Erin Caffey, la mujer que cantaba en la iglesia antes de masacrar a toda su familia

A los 16 años planeó la muerte de toda su familia porque quería "quitárselos de encima" y sentir que era libre. Conoce más del escalofriante caso.

Erin Caffey tenía 16 años cuando, junto a su pareja y dos amigos, planeó el crimen. Foto YouTube/ITV

Por N. Hernández / Agencias

Oct 22, 2019- 16:10

Erin Caffey fue dotada de una belleza y voz angelical. Los domingos la iglesia se llenaba a la hora de la ceremonia bautista porque todos querían escucharla cantar.

Erin mide 1.49 metros, pero la fuerza con la que emerge su canto es descomunal. Además, su imagen: ojos azules, sonrisa inocente, cabello dorado y tez blanca combinan muy bien con su melodía celestial.

Nadie hubiese imaginado que detrás de su belleza angelical, la adolescente de 16 años quisiera deshacerse de su familia y planeara una masacre para acabar con ellos.

A temprana edad, Erin fue diagnosticada con Desorden por Déficit de Atención (ADD), desde entonces sus padres fueron sobreprotectores con ella.

La familia Caffey era sumamenten creyente, Terry y Penny, los padres de Erin, se conocieron en una reunión bautista, en Garland, cuando ella tenía 21 años y él 24. Se casaron y del matrimonio nacieron Erin, Mathew y Tyler. Los padres inculcaron en sus hijos el fervor religioso y todo iba bien en su humilde cabaña, situada en una zona rural entre las ciudades de Alba y Emory, en el estado de Texas, Estados Unidos.

Penny tocaba el piano en la iglesia y era empleada en Meal on Wheels entregando comida a domicilio. Terry era un predicador laico y trabajaba para una empresa de provisiones relacionadas a salud.

De la bonita familia, Erin era la más famosa y era conocida por sus maravillosos dotes de canto y recibía clases personalizadas en la casa junto a sus hermanos, puesto que por una conducta sexual poco apropiada que tuvo en la escuela ya no siguió asistiendo.

Las clases que impartía Penny a sus hijos estaban basadas en una currícula bliblica, pensó que eso ayudaría a Erin con sus problemas de atención.

En 2007 cumplió 16 años, sacó licencia de conducir y empezó a trabajar en una empresa de comidas rápidas. En ese periodo conoció a Charlie Wilkinson, él tenía 18 años.

La atracción entre ambos fue inmediata y a pesar de que no era el candidato idóneo para los padres de Erin, empezaron una relación.

Charlie vivía en el campo con su padre, su madrastra y dos medios hermanos; dos veces al año veía a su madre biológica. Nunca dio indicios de mala conducta en el colegio ni tuvo problemas con la ley.

Cuando conoció a Erin, visitaba con frecuencia la empresa donde ella trabajaba, según Dion Kipp Jr., Charlie estaba “totalmente enamorado y la consideraba su alma gemela. Hablaba de ella 24 horas los siete días de la semana”.

Poco a poco él se fue acercando más a ella, aprovecha los descansos que tenía en su trabajo y por la noche la visitaba en la casa. Después de compartir la cena hablaban por teléfono, al menos una hora antes de irse a dormir. Charlie incluso empezó a asistir a la iglesia con la familia.

En 2008 Erin volvió al colegio y dejó su formación en casa, esto después de rogarles a sus padres que se los permitiera. Los tres hermanos de la familia Caffey volvieron a las clases regulares. Erin y Charlie se volvieron inseparables y empezaron a salir solos.

Erin Caffey y su novio Charlie Wilkinson. Él confesó que ella planeó el crimen.

El vínculo entre los jóvenes se reforzó después de su primera relación sexual, ocurrida en 2008. A los seis meses de noviazgo, Charlie la llevó a un camino alejado, se arrodilló y colocó el anillo de su abuela en el dedo de Erin, le propuso que pasaran toda la vida juntos y ella aceptó.

La propuesta fue inconcebible para los padres de Erin, pues ella solo tenía 16 años. Trataron de limitar el tiempo que pasaban juntos, Terry hacía tiempo para llevarla y traerla del colegio, las salidas a solas ya no fueron autorizadas y las visitas a la casa se limitaron a una vez por semana.

