Médico experto en virus responde las dudas más frecuentes sobre el COVID-19, los retos a la ciencia y cómo protegerse

El Doctor Carlos Alexander Ortega Pérez es  profesor Titular de Enfermedades Transmisibles. Investigador y encargado de la Sección de Virología de la Facultad de Medicina de la Universidad de El Salvador (UES). Explica los factores que hacen tan peligroso al nuevo virus.

El laboratorio de virología de la UES tiene el recuerso humano y científico para procesar muestras COVID-19, pero no el equipo. Foto EDH / Archivo

Por Roberto Alas / E. Chacon

Jul 02, 2020- 09:45

Carlos Ortega es el encargado del Laboratorio de Virus de la Facultad de Medicina de la Universidad de El Salvador (UES) y en el trabajan distintos tipos de virus, citomegalovirus, herpes virus, entre otros. En el laboratorio no trabaja con virus respiratorios porque para ello necesitan el equipo de PCR en Tiempo Real, con el cual se procesa el COVID-19; aunque la capacidad técnica y científica para trabajar con el coronavirus la tiene. Ortega lamenta que el Estado invierta poco en educación, ciencia y tecnología.

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Este experto en virus hace una valoración sobre cómo la comunidad científica mundial ha tenido que correr para sacar una vacuna, lo que han aprendido del COVID-19 y sobre una posible nueva cuarentena que se quiere implementar para disminuir los contagios.

Como investigador que trabaja con virus, ¿qué análisis hace del comportamiento del COVID-19?

El SARS-CoV2 con su incontrolable avance a nivel mundial, a pesar de distintas estrategias implementadas por países desarrollados y subdesarrollados con buenos o deficientes sistemas de salud, desafía de manera desconcertante a la comunidad científica a comprender mejor sus mecanismos de propagación, contagio y clínica, a fin de poder implementar estrategias eficiente y eficaces para controlar su propagación y mitigar los efectos de esta pandemia que ya golpeó de manera letal a muchas familias salvadoreñas.

Plasma convaleciente de un paciente recuperado de COVID-19. Los bancos de sangre de los hospitales esperan a que más pacientes se acerquen. Foto EDH / EFE

¿ Qué es lo que más ha desconcertado al mundo científico del nuevo virus?

La rápida propagación silenciosa del virus, a través de una proporción increíblemente grande de personas que se infectaron, pero que ni siquiera se dieron cuenta que cursaron con la infección o tuvieron síntomas leves o ningún síntoma, lo que propició exceso de confianza muchas veces incitadas por falsa información en redes sociales y que abonó de manera importante al incumplimiento de las medidas de distanciamiento social, provocando la diseminación facilitada del virus y llegando invariablemente a infectar a huéspedes susceptibles con factores de riesgo a complicarse o fallecer por la infección.

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Más desconcertante, la rápida y hasta fulminante evolución clínica de algunos pacientes infectados, que de estar con cuadros leves o incluso aparentemente sanos, se complican de manera estrepitosa en periodos muy cortos, a veces de solo horas, requiriendo internamiento de UCI para tratar de asegurar su supervivencia y recuperación.

Pacientes reciben terapias respiratorias en las bancas de espera. Foto EDH/ David Martínez

En el mundo y en el país se ha tenido que luchar y atender otros virus como el H1N1 y otros coronavirus, ¿por qué el coronavirus es tan diferente?

En general, los virus que causan cuadros graves y mortales tienden a trasmitirse poco y, por el contrario, aquellos virus que provocan cuadros leves o incluso asintomáticos se trasmiten más. El SARS-CoV2 ha resultado ser más peligroso y complicado porque cumple las dos aseveraciones anteriores, causando cuadros graves y mortales y se trasmite más, haciéndolo más difícil de combatir.

En comparación con otros virus como el de la influenza H1N1, o incluso otros coronavirus, parece tener una mayor capacidad de infectar a un gran número de personas, que involuntariamente o por falta de conciencia ayudan al virus a propagarlo aún más en la población, provocando en los infectados sintomáticos un espectro clínico que puede ir desde una tos leve hasta dificultades respiratorias potencialmente fatales.

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El virus infecta uniéndose a unos receptores específicos que se encuentran en la superficie de las células humanas, conocidos como ACE-2, que los podemos encontrar en la mucosa de la nasofaringe, los pulmones, los intestinos, incluso tejido cardiaco, renal y cerebral, lo que explica la gran variabilidad de su presentación clínica.

