“Bukele no puede disolver la Asamblea Legislativa, esa amenaza no es buena para un país”: Analista de Diálogo Interamericano

Las acciones desarrolladas por el presidente salvadoreño Nayib Bukele durante los últimos días con los hechos consumados el domingo al tomar control con militares de la Asamblea Legislativa han disparado las alarmas en Washington DC, donde se repasan los actos de autoritarismo que han fracasado en América Latina.

Manuel Orozco, del Diálogo Interamericano, considera que las acciones del 9 de febrero, Nayib Bukele perdió una oportunidad de crear consenso. Foto EDH / Tomás guevara

Por Tomás Guevara

Feb 12, 2020- 05:30

El analista del centro Diálogo Interamericano en Washington, Manuel Orozco, habla sobre la crisis política que se ha abierto en el país con los sucesos y amenaza de autogolpe que ha dado el presidente Nayib Bukele al tomar control de la Asamblea Legislativa e intimidar con el uso de la fuerza militar y policial, además de poner ultimátum al legislativo para que se alineen con su agenda.

En entrevista con El Diario de Hoy, Orozco, quien junto al equipo de este centro de análisis en la capital estadounidense toman el pulso a todos los indicadores de la región y sus análisis no son ignorados por los tomadores de decisión en Washington, que se nutren de los informes y opiniones de estos tanques de pensamiento para tomar decisiones.

El peligroso llamado del presidente salvadoreño, que subido en su cresta de popularidad llama a la sublevación es una seria advertencia explica el analista que maneja al dedillo asuntos como migraciones, remesas y desarrollo en el Triángulo Norte. Una acción que a criterio de este politólogo es a claras luces irresponsable, peligrosa y sobre todo que muestra la temida cara del autoritarismo que tanto mal ha causado a América Latina.

Con lo que pasó este domingo en El Salvador y el ultimátum que ha dado el presidente Bukele como él ha dicho apretar el botón contra el poder legislativo y tomar el control total. ¿Cuál es su lectura desde el centro de análisis Diálogo Interamericano?

Yo creo que hay realmente varios puntos de análisis, en primer lugar el presidente viola por lo menos tres puntos de los principios básicos de una democracia e incluso legales en el proceso político del país.

¿Para tomárselo muy en serio no?

Por supuesto, primero ignora la presencia de pesos y contrapesos en la independencia de poderes del estado. Segundo, hace el uso de la fuerza como mecanismo para intimidar al otro poder y en tercer lugar evita toda forma de rendimiento de cuentas, porque al fin y al cabo lo que se trata de hacer, incluso el ultimátum que da a los congresistas es una forma soberbia e irresponsable, que consiste básicamente “o me aprueban o me aprueban”. Lo quiere hacer todo por la fuerza y por último desvirtúa el proceso democrático al violar el principio de los pesos y contrapesos en los poderes del estado.

¿Sin embargo hay personas que lo ven como un simple desliz de su personalidad?

Para nada. Yo creo que en términos prácticos tarde o temprano esto iba ocurrir, la gente ha malinterpretado su popularidad y su forma de ser rebelde, con ser una persona de respeto al estado de derecho, pero Bukele ya ha dado varias señales de que él quiere hacer las cosas a su manera, pero las cosas a su manera se deben hacer dentro de un límite prudencial que el estado lo permite, con respeto a la institucionalidad y, en este caso, sea por ignorancia o por desconocimiento a un sistema político, pero como jefe de estado, debió haber entendido que esto no se hace.

Los hechos de este domingo 9 de febrero son un claro punto de inflexión política en el país ¿Ha terminado la luna de miel con Bukele?

El gran problema no es que se terminó la luna de miel con el presidente, sino que hay un problema de un matrimonio forzado que él quiere tener a costa del abuso y acoso a su pareja y en este caso es el poder legislativo; entonces se va enfrentar con varios problemas, definitivamente la relación positiva que quería tener con el sector privado ha resultado lo contrario, porque los actores del sector privado que estaban a favor del presidente se han echado para atrás. Con este episodio, las cámaras de comercio, de industrias, han criticado al presidente y es lamentable porque Bukele representaba una oportunidad para El Salvador, de ir cambiando las cosas. Este es un intento de autogolpe de estado que quiso hacer para intimidar a la población, al fin y al cabo la asamblea es mayoritariamente de la oposición y esa es la voz del pueblo también.

