Exembajadora Aponte afirma que el gran perdedor de la militarización de la Asamblea es Bukele

La exdiplomática llamó a estar alerta y sonar las alarmas cuando esas acciones se den de nuevo. Además dijo que esperaba del secretario de la OEA, Luis Almagro, un rol más activo en la crisis.

La exembajadora de Estados Unidos en El Salvador, Mari Carmen Aponte. Foto/Archivo

Por Wiliam A. Hernández @walexhernan/ L. Alas

Feb 20, 2020- 21:17

En la militarización de la Asamblea Legislativa que ordenó el presidente Nayib Bukele el 9 de febrero pasado hay dos grandes perdedores, de acuerdo con la ex embajadora de Estados Unidos en el país Mari Carmen Aponte, el mismo mandatario y los salvadoreños, al crear un clima inestable que ahuyenta la inversión extranjera y se pierden fuentes de trabajo.

Aponte, que la noche del jueves fue entrevistada en 8 en Punto de Canal 33, dijo que ese episodio no es el adecuado para un país que ha vivido una guerra civil.

“Yo creo que lo que (la decisión) tomó el presidente fue un poco rápida, un poco negativa, atenta en contra de la separación de poderes, que es un parte importante de la Carta Democrática, todos los países de la OEA firmaron de septiembre de 2001”, afirmó.

La exdiplomática agregó: “lamentablemente, hay dos perdedores bien grandes, uno el pueblo salvadoreño porque este tipo de acción intimida a a personas que quieran invertir, El Salvador necesita inversión, esa acción intimida, a inversionistas que hagan inversiones, esta área perdió mucho”.

Añadió, “la segunda área, irónicamente, fue el mismo presidente, su imagen ha sufrido un lastre, ha sido afectada negativamente en el entorno internacional. Yo creo que hasta entonces era visto como una persona que trae una nueva vida y enfoque, y nuevas ideas a El Salvador, esta acción afecta negativamente esa imagen, y eso me da mucha pena por El Salvador, por su Gobierno y el pueblo”.

La exembajadora aseguró que los daños para el país serán a largo plazo. “Yo creo que el presidente mismo tiene el poder de arreglar o empeorar, todo tiene que ver de las acciones que tome”, reflexionó.

Al mismo tiempo reiteró que se debe estar alerta de lo que está sucediendo y pueda suceder en El Salvador, “hay que estar alerta, toca un papel importante, hay que estar alerta y sonar las alarmas cuando esas acciones no sean las apropiadas”, aseguró durante la entrevista desde Washington.

El diálogo y colaboración entre poder Ejecutivo y Legislativo es clave para el país afirmó la diplomática.

Rol de Luis Almagro

Aponte cuestionó el rol del secretario de la OEA, Luis Almagro, quien debió ser más activo en la militarización de la Asamblea Legislativa por parte del presidente Bukele.

“Yo creo que Luis Almagro, a quien respeto mucho, estuvo en comunicación con algunos de los miembros del gabinete de Bukele donde se aseguró que no iba a haber intervención, me hubiese sentido mejor si el secretario hubiese hablado de convocar una reunión o hacer otras medidas para ser más activo y asegurarse que la intervención entre los poderes no se saliera de control, y llegar a situaciones que tuviéramos que lamentar, me hubiese gustado haberlo visto más activo”, dijo.

Foto EDH / Archivo

La crisis política que enfrenta El Salvador a raíz de las acciones que desarrolló Bukele el pasado 9 de febrero, cuando hizo un llamado a la insurrección y ordenó la militarización del Primer Órgano de Estado para presionar la aprobación de los $109 millones para la fase III del Plan Control Territorial, ha generado pronunciamientos condenando los hechos tanto dentro como fuera del país.

El Gobierno de Estados Unidos ha calificado como “inaceptable” la irrupción del Ejército junto a Bukele en la Asamblea, al asegurar que “viola la separación de poderes en las instituciones democráticas” del país centroamericano, según la agencia EFE.

La reacción se dio a conocer el pasado 11 de febrero a través de un portavoz del Departamento de Estado, quien aseguró que han “comunicado este mensaje al Gobierno salvadoreño”.

La postura se sumó a las mostradas por otros funcionarios del país del norte, entre ellos su embajador en El Salvador, Ronald Johnson, y el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Congreso, Eliot Engel.

También expertos, organismos y medios internacionales también han cuestionado lo que consideran el uso de fuerza por parte del gobierno contra el Legislativo.

La última de las reacciones ha sido la de congresistas estadounidenses, quienes enviaron una carta a Mike Pompeo, Secretario de Estado de ese país, para expresar su preocupación por la decisión de Bukele de militarizar la Asamblea Legislativa como forma de presión para que el Parlamento de luz verde a los fondos para seguridad.

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