“Las Fuerzas Armadas y la PNC fueron pervertidas”, afirma académica especializada en El Salvador

El domingo, el presidente Nayib Bukele entró al pleno acompañado de militares con armas largas para ejercer presión sobre los diputados.

Foto EDH/ Lissette Lemus

Por Ricardo Avelar

Feb 11, 2020- 08:57

En 28 años de construcción democrática en paz, El Salvador no había presenciado una militarización de la Asamblea Legislativa. El domingo, sin embargo, el presidente Nayib Bukele entró al pleno acompañado de militares con armas largas para ejercer presión sobre los diputados.

Al respecto, la profesora e investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) en México, Sonja Wolf, considera que “dos instituciones que deberían estar enfocadas en labores de defensa nacional (FAES) y seguridad pública (PNC) fueron pervertidas y obligadas a ser protagonistas en un claro atentado contra el orden constitucional”.

A su juicio, el responsable de esto es el presidente Nayib Bukele. Sin embargo, Wolf identifica cómplices en los condenables hechos: los diputados de GANA, aquellos de otros partidos que acudieron a la ilegítima plenaria convocada el domingo por el presidente y los militantes de Nuevas Ideas.

La experta, especializada en el abordaje académico de la democratización en el país, añade que “a 28 años de la firma de los Acuerdos de Paz, la militarización de la Asamblea Legislativa fue un hecho gravísimo que arroja serias dudas sobre la capacidad y el estilo de gobernar del presidente Bukele” y destaca que esto “perjudica el proceso de consolidación democrática del El Salvador. Queda la pregunta si la sociedad pondrá un alto a las tendencias autoritarias del presidente Bukele”.

Estas tendencias, ilustra Wolf, incluyen que el presidente busque imponer su agenda política y deslegitimar a quienes no lo apoyan en su cruzada. Asimismo, advierte que con pocos límites existentes, esta puede no ser la última ocasión en que Bukele protagonice un abuso de poder de esta forma.

Cuestiona urgencia y relevancia

El origen de la crisis es la presión que el mandatario hace para la aprobación de los fondos para financiar la tercera fase de su plan Control Territorial para combatir la violencia. Esta discusión, deliberación y aprobación es facultad legislativa y si bien el mandatario puede intentar persuadir políticamente, no puede forzar a un órgano independiente de Estado a actuar. Mucho menos con armas en mano.

Sonja Wolf además cuestiona el fondo del asunto: “Fue inaudito que militares armados ingresaran a la Asamblea Legislativa en un claro acto de intimidación que buscó la aprobación de un préstamo y cuya relevancia es cuestionable”.

Esto, justifica, se debe a que “el dinero estaría destinado a equipo de vigilancia y de seguridad, no a políticas que aborden las raíces del problema de seguridad que enfrenta el país”.

 

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