Gobierno usó $476 millones por COVID-19 en un mes

La fundación reflexiona que el hecho que no haya un plan de salud y económico relacionado con la pandemia; que no se disponga de información suficiente, y que no se sepa sobre las fuentes de financiamiento, “hacen más confusa la situación y menos transparente”

Por Luis Andrés Marroquín

May 15, 2020- 17:09

El gobierno del presidente Nayib Bukele se gastó en un mes cerca de $476 millones para atender la emergencia sanitaria derivada del COVID-19, informó este viernes la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), citando un informe del Ministerio de Hacienda (MH).

Fusades retoma los documentos que Hacienda presentó ante la Asamblea Legislativa (AL) sobre ciertos gastos relacionados con el combate al nuevo coronavirus.

En ese informe “se brinda información general y ciertos datos sobre ejecución de gastos del Fondo de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres (FOPROMID), hasta abril de 2020; pago de bono a empleados públicos; y compras de emergencia realizadas bajo lineamientos especiales, del 24 de marzo al 28 de abril de 2020”, dice Fusades.

El FOPROMID fue creado en 2005 y para el año en curso solo se le asignó de presupuesto $4 millones para la atención de fenómenos naturales, pero se le agregaron $34.7 millones con lo de la pandemia con recursos reasignados del presupuesto.

Así, para abril, el 91.5% ($492.7 millones) de los recursos del FOPROMID procedían del Fondo General, y el resto ($46 millones) de préstamos externos, básicamente del crédito ante desastres naturales otorgado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por sus siglas en inglés).

Fusades mostró su preocupación por la transparencia en el manejo de este dinero. “En momentos de emergencia es cuando más debemos asegurar de que los fondos públicos se utilicen de forma correcta, para que sirvan para atender las necesidades de esa emergencia”, le dijo a El Diario de Hoy el director del departamento de Estudios Legales de esta fundación, Javier Castro.

“El acceso a la información sobre el manejo de los presupuestos y la auditoría y rendición de cuentas son elementos claves para asegurar que se estén utilizando adecuadamente”, es otra de las reflexiones que hace el centro de estudios en su informe.

Ponen particular atención en los desembolsos que se hicieron con el subsidio de $300 que se otorgó a las familias salvadoreñas, las canastas alimentarias y a la construcción y equipamiento del hospital CIFCO.

La entrega de ese subsidio supuso $375 millones, es decir casi el 79 % de lo que disponían con el FOPROMID, lo de las canastas familiares significó $35.7 millones (7.5 %) y lo del hospital de la ex Feria Internacional ha requerido ya $10 millones (2.1 %).

“Las autoridades han indicado que se emitieron Letras del Tesoro (LETES) por $426.2 millones para financiar la transferencia monetaria a las familias; dado que solo se ocuparon $375 millones para este fin, quedó un saldo de $51.2 millones que habría que especificar en qué se ocupó”, lanza la duda Fusades.

“Por los problemas de exclusión y de logística que hubo al distribuir el subsidio monetario, y por el monto sustancial de los recursos que representó esta ayuda, en una situación precaria de las finanzas públicas, las autoridades decidieron que en adelante la ayuda complementaria a las familias más vulnerables se haría brindando canastas alimenticias”, recuerda la fundación.

“Aún no se ha proporcionado información sobre la forma cómo se distribuyeron estos paquetes, en qué consiste la canasta y su costo, el número de beneficiarios, la forma de elegirlos y logística de distribución”, agrega la institución.

Lo que además preocupa es que no solo se desconocen los criterios para repartir estas canastas alimenticias, sino que tampoco se ha proporcionado información sobre su adquisición, la cantidad y el precio, ni sobre las empresas que licitaron y se contrataron.

Javier Castro razona que todo esto “se agrava cuando no se da información y cuando no se rinden cuentas, sino miren los informes que han presentado a la Asamblea Legislativa, incompletos, insuficientes, sin información relevante”.

Fusades hace un apartado especial con un par de datos que hablan de un mismo hospital de CIFCO en el informe que Hacienda entregó a los diputados.

Otros gastos que sobresalen son $10 millones (del Fondo General) para la Construcción y equipamiento del Hospital CIFCO, más $23 millones (préstamo JICA) para Iniciar construcción Hospital CIFCO. “Lo escueto de la información genera dudas sobre cuándo se trata del hospital provisional de CIFCO y cuándo se refiere al otro que será permanente y el cuál será edificado en el mismo sitio; además, debería indicarse lo que corresponde a construcción, equipo e insumo por separado. Al 15 de mayo, ni siquiera el hospital provisional de CIFCO ha sido terminado”, lamentan.

La institución recuerda que, en el marco de la pandemia, el gobierno “está manejando o dispondrá de recursos sustanciales, préstamos aprobados por $3,000 millones; junto con otros préstamos (JICA por $42 millones e ISSS por $25 millones); y donaciones de cerca de $6.7 millones a la fecha”.

Esta información debe ser pública, y debería estar disponible en la web de cada institución responsable, pero también debe consolidarse la información en un sitio especialmente diseñado para el reporte de gastos e inversiones relacionados con el COVID-19, reclama Fusades.

 

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