Neumólogo y trabajadora social renuncian a sus trabajos en el Saldaña

Renuncias son, supuestamente, por no contar con adecuado equipo de seguridad ante la pandemia. El jefe de Anestesiología fue castigado por publicar fotos que fueron tomadas como “críticas” al Gobierno.

Por Jorge Beltrán

Abr 04, 2020- 09:46

Las condiciones de seguridad laboral en que están trabajando empleados del Ministerio de Salud provocaron que en los últimos días, un neumólogo y una trabajadora social del hospital Saldaña, en los Planes de Renderos, renunciaran a sus cargos en ese nosocomio, por temor a contagiarse del COVID-19.

Ayer, el doctor Milton Brizuela, presidente del Colegio Médico de El Salvador (Colmedes) confirmó que habían recibido denuncias sobre la renuncia del neumólogo, a partir del 31 de marzo, pero que no tenía certeza de la causa de la renuncia.

De acuerdo con fuentes de El Diario de Hoy, en el hospital Saldaña hay un equipo de entre 14 y 16 neumólogos, los cuales están considerando seriamente renunciar a sus cargos porque los están obligando a entrar a las áreas con pacientes más delicados sin la protección adecuada.

“Los otros neumólogos que están no quieren ir a las áreas, sobre todo porque hay unos que ya están bien mayores y los han obligado a trabajar; son personas mayores de 60 años que ya están jubilados pero que siguen trabajando. Allí están en ese estira y encoge, de que están considerando realmente poner a disposición el cargo pero los están amenazando con quitarles hasta los números de junta (autorización para ejercer) si eso se da; pero que están considerando fuertemente eso (renunciar) es cierto”, afirmó una fuente médica.

Quienes no quieren entrar a las áreas donde están los pacientes, sin la protección adecuada para evitar contagiarse, son anestesistas que sobrepasan los 60 años. El Diario de Hoy confirmó que uno de ellos ya ronda los 70 años y otro está por cumplir 68.

El Gobierno ordenó a todas las empresas privadas e instituciones públicas que todos los empleados de la tercera edad fueran enviados a sus casas debido a que, según las estadísticas mundiales, ese segmento de población está entre los más propensos a sufrir graves complicaciones si se contagian del COVID-19.

Castigan a médico jefe

Esta misma semana, el jefe de la unidad de Anestesiología del hospital Saldaña fue removido de su cargo y enviado a una unidad de salud de un municipio de San Salvador , como castigo por haber publicado en sus redes sociales, una foto en la que personal del mismo hospital aparecían utilizando bolsas plásticas rojas como equipo de protección.

De acuerdo con las fuentes, lo cual también es confirmado por el presidente del Colegio Médico, el jefe de anestesistas tenía más de 15 años de trabajar en ese hospital, pero luego de la publicación fue enviado a una unidad de salud de Panchimalco.

Se intentó establecer contacto con el médico que fue trasladado, pero al cierre de esta nota no había respondido los mensajes que se le enviaron.

En su cuenta de Facebook, el 27 de marzo, escribió que algunas personas y medios digitales habían mal utilizado la imagen de las tres personas con las bolsas plásticas rojas.

En el hospital Saldaña a donde están ingresados todos los pacientes contagiados de COVID-19, hay una serie de inconformidad entre el cuerpo de médicos y otros empleados, debido a la falta de implementos y equipo de seguridad para asistir a los pacientes infectados con COVID-19.

El pasado 28 de marzo, el Colegio exigió al gobierno que entregara el equipo de protección necesarios a los médicos del Ministerio de Salud y del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS).

A pesar de las quejas de los médicos sobre la carencia de equipo de seguridad, el Gobierno mantiene una campaña publicitaria en la que muestra que está reparando y remodelando las instalaciones del Saldaña, acentuando que su infraestructura estaba en precarias condiciones.

Personas fallecidas en cuarentena

Desde el viernes 27 de marzo, el hospital Saldaña se ha convertido en el foco de atención debido a que ese mismo día fallecieron dos personas que habían sido enviadas allí para que continuaran su período de cuarentena, a raíz de haber presentado fiebre, gripe o tos en los centros de contención donde se encontraban desde que ingresaron a El Salvador procedentes de otro país.

María Marta Ramos de Cornejo y Julio Contreras, de 57 y 82 años respectivamente, murieron estando bajo el cuidado del ministerio de Salud que los puso en aislamiento. Ella arribó de Honduras, en tanto que el segundo, de Brasil, de un viaje de negocios.

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En ambos casos, las familias han asegurado que sus parientes murieron por descuido en el hospital; las mismas víctimas afirmaron a sus parientes cercanos, horas antes de morir, que no recibían atención médica, que no les daban las medicinas que requerían (ambos eran diabéticos).

A pesar de que ambas familias solicitaron que les permitieran trasladar a sus parientes a recibir atención médica y a cumplir la cuarentena en un hospital privado, las autoridades de Salud se los negaron. Eso afirman los dolientes.

En el caso de María Marta, los familiares afirmaron a El Diario de Hoy que demandarán al Estado porque están seguros de que ella murió por negligencia del personal del hospital Saldaña.

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