Imputados por lavado dicen que $200,000 es a raíz de trabajo y créditos

Pareja que justifica ese ingreso es parte de los acusados de lavar $12 millones. Pero Fiscalía dice los esposos se contradicen

El juez Tercero de Instrucción sobreseyó definitivamente a cuatro integrantes de la familia que acumuló una fortuna en Morazán. Los otros cuatro deberán enfrentar un juicio por lavado de dinero. Foto EDH / archivo

Por Jaime López

Ene 10, 2020- 18:24

Tres de los ocho integrantes de una familia de Morazán, acusados de lavar $12 millones , ejercieron este viernes su defensa material en la audiencia preliminar que el Juzgado Tercero de Instrucción de San Salvador realiza desde el jueves, para que rindan cuentas sobre el origen de la fortuna, que según la Fiscalía no han podido justificar.

María Verónica Rodríguez de Flores y Elías Flores Batres, ambos esposos y procesados en este caso, intentaron ayer en el segundo día de audiencia preliminar de justificar el origen lícito de casi $200,000 que hicieron y que forman parte de los $12 millones que están en juego en el proceso judicial.

María Verónica afirmó que en 1994 viajó a Estados Unidos, cinco años después que su marido, quien viajó a dicho país desde 1989 en busca del sueño americano.

En los primeros años, Elías afirmó que trabajó para una compañía estadounidense como carpintero especializado en levantar casas y grandes edificios, pero en 2006, estableció su propia empresa con las que no solo aumentó sus ingresos sino ofreció oportunidad de empleo hasta a ocho personas más.

Entre tanto, María Verónica afirmó que a su llegada a Estados Unidos en 1994, se dedicó a cuidar niños y como segunda opción a vender tamales, dos trabajos que realizaba de lunes a domingo de 6:00 de la mañana a 7:00 de la noche, esa ha sido su rutina en los últimos 30 años y lo que explica el origen de su capital.

Con sus primeros ingresos, en el 2001 la pareja compró una vivienda en Chapeltique en San Miguel.

La mujer relató que en 1999 obtuvieron su residencia legal, lo que le abrió más oportunidades como ser sujeto de créditos bancarios. Fue así como la pareja obtuvo un crédito bancario por $130,900 para comprar una casa en Estados Unidos que cuatro años después vendieron en $308,000, lo que les dejó una ganancia de $176,000.

Ese dinero fue transferido a tres agencias bancarias salvadoreñas en depósito a plazos que se renovaban cada año y que con sus intereses multiplicó el capital.

Posteriormente recibieron otro crédito bancario de $460,000 para construir la mansión en Morazán, en El Salvador y que tienen todos los comprobantes extendidos no solo por el sistema financiero de Estados Unidos sino por el Departamento del Tesoro de ese país.

Uno de sus abogados afirmó que la Fiscalía ha confundido el movimiento de capital en los últimos 30 años de la familia Flores Batres. Estableció que todos los depósitos a plazo que al menos esta pareja hizo, fueron distintos y que llegaron a constituir una fuerte suma de dinero, sin embargo, era el mismo monto, solo que con los intereses que se renovaba año con año.

La Fiscalía dice que todo lo que los miembros de esta familia exprese, será comparado con la prueba documental que se tiene y será el juez quien valorará cuál es la tesis que le merece más confianza.

“Existen varias contradicciones y que no coincide con la prueba que ya está incorporada en el proceso. Lo que ellos han justificado es el monto que como pareja hicieron. Los $12 millones corresponde a todos”, explicó la fiscal del caso.

 

 

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