Ciudad Barrios recorre con estaciones la vida de San Óscar Romero

Después que Óscar Arnulfo Romero fue canonizado en la madruga de ayer (hora de El Salvador), el municipio continuó celebrando la vida y obra del Santo católico.

Por Iliana Ávila

Oct 14, 2018- 19:48

La frase: “San (Óscar) Romero ruega por nosotros” se podía escuchar la mañana del domingo en las calles del municipio de Ciudad Barrios, durante el recorrido del Via Lucis (camino de luz) en honor al Santo Oscar Arnulfo Romero.

De esa forma, el municipio que vio nacer al Santo seguía celebrando lo que habían presenciado durante la transmisión en horas de la madrugada en Ciudad del Vaticano, la canonización de San Óscar Arnulfo Romero.

“La idea de este Via Lucis ha sido traer a la memoria todo lo que es cultural de nuestro pueblo, y es hablar de lo que vivió Monseñor Romero en su infancia, en su adolescencia, y es por ello que todas las estaciones tiene una connotación muy especial, es decir, todo aquello en lo que Monseñor Romero creció, vivió y conoció en esa época, es así como vamos a ir de estación en estación, descubriendo esto que es parte de la idiosincrasia de la parroquia”, explicó el padre José David Torres.

El cansancio dejado por la noche de vigilia celebrada frente a la Parroquia San Oscar Arnulfo Romero, no fue excusa para no continuar con las celebraciones.

María Elena de Pocasangre, que con dedicación supervisaba todos los detalles de la primera estación del Via Lucis, dijo que “yo estoy feliz, anoche fue muy emocionante, estuvimos en la vigilia toda la noche y a la hora de que el Papa hizo el rito de la canonización nos sentimos muy emocionados”.

La primera de las 14 estaciones inició en aquel espacio físico que hoy ocupa una cafetería y una capilla en honor al Santo, propiedad de la Cooperativa Cafetalera de Ciudad Barrios; pero que en 1917 albergaba la casa donde convivió la familia Romero Galdámez.

“Queremos enfocar cómo Monseñor nació en una familia cristiana a donde hay un padre, una madre y están lo hijos, queremos que se envié el mensaje de que toda buena familia tiene un origen y que no debemos olvidar de dónde venimos y eso es lo que Monseñor hizo en este pueblo”, explicó María Pocasangre.

Foto AFP/ Oscar Rivera

El Via Lucis es una devoción católica que fomenta la meditación sobre la resurrección de Jesucristo, pero ese domingo posterior a la celebración de la canonización de Oscar Arnulfo Romero recuerda el ejemplo de vida del Santo católico.

“No sé cómo expresar la emoción con todo esto que el Señor nos ha dado, habernos dando un santo en esta tierra para que nosotros podamos seguir sus pasos: ser humildes, ser amigo con la gente, tener comunicación, ayudarnos, apoyarnos, no dejar caer al prójimo. Con esto vino a darnos una enseñanza”, expreso Ana María Palma.

Cada una de las estaciones, bellamente decoradas, relataban cada etapa de la vida del Santo desde su nacimiento hasta su nombramiento como Arzobispo; pero el Padre José David Torres aclaró que esta actividad forma parte de las celebraciones preparadas para la histórica fecha.

“Se ha pensado para celebrar y darle mas énfasis a la canonización; luego el Espíritu Santo y el ánimo de la comunidad parroquial dirá cómo iremos fomentando estos actos que son tan importantes en la cultura y la fe de un pueblo”.

Por el momento no se ha decidido si cada 14 de octubre Ciudad Barrios llevará a cabo el Via Lucis para conmemorar la fecha de canonización de San Óscar Romero.

La fe y la devoción hacia el Santo Óscar Romero es infinita

Hilma Holanda Rivas, de 78 años, conoció a Monseñor Óscar Romero cuando era muy joven, debido a que se crió con la señora Josefa Galdámez Gutiérrez, tía del santo. Sus mejores recuerdos se centran en lo que ella atribuye como milagros concedidos por medio de la intercesión de Monseñor.

“Para mi Monseñor ya era un Santo, yo estuve en 1987 en el Instituto del Cáncer porque tenia un tumor, yo le pedía a Monseñor que me ayudara, y cuando me metieron al quirófano el doctor me pregunto si tenía miedo. Yo segura le conteste: no doctor, yo me voy a morir pero no de esta enfermedad porque yo la voy a vencer porque tengo quien interesada por mi, y se dio el milagro” recuerda.

También atribuye a Monseñor la sanidad de su nieta y asegura que la pequeña Katerin enfermó al punto de quedar en estado vegetal, los médicos no daban esperanza de vida.

Holanda Rivas recuerda que visitó la iglesia junto a su hijo a pedirle a Jesús y a Monseñor por la salud de su nieta.

“Yo digo que fue Monseñor el que me empujó, fui a comprar algodón y lo empapé con el aceite del Santísimo, cuando llegué encontré a mi hija llorando, los doctores le dijeron que no había esperanza que solo un milagro podría salvar a la niña, y yo le dije que el milagro se va a dar porque no estamos solos. Le entregué el aceite y le dije Dios y la Virgen y Monseñor van hacer el milagro”, aseguró la señora Rivas al hablar de la sanidad de su nieta.

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