¿Qué lecciones le deja al mundo de la ciencia, y a la sociedad en general, este nuevo virus?

La naturaleza siempre esta provocando estos escenarios de pandemia, muchas veces acelerados por las alteraciones de los frágiles equilibrios de nuestros ecosistemas, de por sí ya deteriorados, aunados a muchas costumbres culturales que no se pueden catalogar como malas o como buenas; pero sí como cuasi temerarias (esas comidas exóticas de distintas culturas).

De hechos, antes de la pandemia de SARS-CoV2 se estaba y aún se está a la puerta de una posible pandemia del virus de la influenza, que es el que la comunidad científica esperaba, pero el COVID-19 se adelantó, ojalá que este escenario no suceda.

¿Por qué al mundo científico le ha costado encontrar una cura?

El proceso de elaboración de una vacuna es complejo, sobre todo para virus que tienden mucho a mutar su genoma. Este proceso se lleva lo largo de varias etapas controladas por reglamentos sanitarios internacionales, por lo que para fabricar, probar y certificar una vacuna, antes de estar lista para su aplicación sistemática o sanitaria en humanos, debe pasar por todos estos procesos.

Aún con estos procesos esta vacuna, de hacerse realidad, estaría en tiempo récord histórico, ojalá que cuando la vacuna esté disponible esta pueda ser gratuita y de acceso universal y se distribuya de manera equitativa en todos los países; sé que es un sueño.

 

175 pacientes recibieron el alta ayer luego de recuperarse del coronavirus, informó el Ministerio de Salud. Foto @SaludSV

¿En el país, cómo ha visto el manejo de la pandemia de parte de las autoridades de Salud?

Con certeza, el Gobierno ha realizado un gran esfuerzo por trabajar en controlar la pandemia y tratar de reducir los números de infectados y muertes por COVID-19, esa intención ha sido clara y contundente; sin embargo, creo que esa intención se vio afectada negativamente debido a que parecía haber un plan que por momento se mostraba improvisado con una hoja de ruta que también parecía blindada, ya que cuando se trataron de hacer observaciones no se tomaron en cuenta y por el contrario dicha observaciones se desvirtuaban inmediatamente, lo cual pudo haber privado en algunos casos de tomar mejores decisiones y quizá obtener mejores resultados.

¿Cómo valora la efectividad de la cuarentena que se estableció el 21 de marzo?
Necesaria, pero muy difícil para buena parte de la población, principalmente para las familias más desposeídas de nuestro país, poniendo de manifiesto la gran injusticia social que aún persiste con niveles de pobreza alarmantes que no han sido atendidos de manera efectiva por los gobiernos anteriores y que aún sigue sin atenderse de manera adecuada.

La cuarentena finalizó el 14 de junio. ¿Qué aspectos positivos, cuáles debieron mejorarse y cuáles fueron errados desde su valoración científica?

No hay fórmulas mágicas en esto, si usted inicia muy temprano o muy tarde la cuarentena siempre tiene aspectos a favor y en contra porque el comportamiento epidemiológico del virus ha sido tan impredecible que aún está dando cátedra a los más estudiosos de la epidemiología en las universidades más prestigiosas del mundo.

Si a esto se le suma que hubieron actividades que promovió la salida masiva de personas por necesidad, como los famosos $300, que definitivamente debió utilizarse otro mecanismo, de igual forma muchas personas por necesidad para poder llevar comida a su familia se vio en la riesgosa decisión de tener que incumplir la cuarentena.

¿Es necesarios 15 días más de cuarentena estricta como lo ha pedido el Gobierno?

Definitivamente sí, pero debe ser una cuarentena focalizada y sobre todo más solidaria, debe proteger la salud y la vida, garantizando que los que tiene poco o que no tiene recursos para subsistir 15 días reciban la ayuda del gobierno, de ONGs o empresa privada; debe garantizar la detección de más casos positivos aumentando más el número de pruebas de PCR en tiempo Real que se realizan, debe garantizarse que a las personas que se encuentren infectadas en sus casas y en cuarentena el sistema de salud les provea atención oportuna domiciliar y su traslado inmediato cuando sea requerido el servicio de cuidados intermedios o intensivos en nosocomios.

