Médicos recomiendan cambiar la estrategia para combatir el covid-19

El Salvador ha pagado un alto precio por el confinamiento de la población y la paralización de las actividades productivas. Expertos en salud creen que es momento de cambiar la estrategia para combatir el virus con vigilancia epidemiológica activa.

Foto de referencia / Archivo.

Por Guadalupe Hernández

May 24, 2020- 06:00

El Salvador debe salir a las comunidades para cortar la transmisión del virus, y solo así le ganará la batalla al COVID-19 que hasta este sábado reportó 1,819 casos confirmados, 570 recuperados y 33 personas fallecidas, sostiene un grupo de especialistas del Colegio Médico de El Salvador. La focalización de los conglomerados de los casos y la vigilancia epidemiológica son clave en el combate a la pandemia.

Hasta este momento la estrategia preventiva se ha basado en un estricto confinamiento de la población, en el cierre de fronteras, en la limitación de movimiento de los ciudadanos; pero según galenos salvadoreños esa estrategia debe de cambiar.

“Pero nosotros proponemos un cambio de estrategia que consiste en que (los profesionales de la salud) salgamos a buscar el virus a las comunidades, barrios, colonias y a todos los municipios”, dijo el infectólogo Jorge Panameño, durante un espacio de diálogo que abrió la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades) para conocer la respuesta que ha dado El Salvador en el manejo de la pandemia.

Esa estrategia permitiría establecer cercos epidemiológicos y cordones sanitarios en aquellas zonas que reporten más casos para interrumpir la cadena de transmisión de persona a persona con vigilancia activa.

“Ya no podemos escondernos y esperar que el virus pase, porque eso no es posible, hay que combatirlo directamente y no esperar a que llegue el paciente infectado al centro de salud, sino irlo a buscar a la comunidad, ahí atacar el virus y romper la cadena de transmisión. Hay que combatir la pandemia de otra manera de como se ha venido haciendo”, reiteró Panameño.

El cambio de estrategia será propicio cuando las condiciones epidemiológicas lo permitan, es decir, cuando se aplane la curva epidemiológica (cantidad de casos nuevos), lo cual se estima podría ocurrir en un par de semanas.

Los médicos también consideran que el país ha puesto más énfasis en la atención terciaria (hospitales de tercer nivel) y no en la primaria (unidad de Salud) que es en donde se pueden implementar los sistemas preventivos, pues en la medida que surgen nuevos casos disminuirá la demanda de los servicios médicos.

El médico salubrista Adán Montes recomendó a las autoridades de Salud del país comenzar a cruzar los datos con otros indicadores que reflejen la situación real de la pandemia. “En el país se han estado manejando datos, como por ejemplo, número de casos positivos, de sospechosos y de recuperados, entre otros, que no permite valorar la realidad de la situación. Lo ideal sería realizar tasas, como por ejemplo, la tasa de ataque que reflejaría cuántos enfermos positivos hay versus población, explicó.

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Añadió que varios trabajos elaborados por personal médico de algunas universidades han permitido diagramar de mejor forma cómo está la situación, “no con el número de casos, sino con indicadores que van reflejando el comportamiento de la pandemia”, dijo.

Sobre el probable colapso del sistema de Salud que ha mencionado el gobierno, Montes explicó que en un escenario del peor de los casos en que los pacientes asintomáticos, estables y moderados se hospitalizaran se necesitarían 173 camas; en el caso graves y críticos 24; y en total 197 camas, pero no hay ninguna indicación de que eso suceda.

Según los médicos hay muchos pacientes que pueden estar infectados con el virus, pero no están enfermos, por lo tanto estas personas pueden permanecer en sus casas.

Justo ese tipo de selección han puesto en práctica en otros países para dar prioridad a los casos graves que si necesitan atención hospitalaria.

Otro punto que se abordó en la reunión virtual fue sobre las pruebas de PCR, que actualmente solo se hacen por parte del Ministerio de Salud, cuando existen entre 5 y 6 laboratorios privados que tienen la capacidad de hacerlas.