Viendo las declaraciones que dio Bukele el domingo, con los actos en caliente, deja ver que el ultimátum es la línea roja que él ha puesto para trazar hasta dónde puede llegar ¿Qué tan grave podría ir la cosa a los próximos días incluyendo su llamado a la sublevación?

Gravísimo, él está haciendo justamente lo mismo que Daniel Ortega hizo en Nicaragua, cuando vio que la oposición lo estaba presionando él dijo que ya el sistema no funciona, ‘entonces vamos a darle la discreción a un pueblo de revelarse’, y realmente para un país como El Salvador que tiene no solo una historia de guerra civil, sino una trayectoria de cultura de violencia, con presencia de pandillas armadas ese llamado es muy peligroso porque cada quien lo interpreta a su manera y (Bukele) lo que está haciendo al llamar a la sublevación es básicamente crear un movimiento anárquico donde ni el ejecutivo pueda tener ya el control del monopolio del poder. Entonces es muy preocupante, por decir lo mínimo.

¿América latina está plagada de antecedentes históricos de autoritarismo, algo que podamos recordar de las últimas décadas para refrescar la memoria?

Muchos precedentes desafortunadamente, el intento de Manuel Zelaya, en 2007 en Honduras, de imponerse mediante una especie de proceso electoral sin autorización del Consejo Electoral ni el poder judicial es un ejemplo, algo que terminó muy mal, otro caso es el de Guatemala en 1993 cuando el presidente Jorge Serrano Elías intentó también disolver el Congreso, siguiendo lo que había visto que hizo Alberto Fujimori en Perú, y le resultó muy mal también. En la mayoría de los casos el éxito de un autogolpe es un fracaso.

¿Qué puede haber ganado o perdido Bukele con esto?

Lo que ha hecho es básicamente romper una oportunidad muy grande que tenía de construir un consenso, la gente sí quiere cambios, pero el cambio dentro de un espacio de tolerancia, debate político y no de acoso y abuso de la autoridad en un extremo exagerado.

Siguiendo la línea de sus declaraciones con el ultimátum, si se mira cuidadosamente dice que goza de facultades para disolver la Asamblea Legislativa.

¡Claro y es gravísimo! Sí lo dijo, que era cuestión de apretar el botón y en realidad está equivocado, Bukele no puede disolver la Asamblea Legislativa Nacional, esa amenaza no es buena para un país que empezó una transición política que todo mundo le dio la bienvenida en la cara de Bukele, yo no creo que la población lo esté apoyando. De hecho hay muchas organizaciones de derechos humanos y políticas que ya se han manifestado en contra de lo que él hizo.

Utilizamos cookies y otras tecnologias para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.

Política de privacidad

Suscríbete a elsalvador.com  

Bienvenido a elsalvador.com Estás por completar la cantidad de artículos gratis semanales. Te quedan 4 notas disponibles.

Al suscribirte obtienes:

  • Acceso ilimitado a ELSALVADOR.COM en web, móvil y app.
  • Contenido exclusivo de Focus Data
  • Acceso a E-paper de El Diario de Hoy.
  • 2 membresías del Club EDH con beneficios y descuentos exclusivos
Suscribirme ahora
Suscríbete a elsalvador.com  

Has llegado al límite de artículos gratis semanales, suscríbete y accede a:

  • Acceso ilimitado a ELSALVADOR.COM en web, móvil y app.
  • Contenido exclusivo de Focus Data
  • Acceso a E-paper de El Diario de Hoy.
  • 2 membresías del Club EDH con beneficios y descuentos exclusivos
Suscribirme ahora
DESDE

$1.99 mensual

Ya eres suscriptor? Ingresa aquí.

Términos y condiciones