¿A qué atribuye que los contagios y las muertes se hayan disparado en las últimas dos semanas?

Al incumplimiento de la cuarentena potenciada por la tragedia ambiental que recientemente afecto a nuestro país. Además, se realizaron actos políticos con aglomeraciones de personas y quizá lo más lamentable es que, como siempre, muchas personas aún sin necesidad de salir también irrespetaron la cuarentena. Estas próximas dos semanas que vienen se comenzara a ver el impacto de la primera fase de la apertura económica.

Se han registrado varios decesos de personal de primera línea durante la pandemia. Foto EDH

¿Hemos escuchado que el personal de primera línea está expuesto a mayor carga viral. Podría explicarnos qué es la carga viral, cómo no exponemos a ella y cómo influye en la respuesta inmunológica?

La carga viral es el número de viriones por mililitro de sangre o en algunos fluidos corporales, en este caso respiratorios; mientras más carga viral hay en la secreciones respiratorias, más posible es que exista transmisión del virus; y mientras más alta sea la carga viral que reciba como dosis infectante, más posibilidades tiene de enfermar una persona.

En este sentido, el personal de Salud y, quizá de manera específica los médicos y enfermeras, están con frecuencia en contacto muy cercano, prolongado y repetitivo con pacientes que están altamente infectados muy posiblemente con cepas mutantes virulentas del virus que son las que están más relacionados con los cuadros clínicos graves, a esto se le suma que atienden varios pacientes durante sus largas jornadas, asegurándose con esto que este personal tiene contacto con altas dosis infectantes de cepas mutantes virulentas provenientes de distintos pacientes, esto provoca que a pesar que se tenga un sistema inmune en adecuado estado y sea una persona saludable, tiene grandes dificultades para combatir esa gran carga viral recibida con alta variabilidad genética natural del virus, determinando muchas veces el desenlace en la batalla entre nuestro sistema inmunológico y el virus.

Es así como vemos con el personal de Salud están siendo infectados e incluso falleciendo por COVID-19. Definitivamente decir que los médicos y enfermeras están en el frente de batalla no es una mera comparación filosófica, es en realidad que día a día y cada minuto que este personal de Salud está en ese frente, está arriesgando literalmente su vida y por ende también las de sus familias.

Este vínculo entre la alta exposición y el contagio del personal de Salud se ve fuerte mente potenciado por la injustificada falta de acceso a equipamiento de protección de bioseguridad suficiente y adecuado, exponiendo y arriesgando aún más al personal, situación que con seguridad está provocando enfermedad y muerte del personal de Salud.

¿Qué cosas concretas saben los virólogos del COVID-19 en tan pocos meses de estudio?

Los virólogos y otros profesionales de áreas afines de varios países desarrollados han avanzado mucho en el conocimiento del virus en todos sus aspectos, desde lo molecular hasta lo clínico, conocimiento que a diario se sigue enriqueciendo, pasando por el trabajo que aún está en proceso para conseguir la vacuna en tiempo récord. Aún con eso, existe una brecha entre ese conocimiento y el control efectivo de la pandemia.

¿Cómo la población puede luchar con el enemigo invisible que es el virus?

Debe tomar en serio la pandemia, mantener las medidas de distanciamiento social y de bioseguridad (uso obligatorio y adecuado de mascarilla, lavado de manos frecuente y adecuado) y acatar las disposiciones del Ministerio de Salud.

¿Cuánto tiempo tomará a los salvadoreños lograr la inmunidad de rebaño?

Esa inmunidad colectiva o de grupo contra SARS-CoV2 se dará cuando un número suficiente de salvadoreños estén protegidos contra la infección, lo que a su vez reducirá la posibilidad de que el virus logre tener contacto con aquellos individuos que no tiene inmunidad porque aún no han sido infectados, esto se lograría si se tuviese la vacuna y se aplicara de manera sistemática o que con el tiempo el virus, según algunos estudios, alcance a infectar entre el 60 % y 70 % de la población que logre superar con éxito dicho proceso infeccioso y quedasen protegidas.

Este último proceso lleva como consecuencia que no todas las personas tienen éxito en combatir y superar la infección, muchas personas terminarían falleciendo tal como lo vemos actualmente, por lo que lo mejor para la población mundial es la consecución de una vacuna efectiva y de acceso sistemática en todos los países.

 

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