Los inéditos planos originales de la “Mansión Guirola” de Santa Tecla

El 25 de marzo de 1952 se terminaron de diseñar los planos de la casa, estos fueron mandados hacer por Eduardo Guirola Duke.

Fotografía del plano que muestra la fachada principal de la "Casa Guirola". Diseños hecho por la firma Noltenius Choussy. Foto/ Nancy Hernández / Foto Por Nancy Hernández

Por Nancy Hernández

May 09, 2019- 06:39

Eran las 11:33 de la mañana del sábado 13 de enero de 2001 cuando un terremoto de 7.6 grados rompió la tranquilidad de la mañana. El movimiento duró 45 segundos, tiempo suficiente para dejar enterradas a más de 600 familias en la colonia Las Colinas, de Santa Tecla.

Las toneladas de tierra y árboles arrasaron con todo lo que estaba en su camino, excepto con la “casona de los Guirolas”, como es conocida por las personas que viven alrededor. La casa de la familia fue bordeada por el deslave y la estructura quedó completa en su totalidad.

Sin saber cómo explicar lo ocurrido, los mitos que rodeaban a la familia volvieron a tener eco, pronto se empezó hablar de nuevo del pacto satánico, de las tragedias de la familia y los tesoros que sus casas guardaban.

Foto Archivo EDH

Hoy en día la casa sigue en la cumbre de la colonia, imponente, solitaria y misteriosa. Cuando fue construida se buscó que fuera visible desde diferentes puntos y por muchos años fue así, pero en la actualidad se hace imposible verla por la abundante vegetación que la rodea.

Al pie de la colina donde está situada “la mansión Guirola” se encuentra un predio baldío, se observan los escombros de algunas casas que fueron destruidas por el deslave. La calle que lleva a la casa casi pasa desapercibida, en la entrada están ubicados algunos talleres automotrices rodeados de carros en mal estado.

Datos de la casa

Eduardo Guirola Duke, hijo de Ángel Guirola de la Cotera y Cordelia Duke Alexandre, originaria de Jamaica, fue quien mandó a construir la casa para vivir con su esposa, la estadounidense Amelia Shields.

La calle empedrada sigue cuesta arriba entre la maleza, de pronto, un muñeco de trapo sorprende a los visitantes curiosos, unos metros más adelante un cerco de ramas y alambre de púas junto con un rótulo de advertencia “Cuidado con los perros” funciona como barrera entre el mundo exterior y la propiedad Guirola.

La casa y sus compartimientos secretos

Eduardo Guirola Duke, hijo de Ángel Guirola de la Cotera y Cordelia Duke Alexandre, originaria de Jamaica, fue quien mandó a construir la casa para vivir con su esposa, la estadounidense Amelia Shields (conocida como Mimi), y sus tres hijos Cynthia, Eduardo y Tomás, todos de apellidos Guirola Shields.

En 32 pliegos de papel vegetal, cuyo color con el paso del tiempo en algunos ha pasado a ser amarillo y en otros un poco café, están trazados a lápiz cada uno de los detalles de la casa, acompañados de medidas y notas al margen.

Planos diseñados por Frank E. Wehrtle que muestran las cuatro fachadas del inmueble junto con detalles de medidas.  Foto/ Nancy Hernández

Los planos originales, a los que tuvo acceso El Diario de Hoy, están guardados en un mueble antiguo de madera y su guardián es el arquitecto Salvador Choussy R.  él los heredó de su padre Salvador Choussy G.

El diseño original de la enigmática casa estuvo a cargo de Frank E. Wehrtle, un arquitecto norteamericano. Sin embargo, los planos tuvieron que ser rediseñados por la firma Noltenius Choussy G.

“Cuando don Eduardo Guirola regresó a El Salvador se encontró que los planos y el sistema construido era diferente al que se usaba aquí en el país. Entonces contrató a la firma Noltenius Choussy G. para que se hicieran los planos y se tropicalizaran porque todos los planos que vienen de otros países hay que adaptarlos a las especificaciones estructurales salvadoreñas y a las normas del país”, explicó.

Información del proyecto de diseño del inmueble. Foto/ Nancy Hernández

Datos de la casa

El diseño original de la enigmática casa estuvo a cargo de Frank E. Wehrtle, un arquitecto norteamericano. Sin embargo, los planos tuvieron que ser rediseñados por la firma Noltenius Choussy G.

Así fue como  Choussy G. empezó el rediseño de los planos en 1951 y los entregó a Eduardo Guirola Duke el 25 de marzo de 1952, inmediatamente se empezó con la construcción de la casa, cuyo diseño está dentro de la corriente arquitectónica Neoclásica – sureña, según Choussy.

“Para ubicar la casa, mi papá caminó la loma para ver cuáles eran las mejores vistas. Eduardo quería que la casa se luciera en cada vista, ellos eran paisajistas y conocía de eso. Después fue el trabajo con todos los planos de detalles de los muebles interiores de la casa, los enchapes de las paredes de madera y cada cosita…. ¡era lindísima esa casa!”, expresó Choussy.

Fachada trasera, muestra un sótano bajo la casa, sin embargo se desconoce si se construyó. Foto/ Nancy Hernández

La casa fue conocida como “La casa Amantla”, por el nombre que en ese entonces tenía la finca, después la zona fue nombrada como Las Colinas.

A diferencia de otras propiedades de la familia que fueron construidas con materiales traídos desde Europa, para la construcción de la “casona Guirola” se utilizaron materiales nacionales, pero de la mejor calidad, según Choussy.

Compartimiento secreto

En los planos se visualiza una escalera metálica en diseño de caracol que conecta el área de la cocina con la habitación principal de la casa, situada en el segundo nivel.

La casa está construida con madera, lámina troquelada y concreto. Uno de los cambios principales que se le hicieron al diseño original fue la construcción de gradas en la fachada principal.

Según la vox populi, la casa tiene compartimientos y pasillos ocultos, además de un subterráneo que conectaba con las demás propiedades de la familia, algunos de estos compartimientos se reflejan en los planos.

Uno de ellos es una escalera metálica en diseño de caracol que conecta el área de la cocina con la habitación principal de la casa, situada en el segundo nivel.

Dibujo Arquitectónico de la fachada lateral del inmueble Foto/ Nancy Hernández

También, al interior de la casa el salón que funcionaba como biblioteca y el salón de visitas están divididos por un pasillo, que no supera el metro de ancho. La entrada a este compartimiento secreto está en la cochera, parte exterior de la casa, y conduce al interior de la misma. El pasillo queda justo en medio de las dos chimeneas que tienen los salones.

Hace 67 años empezó la construcción de la “mansión Guirola”, inmueble que por su imponencia, antigüedad, diseño, historia y mitos que la rodean sigue despertando la curiosidad entre los salvadoreños.

A pesar de estos aspectos el inmueble no ha sido declarado como patrimonio municipal o bien cultural, pero es un proceso que el Ministerios de Cultura espera llevar a cabo a corto plazo. Ante esta postura, cabe preguntar: ¿Por qué la casa de la familia Guirola no tiene declaratoria de bien cultural? Irma Flores, directora general de patrimonio cultural y natural del Ministerio de Cultura, respondió a la pregunta. (Te invitamos a leerla haciendo click en el enlace).

Foto Archivo EDH

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