Sobre la construcción del hospital de CIFCO, Brizuela considera que ese proyecto vino a alterar la dinámica de preparación que tenían las autoridades del Ministerio de Salud para combatir el virus. “Se dedicaron más a tratar de hacer efectivo un proyecto enorme, probablemente innecesario y dejaron de preparar el sistema que ya existía para enfrentar la pandemia”, comentó el presidente del Colegio Médico, Milton Brizuela.

En su opinión, eso es preocupante porque han pasado más de 60 días desde que se tiene la oferta, pero las obras solo llevan un 35 % de avance.

“Se ha pensado hacer un mega hospital provisional que estaría listo allá por septiembre u octubre y no sabemos si en ese momento vamos a tener una gran cantidad de casos y se van a gastar una gran cantidad de recursos, los cuales podrían servir para fortalecer nuestro precario sistema de Salud, como contratación de más personal y compra de ambulancias para el traslados de pacientes con el virus”, agregó.

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En cuanto a la inversión del hospital de CIFCO, valorada entre 70 millones y 100 millones de dólares, más la atención de la emergencia, una cifra que ronda entre los 25 millones y 28 millones de dólares, el galeno considera que debe existir un control del manejo de esos fondos.

“Esto se pudo haber solventado, como nos ofrecían nuestros expertos, con la construcción de hospitales temporales”, apuntó.

Según Brizuela, la pandemia tendrá un efecto no solo en la salud, sino también en el fisco, pues habrá una reducción sustancial en los ingresos del Estado, y eso debería de hacer que el gobierno tuviera prudencia a la hora de hacer los gastos, porque a futuro no tendrá la capacidad financiera para ejecutar los programas de Salud que en este momento están suspendidos.

“Hay que hacer un alto, revisar el plan, hacer todos los ajustes que sean necesarios y repensar y revisar la inversión de CIFCO”, acotó el doctor Panameño.

Dijo además que cuando se aborda una pandemia no se comienza por los hospitales porque eso significa el fracaso del sistema preventivo. En donde se debe hacer el esfuerzo mayor es en el abordaje preventivo a través de las medidas de salud pública, orientadas por estrategias de epidemiología.

“Si en décadas anteriores El Salvador hubiera construido hospitales para atender a niños con poliomielitis y sarampión todavía tendríamos aquí esas enfermedades, que ahora están casi erradicadas”, dijo Panameño.

El sarampión, por ejemplo, tienen un índice de contagiosidad que va entre 5 y 7; y en el coronavirus el índice va entre 2 y 3, en el peor de los casos.

“Pero se comenzó haciendo énfasis en la construcción de unidades de cuidado intensivos y hospitales, cuando el énfasis mayor tuvo que haberse hecho en el área preventiva en desarrollar vigilancia epidemiológica. En salir enfrentar a la epidemia, no a esconderse de ella”, expresó.

El Salvador tiene que tener listo planes de medicina comunitaria para contener a la epidemia en la comunidad.

Miguel Ángel Simán, presidente de Fusades, afirmó que la participación de los galenos, que son miembros del Observatorio COVID-19, buscó responder cómo El Salvador está manejando la pandemia, las medidas de contención, la capacidad del sistema de salud, la atención clínica a pacientes, y el rol de los profesionales durante la emergencia.

“Los salvadoreños debemos de enfrentar la pandemia con información y apoyo del conocimiento científico, pues el conocimiento es la llave para vencer el miedo y asumir el reto de salvaguardar la salud y los empleos, con inteligencia, disciplina y responsabilidad”, dijo.

Añadió que el país está ante una situación extraordinaria, y en ese sentido el manejo del COVID-19 demanda de un liderazgo capaz de alinear expectativas, hablar con confianza e inyectar pensamientos positivos y realistas que ayuden a identificar oportunidades y promuevan la colaboración entre el sector público y privado.

 

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