido, Australia?”

Otra mentira del presidente: Las leyes de Alemania, Italia, Noruega no permiten el voto electrónico, por considerarlo vulnerable a ataques cibernéticos y fraudes. Alemania apuesta a un sistema muy desarrollado de voto por correo, incluso para ciudadanos que viven al interior del país y lo soliciten. Francia y Suiza experimentaron con el voto electrónico y lo suspendieron. 

Pero esto tal vez no lo sabe la mayoría de los salvadoreños, cuya indignación y rechazo contra la Asamblea Legislativa quiere atizar el presidente. Por esto el presidente, quien tiene a su disposición toda la información necesaria, opta por lo ‘fake’…

Los expertos del Tribunal Electoral dijeron que una ley como la propuso ahora en enero el Gobierno, que incluye el voto electrónico y el voto para alcaldes y para diputados, tal vez hubiera sido realista si lo hubieran presentado en agosto del 2019. Siempre cuando al mismo tiempo hubieran garantizado el presupuesto, mucho más alto por el voto electrónico. Pero estos fondos no están contemplados en el presupuesto y hace pocos días el ministro de Hacienda dijo en la Asamblea que no hay manera de financiar la variante que propone el mismo Gobierno…

Los magistrados y expertos del TSE dicen que ahora sería imposible organizar, planificar, administrar, financiar el paquete que propone el Gobierno (incluir las elecciones municipales) y aplicar el voto electrónico.

Pero lo más importante que uno de los expertos, Malcolm Cartagena, dijo al gobierno es esto: “El cuello de botella no está en votar electrónicamente o en papel, sino en empadronarse (que es un paso avalado por la Sala). ¿Se puede hacer algo? Sí. El Gobierno puede ampliar oficinas en consulados, reducir costo del DUI”.

Quiere decir: el verdadero problema, el “cuello de botella” que no permite a los salvadoreños residentes en el exterior ejercer su voto, es un asunto que solo el gobierno mismo puede resolver. Solo tiene que transformar la forma en que trabajan sus consulados, los DUI Centros y el RNPN, y dotarlos de los recursos y equipos. Nada de esto depende de la Asamblea.

Si este “cuello de botella” no se resuelve, da igual que se va a votar por computadora o por correo, siempre será una pequeña minoría.

Entonces, la llave para resolver el problema la tiene el Gobierno, pero prefiere armar un gran conflicto ‘fake’ con la Asamblea y con el TSE. ¿Por qué? En el fondo no le importa solucionar el problema del voto en el exterior, le interesa agravar y usar este problema para atizar indignación entre la gente.

El método ‘fake’ como forma de gobernar…

Saludos, Paolo Lüers 

Posdata: Para dimensionar el problema, dejo otro tuit de Malcolm Cartagena, experto electoral: “En 2019 estaban habilitados 5.2 millones de votantes y votaron 2.6 millones. Eso, acá en El Salvador. Ahora, nuestra querida diáspora es de 3 millones, pero solo sacarán DUI el 20% (600 mil) y de ese total suele votar apenas el 2% (según 2009, 2014, 2019).

¡No son 3 millones de votantes!”

Tags Opinión |

Utilizamos cookies y otras tecnologias para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.

Política de privacidad