Pescadores y ostreros de El Majahual están sin recursos por pandemia y tormenta

La mayor preocupación que tienen los pescadores y ostreros artesanales es que no saben cómo pagarán los recibos de servicios básicos que se les han acumulado en tres meses.

El joven pescador Eric Mejía trata de arreglar su red para poder trabajar. Foto EDH / Menly Cortez

Por Jessica Guzmán

Jun 27, 2020- 09:30

Los pescadores de El Majahual, en La Libertad, por ahora han guardado sus lanchas, sus redes y su energía para salir mar adentro a buscar el sustento diario.

La razón es que en estos días lo único que logran es poner en riesgo el equipo de pesca porque las tormentas Amanda y Cristóbal que recientemente azotaron al país han llenado el mar de basura, árboles y demás desechos.

“Los efectos luego de una tormenta normal pueden durar 15 días, pero como en estas hubo demasiada agua, y con tanta fuerza que arrastró mucha basura y árboles al mar, que este aún no la ha logrado sacar, por lo que los pescadores si tiramos las redes lo único que conseguimos es arruinarlas por los árboles y basura que se enredan en ellas”, explicó Mario Gamero, miembro de la Asociación Cooperativa de Pescadores del Majahual (Acoopesma).

“Los ríos y quebradas se desbordaron, se pasaron llevando basura, árboles y casas y esto no se ha moderado, entonces el pez cuando percibe ese montón de desechos sólidos mejor se amara, se aleja”, añade el pescador.

Las tormentas llegaron en el peor momento, ya que los pescadores y ostreros tenían tres meses con muy pocos ingresos debido a la cuarentena impuesta por la pandemia COVID-19 y aunque ya se esté abriendo la economía, aseguran que será quizá hasta mediados de julio que ellos puedan ir a pescar y empezar a obtener ingresos.

Toda esta situación les genera una gran incertidumbre, ya que no saben cómo lograrán levantarse de esta crisis y pagar los recibos de servicios básicos y las deudas que tienen con bancos o cajas de crédito.

La mayoría tiene préstamos que han adquirido para comprar equipos de pesca o renovar los que ya tenían, explicó Jorge Alvarado de la Junta de Vigilancia de la Cooperativa de Ostreros del Majahual.

“Aquí todos los pescadores de la zona, estén o no en cooperativa, están atrasados con sus deudas bancarias. Ahorita nosotros nos sentimos ahogados”, contó Alvarado con poca esperanza.

“Yo tengo retrasados $92 por mes desde mayo, posiblemente nos vamos a morir, pero tal vez viene alguna solución, pero lo que yo veo que para pobres como nosotros no vemos alternativa. Ojalá el Estado nos tomara en cuenta, al pescador no le dan soluciones, no proponen iniciativas”, añadió.

Son 55 pescadores y ostreros de El Majahual los que están en apuros para llevar sustento a sus familias debido a la pandemia y a las tormentas que azotaron al país. Fotos EDH / Menly Cortez

En total son 55 trabajadores en esa zona los que están en esa situación, 26 de la Cooperativa de Ostreros de La Libertad; 19 de Acoopesma y 10 independientes, dijo Elmer Antonio Moreno, otro de los afectados.

“Lo que les toca para salir adelante es “rebuscarnos para ver qué podemos hacer, pero por lo menos arriesgándonos a arruinar los equipos tendríamos que ir sacar aunque sea un poquito para comer. Nosotros nos enjaranamos para ir comprando equipo para pescar”, dijo Moreno, quien agregó que adquirió un crédito en enero, cuando iniciaba la pandemia y no tenía ni idea que se iba a ver en esta situación.

“Para nosotros ahorita es una incertidumbre, con qué va a deparar la pandemia para nosotros, tenemos temor que el virus llegue a la comunidad, temor de cómo puede cambiar todo, porque si bien necesitamos el turismo, cuando lo abran pensamos que será una situación difícil, porque lo primero que la gente va a decir ‘vamos a desestresarnos al Majahual’ y si se viene toda esa gente y se hace el foco de contagio, porque incluso los países del primer mundo ni si quiera tienen la vacuna y uno pobre, cómo acceder a ella cuando la tengan”, expresó Gamero.

El pescador Elmer Moreno, miembro de la Acoopesma muestra una de las redes arruinada por la basura que hay en el mar. Fotos EDH / menly cortez

Expectativas se vinieron abajo

Los hombres que viven de la pesca y del buceo jamás le tendrían miedo al mar, le tienen respeto, pero es que la mayoría desde niños, empezó su faena dentro de las aguas del océano.

Su inversión son sus lanchas. Comprar una bien equipada es lo que los motiva porque saben que así tiene posibilidades de obtener una buena pesca y venderla a buen precio, que realmente es bastante accesible comparado con la reventa.

Antes de la pesadilla de la pandemia, los pescadores tenían grandes expectativas con las vacaciones de Semana Santa y para Agosto. “Nosotros estábamos contentos porque se aproximaba a una vacación y todo lo que estábamos sacando se vendía a buen precio, veníamos bien, el turismo venía repuntando, venía bastante extranjero, vendíamos bien el producto porque no nos regateaban por el precio”, manifestó Gamero.

En un día normal, el trabajo es por jornadas de 12 horas aseguran los pescadores, ya sea en el día o en la noche , a tres millas náuticas mar adentro, que es lo que se permite en la pesca artesanal, explicaron.

Luego cuando vino la pandemia podían seguir sacando producto porque son parte de la cadena productiva que provee alimentación, pero no había mucho sentido ir porque ya no tenían quién se los comprara.

“Solo vendíamos poco a bajo precio y ya no lo íbamos a vender al puerto, sino que en los cantones, pero cuando vino la tormenta, ahí colapsó todo, ahorita nosotros no tenemos pesca”, explica Gamero.

Los pescadores y ostreros aseguran que necesitan que la Banca o las cajas de créditos con las que han adquirido préstamos les otorguen planes accesibles para ellos poder salir de la crisis en la que se encuentran y no sentirse ahogados por las deudas.

También aseguraron que nadie del Centro de Desarrollo de la Pesca y Acuicultura (Cendepesca) se les ha acercado para ofrecerles alguna iniciativa o plan que el Gobierno esté trabajando para ayudarles a salir adelante.

El Diario de Hoy trató de obtener la postura de la directora de Cendepesca, Norma Idalia Lobo, pero al cierre de la nota no hubo respuesta.

Algunos pescadores deciden arriesgarse e ir a tirar sus redes, sin embargo, no logran sacar producto porque actualmente hay mucha basura. Foto EDH / Menly Cotez

Utilizamos cookies y otras tecnologias para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.

Política de privacidad