Alcalde, exfuncionarios y Lüers serán procesados en libertad

A cinco acusados les ordenó pagar fianzas de $5,000 a $10,000 y presentarse cada mes. Fiscalía expuso ante jueza que los partidos entregaron $581,000 a las pandillas.

San Salvador, 7 de febrero de 2020 Ernesto Muyshondt, Benito Lara, Arístides Valencia, Wilson Alvarado, Raúl Mijango y Paolo Luers se hicieron presentes a la audiencia inicial en el Juzgado Segundo de Paz de San Salvador por estar implicados en negociaciones con pandillas. Previo a la audiencia un grupo de manifestantes se concentraron a las afueras del centro judicial para apoyar a todos los imputados. Foto EDH/ Yessica Hompanera

Por David Marroquín

Feb 07, 2020- 08:46

El Juzgado Segundo de Paz resolvió ayer que cinco de los acusados de fraude electoral y asociaciones ilícitas en relación a presuntos pactos con cabecillas de maras -según la Fiscalía General-, deberán de ser procesados en libertad y pagar fianzas económicas de $5,000 a $10,000.

Al alcalde capitalino Ernesto Muyshondt, al ex ministro de Gobernación, Arístides Valencia y al exministro de Seguridad, Benito Lara, les impuso $10,000 de fianza; mientras que a Wilson Alvarado y el columnista Paolo Lüers deberán pagar $5,000. Solo a Raúl Mijango, Raúl Mijango, exmediador de la tregua entre pandillas, no le impuso fianza por que cumple una condena de 12 años por extorsionista.

La jueza desistió de la pretensión fiscal de imponerles $100,000 de fianza “en virtud de que han tenido acceso a grandes cantidades de dinero como para pagar a esos grupos criminales”, dijo un fiscal del caso.

Además, Muyshondt, Lara, Valencia, Alvarado y Lüers tendrán que llegar a firmar cada 30 días al juzgado Segundo de Instrucción y no se les impuso ninguna restricción para poder salir del país.

“En mi trabajo como alcalde es muy importante porque no tendré restricción para poder ir a buscar cooperación y atender compromisos internacionales que nos compete”, dijo Muyshondt, luego de conocerse la resolución de la jueza.

El alcalde capitalino dijo que siempre va a estar en la disposición de colaborar con el proceso judicial, aunque sostuvo que la acusación presentada por la Fiscalía es “sumamente débil, una acusación llena de contradicciones, llena de inconsistencias, llena de vicios y vacíos, basada en las declaraciones de dos delincuentes que lo que buscan es su libertad”.

Aseguró que los videos y los audios con los que han sido acusados por la Fiscalía “podrían haber sido manipulados, podían sido violentados”.

Durante el desarrollo de al audiencia inicial, los fiscales del proceso judicial por las presuntas negociaciones de políticos con pandillas aseguraron en la audiencia inicial que esos grupos delictivos recibieron $581,000 de los partidos FMLN y ARENA para que votarán por sus candidatos en las elecciones presidenciales de 2014 y legislativas en 2015.

Todos los mencionados son acusados por la Fiscalía de fraude electoral y de asociaciones ilícitas, en el inciso seis que se refiere a los que promuevan, ayuden, faciliten, o favorezcan la conformación o permanencia de las agrupaciones, asociaciones u organizaciones de carácter delictivo.

Antes de que se iniciara la audiencia inicial, Muyshondt dijo que “confío en la justicia, confío en que todo se va a dilucidar para ponerle punto final a esta situación”.

Uno de los fiscales interpretó la resolución judicial como un hecho histórico porque “la instancia judicial ha acreditado fehacientemente que no todas las negociaciones de partidos políticos con grupos criminales y con población en general, puedan ser constitutivas de acividades puramente proselitistas”.

Agregó que el ente fiscal pudo demostrar que todos los acusados han participado en las asociaciones ilícitas y en fraude electoral por el hecho de que dos partidos políticos le pagaron a las pandillas para que éstas incidieran en los resultados de las elecciones de 2014 y 2015.

El período en el que los acusados habrían cometido los hechos delictivos por los que están siendo procesados se detalla de octubre de 2013 a febrero de 2015.

Las acusaciones contra los seis procesados se sustentan en las declaraciones de dos testigos criteriados (con beneficios penales) Noé Y Salomón; así como videos de las reuniones entre los políticos y las pandillas y audios de intervenciones telefónicas.

En el caso del partido FMLN, Arístides Valencia y Benito Lara eran los que habían sido designados para reunirse y hacer pagos económicos a los cabecillas de las pandillas, según la Fiscalía. Ellos eran llamados “Los Padrinos” por los cabecillas pandilleriles.

Wilson Alvarado era el enlace del partido de izquierda y las pandillas para gestionar las reuniones. Entre octubre y noviembre de 2013 hubo de ocho a doce reuniones de las pandillas con Lara y Valencia, quienes en ese tiempo eran diputados por el FMLN en la Asamblea Legislativa.

Alba Petróleos entra en juego

El testigo Salomón aseguró que en una de esas reuniones participaron, además de Lara y Valencia, los dirigentes efemelenistas, Medardo González y José Luis Merino. Éstos dos últimos llegaron a reiterar el compromiso de cerrar el contrato a la empresa Aliprac que era el proveedor de la alimentación en los centros penales.

A cambio, ellos dijeron que con la empresa Alba Petróleos iban a proveer de fondos para pagarles a los reclusos que elaborarían y distribuirían la alimentación a los internos del sistema penitenciario. Además, se crearían fuentes de empleo para la población reclusa y un programa de créditos que sería administrada por los mismos reclusos.

Sin embargo, ni González ni Merino han sido acusados en el caso de las negociaciones de políticos con las pandillas.

En una oportunidad, Raúl Mijango les recomendó a los cabecillas pandilleriles que exigieran $450,000 al FMLN por los 120,000 votos que le podrían dar las pandillas en las elecciones presidenciales de 2014 -con Sánchez Cerén de candidato- y como compensación por el apoyo electoral.

Una fiscal del caso aseguró en la audiencia, que el FMLN les entregó $433,000 antes de la primera vuelta electoral de 2014 a las pandillas. Tras el gane en esa primera vuelta, ese partido les dió un bono de $10,000 más por los resultados a favor de Sánchez Cerén.

Además, 16 cabecillas de las pandillas se beneficiaron con $400 mensuales cada uno, ya que los habían empleado en el gobierno como “gestores de paz”, aún cuando algunos de ellos estaban detenidos en los penales, dijo la fiscal. Ese salario lo estuvieron devengando por un período de dos años.

Con relación al partido ARENA, la fiscal dijo que el alcalde Ernesto Muyshondt les había entregado $138,000 alas pandillas para que votarán por sus candidatos en las elecciones legislativas y municipales de 2015. La mitad de ese dinero, $69,000 fue para la MS y los otros $69,000 para la pandilla 18. Las pandillas le habían pedido $200,000 para darle su apoyo electoral.

El alcalde de San Salvador, quien les aseguró a las pandillas de que iba en representación del partido ARENA, les habría dicho a los pandilleros que marcaran su cara en la papeleta de votación.

“Espero que Angulo no vaya a salir con más votos”, les habría dicho Muyshondt en tono bromista a los cabecillas de pandillas que participaban de esa reunión.

Uno de los fiscales aseguró que Muyshondt obtuvo por primera vez una diputación por San Salvador en esas elecciones.

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