Jaime Ferrán, el médico que salvó a miles de personas escondiendo bacterias en sus calcetines

Creó la primera vacuna frente al cólera cuando la epidemia llegó a la ciudad de Venecia.

Foto Real Academia de la Historia

Por Nancy Hernández/Agencias

May 08, 2020- 15:46

Jaime Ferrán y Clúa (1851-1929) fue quien desarrolló la primera vacuna para combatir el cólera, después de ver que durante la primera semana de mayo de 1888 la enfermedad desbordara la desesperación de la ciudad de Valencia. La infección procedía de Marsella, donde un año antes cobró la vida de 3,500 personas.

En unas cuantas semanas se diagnosticaron casi 8,000 casos en la ciudad del Turin, por ello las autoridades sanitarias contactaron al doctor Ferrán, quien estaba trabajando en una vacuna contra el Vibrio cholerae.

En 1884 el Ayuntamiento de Barcelona le había comisionado para estudiar el caso francés y establecer medidas preventivas en el supuesto de que la enfermedad llegara a Cataluña. El joven científico había seguido muy de cerca los estudios de Pasteur y de Koch, por lo que se propuso desarrollar una vacuna siguiendo los procedimientos del químico galo.

Creó cinco muestras microbiológicas en Marsella e inició el retorno a Tortosa. Llegó a la frontera de la Junquera y ahí le impidieron el paso por el riesgo al contagio biológico.

Después de ocho días sin poder cruzar la frontera escondió las muestras en uno de sus calcetines, terminó de desarrollarla en su laboratorio y mostró su eficiencia utilizándola en su propia familia.

A mediados de mayor de 1885 el doctor Ferrán junto a su equipo iniciaron la vacunación masiva, se inyectaron 30,000 dosis anticoléricas. La vacuna, la primera en la historia para esa enfermedad, fue un éxito.

Pero no todo fue fácil, hubo un movimiento antivacuna y las presiones desde los grupos con más poder causaron que el 18 de mayo el Congreso de Diputados aprobara una Real Orden donde solo se permitía al doctor Ferrán poner la vacuna y lo debía de hacer frente a un delegado de gobierno.

Ante esto no quedó más remedio que abandonar la vacunación masiva de la población. Al final, fallecieron más de 150,000 personas en toda España y no fue hasta 1909, cuando ya había pasado casi un cuarto de siglo, cuando la vacunación frente al cólera fue aprobada en España.

Los trabajos de Ferrán fueron recibidos por la comunidad científica internacional de forma muy desigual. Su tesis fue rechazada por importantes instituciones europeas como la Royal Society o la Universidad de Cambridge, pero contó con el apoyo de prestigiosos científicos como Charles A Calmet, Paul Erhlich o Pierre Roux.

Los trabajos del doctor Ferrán no terminaron con esta vacuna, siguió investigando y años después desarrolló otra frente al tifus, contra la rabia y diversas medidas profilácticas en el campo de las enfermedades infecciosas.

Con información de abc.es

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