Familia en Ilopango enterró a su ser querido “sin un abrazo de consuelo en cuarentena”

Los funerales y velorios también son afectados por las medidas de prevención ante la pandemia del coronavirus. Así fue la dura experiencia de una familia en Ilopango, que tuvo que despedirse de su madre con pocas flores, sin misa ni asistentes.

Por Menly Cortez

Mar 25, 2020- 17:23

La familia Ramírez conformada por 3 integrantes tuvo que despedir a Josefina Valladares vda. de Ramírez en tiempos de cuarentena. 

“Vivir la muerte de un familiar sin un abrazo de consuelo en cuarentena”,  expresaron.

Los tres integrantes de este grupo familiar conformado por madre e hijo junto a un amigo cercano acompañaron el cortejo fúnebre de su madre y abuela  alrededor de 1 kilómetro y medio sin más personas que los acompañaran, ni música que reconfortara su dolor, desde el caso urbano de Ilopango hasta el cementerio de dicho municipio.

Doña Josefina falleció el 22 de marzo a causa de un paro cardíaco, una causa natural por su avanzada edad. Tenía 93 años. Sus restos fueron sepultados en las primeras horas de la mañana del 24 de marzo.

La mujer de avanzada edad murió justo el primer día de cuarentena domiciliar, aplicada por el gobierno de Nayib Bukele para evitar la propagación del Covid-19; previo a este mandato, ella ya se encontraba en mal estado de salud.

Foto EDH / Menly Cortez

Morena, su hija, comenta que Josefina era una católica fervorosa que logró hacer su última confesión, pero debido a la cuarentena su madre no pudo recibir los santos óleos, ni tuvo una misa de cuerpo presente. Tampoco tuvo un entierro en el que sus familiares y amigos elevaran oraciones o dijeran palabras de despedida donde se recordaran sus obras en vida como comúnmente se hace; tampoco tendrá novenario.

Para la familia Ramírez fue incluso difícil conseguir flores. “Las medidas son necesarias, estamos consientes y las hemos cumplido, solo sentimos que es duro vivir esta situación durante estas fechas, el acompañamiento de la gente fortalece”, comentó Morena, quien lamentó que su hermana que vive en otro departamento no pudiera llegar al velorio por el estado de emergencia.

Las medidas que se toman en El Salvador y en el mundo afectan a las personas en cada etapa de la vida, la muerte no es excepción; sin embargo, cada alcaldía ha tomado sus propias medidas en el caso de decesos.

En el caso de Ilopango, el alcalde Adán Perdomo comenta que están tomando acciones drásticas, pues por el momento solo se permite que en los velorios únicamente permanezca la familia más cercana, no más de diez personas.

Foto EDH / Menly Cortez

Asimismo, en el cementerio no debe haber más de 15 personas, esto incluyendo a los colaboradores que ayudan a depositar el cuerpo en los nichos, los familiares tienen máximo 30 minutos para permanecer en el camposanto y en el caso del ofrecimiento de homilías o sermones solo pueden darse por medio de video llamada o Facebook live. Los agentes del CAM verifican constantemente que estas medidas se cumplan.

Así, Morena dio el último adiós a su madre, tomando en cuenta el reglamento de la alcaldía para la cuarentena domiciliar, aunque sin la posibilidad de recibir un abrazo reconfortante debido al distanciamiento físico que también deben tener las personas.

En un máximo de 30 minutos, la familia Ramírez desalojó el cementerio pues los familiares de una niña de 12 años esperaban su turno para despedirla. Procesar el dolor por la pérdida de Josefina se volvió difícil y apresurado.

En caso por muerte de coronavirus los familiares de la víctima no tendrán la posibilidad de despedir a su ser querido.

Medicina Legal ya había estipulado que en caso de una victima mortal por esta enfermedad, no podrá ser velada, su entierro será inmediato y el féretro será sellado.

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