Organismos internacionales: El FMI debe garantizar que gobiernos hagan buen uso de fondos de emergencia de coronavirus

Transparencia Internacional, Human Rights Watch y Global Witness alertan en una carta a la Junta Directiva del Fondo Monetario Internacional a que esté vigilante de que la crisis no vaya a ser aprovechada para cometer actos de corrupción

Un residente de la colonia Los Almendros, en Ciudad Delgado, en el departamento de San Salvador, El Salvador, lleva un cántaro con agua recibida de la Cruz Roja, como parte del esfuerzo para evitar un mayor contagio del nuevo coronavirus, COVID-19. Foto/AFP

Por Liseth Alas

Abr 08, 2020- 16:27

El Fondo Monetario Internacional (FMI) debe garantizar que los gobiernos hagan buen uso del dinero que ha puesto a disposición de las naciones para atender la pandemia del coronavirus, pues la crisis del COVID-19 aumenta el riesgo de la corrupción, advierten organismos internacionales.

Unos 90 países ya han solicitado la ayuda de emergencia al FMI, luego que este ofreciera apoyo para enfrentar la propagación de la enfermedad que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha contagiado en el mundo a más 1,350,000 personas y casi 80,000 han muerto.

Sin embargo, Transparencia Internacional, Human Rights Watch y Global Witness alertan en una carta dirigida a la Junta Directiva Ejecutiva del organismo financiero que dentro de sus programas de ayuda de emergencia debería incluir medidas básicas de transparencia y anticorrupción, para garantizar que el dinero llegue a los más necesitados y evitar que sea aprovechado “para beneficio propio” de los gobiernos.

“Los riesgos de corrupción no desaparecen durante las crisis. como este de hecho, pueden verse exacerbados por aumentos dramáticos en las cantidades y la velocidad de gasto, así como el debilitamiento o el colapso de los mecanismos de supervisión, que permiten a los actores poderosos aprovechar la crisis para su propio beneficio”, dice parte del escrito.

Foto de referencia. EDH

Los expertos se basan en el compromiso que adoptó en los últimos años el FMI en su lucha contra la corrupción y ponen de manifiesto en su advertencia los informes sobre el mal uso de recursos públicos, que según medios, se han registrado en el marco de la pandemia, por lo que instan a la institución con sede en Washington a permanecer vigilante para prevenir los abusos.

“La promesa del FMI de liberar hasta un billón de dólares para ayudar a los gobiernos a raíz de la pandemia de coronavirus tiene un potencial extraordinario para salvar vidas y proteger a las personas más afectadas”, subrayó Sarah Saadoun, investigadora de empresas y derechos humanos de Human Rights Watch, en un informe publicado por los tres organismos internacionales en el portal transparency.org.

Aunque añadió que “con vidas en juego, es fundamental que el FMI mantenga su compromiso de detener la corrupción para que las personas puedan responsabilizar a sus gobiernos de dónde va el dinero”.

“La crisis requiere que el FMI ponga a disposición los fondos lo más rápido posible, pero no debe abandonar el combate a la corrupción. La magnitud de la crisis aumenta los riesgos y peligros del robo de dinero público que debería usarse para salvar vidas y reconstruir los medios de vida”, señaló la presidenta de Transparencia Internacional, Delia Ferreira Rubio.

“La pandemia está causando estragos en la salud pública y las economías de las naciones, por lo que es correcto que el FMI intervenga para ayudar, pero pedimos al liderazgo del Fondo que se asegure de que los desembolsos rápidos no sean a expensas de la transparencia básica y medidas anticorrupción sensatas, que deberían exigirse a los países receptores”, indicó Simon Taylor, fundador de Global Witness.

Blanca Estela Andrés, de 56 años, es una indigente que vive en el centro de San Salvador.  Blanca relata que pese a que varios transeúntes se han acercado a regalarle mascarillas y guantes contra el coronavirus no se los pone.

Los representantes de los organismos plantean que el FMI puede incluir sistemáticamente medidas básicas para reducir los riesgos de mala gestión y corrupción sin afectar la agilidad y flexibilidad de la ayuda que exige la crisis del COVID-19. Por tal razón, proponen cuatro acciones para garantizar la transparencia en los programas de emergencia:

1. Transparencia del FMI.
El fondo debe publicar toda la información relacionada con los programas en su sitio web lo antes posible y señalar su compromiso continuo con el buen gobierno en declaraciones públicas de alto nivel y reuniones privadas con estos.

2. Transparencia y responsabilidad en la contratación pública.
Para mitigar riesgos tales como contratos ocultos, sobreprecio y colusión, los gobiernos deben recibir apoyo y comprometerse, como mínimo:
a) Publicar todos los contratos públicos.

b) Usar ofertas abiertas y competitivas, y limitar estrictamente el uso de procesos de emergencia no competitivos.

c) Publicar los nombres y la información sobre el beneficiario final de las empresas adjudicatarias de contratos.

d) Empoderar a las agencias antimonopolio, donde existan, para monitorear las condiciones del mercado en sectores críticos para evitar colusión o sobreprecio.

3. Auditoría por parte del gobierno y monitores independientes.
Los gobiernos deben comprometerse a poner a disposición de los auditores internos toda la información sobre cómo se gastan los fondos de ayuda de emergencia y, tan pronto como sea posible, para los auditores independientes. Se debe dar prioridad a áreas críticas como salud, compras públicas, infraestructura y gastos de seguridad social.

4. Implementar y fortalecer los marcos anticorrupción y contra el lavado de dinero existentes.
El Fondo debería identificar y tratar de fortalecer las brechas en dichos marcos, lo que incluye alentar a los estados del G20 y los principales centros financieros a abordar estas deficiencias.

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