Erin empezó a planear escaparse con Charlie cuando cumpliera los 17 años y las discusiones aumentaron.

El 27 de febrero de 2008, Penny pidió a Erin que terminara definitivamente con Charlie después de revisar el perfil de MySpace y descubrir comentarios sobre bebidas, borracheras y sexo… el contenido resultaba aterrador para ella.

Penny y Terry le exigieron que terminara con él, y ella cínicamente dijo que lo estaba considerando. Sin embargo, en su mente empezaba a orquestar un plan para “sacarse de encima” a sus padres. La única salida que veía era matar a toda su familia y así podría hacer lo que se le diera la gana.

Le contó la idea a su novio y él prometió hacer todo lo posible para hacerla feliz. El plan fue comentado con sus amigos, quienes días después dijeron a los investigadores que Charlie lo único que quería hacer era escaparse con ella, incluso quería que Erin se embarazara para que los Caffey lo aceptaran, pero la angelical jovencita no quería un bebé.

Los amigo de la pareja testificaron que quien mandaba en la relación era ella. “Podía hacer que él hiciera lo que ella quería”, testificó uno.

La noche sangrienta

El reloj marcaba la una de la madrugada del sábado 1 de marzo de 2008. Era la noche escogida para poner en práctica el plan, a la casa de la familia Caffey llegó Charlie acompañado de Charles Allen Waid, de 20 años, y su novia Bobbi Johnson, de 18 años.

El perro de la familia sintió la presencia de los intrusos y ellos decidieron alejarse, pero Erin llamó a Charlie y lo convenció que volviera y se ocuparía del perro.

Los tres jóvenes regresaron, Erin cumplió y el perro ya no ladró. Salió de la casa y se quedó dentro del auto con Bobbi, mientras Charlie y Waid se adentraban en la casa con armas y dos espadas Samurai.

“Irrumpieron en nuestro cuarto y abrieron fuego. Me pegaron varios disparos (…) vinieron también con una espada Samurai. Luego de dispararle a Penny, me dispararon a mí tres veces más, dos en la espalda y una en la parte posterior de una pierna. (…) No podía sentir el costado derecho de mi cuerpo. Sentía que me habían disparado en la cara. Luego uno de ellos tomó la espada y apuñaló a Penny en el cuello casi decapitándola”, contó Terry, quien fue el único que sobrevivió.

Acusados de participa en la masacre de la familia Caffey (Imagen ITV)

Terry estaba herido y recuerda que perdía la conciencia alternativamente. Recuerda el pánico que sintió cuando escuchó gritar a sus dos hijos pequeños.

“Entré en pánico. Matthew gritaba: ‘No, Charlie. ¡No! ¿Por qué estás haciendo esto?’ Cuando lo escuché decir su nombre me dí cuenta de quién estaba en mi casa y por qué. Después escuché más tiros. Traté de levantarme de nuevo, pero no pude. La sangre corría por mi cabeza. Me desmayé. Luego me enteraría que Matthew había recibido disparos mientras buscaban a Tyler que se había escondido en un closet y que ellos se turnaron para apuñalarlo”.

Con la muerte de los dos niños la masacre terminó. Para evitar dejar huellas y pruebas en su contra incendiaron la casa.

“Estoy contenta… ¡terminó todo!” dijo Erin cuando ellos regresaron al auto. Luego se quedaron en el trailer celeste del hermano de Waid y el acto criminal fue consagrado con sexo.

El sobreviviente

Terry despertó cuando la casa estaba llenándose de humo y las llamas habían comenzado: “Sabía que no podría subir las escaleras, así que empecé a gatear a través del cuarto. Encontré a Penny que ya estaba muerta. Me las arreglé para arrastrarme a través de la ventana del baño y salir fuera de la casa”, contó.

Se arrastró hasta la casa de sus vecino, pero estaban tan mal que le llevó más de una hora llegar a la otra casa. Para conseguir avanzar miraba concentrado la luz en la ventana de Tommy y Helen Gaston. Ellos lo ayudarían.

Finalmente llegó y su ruido los despertó. Habían pasado dos horas desde el inicio del ataque. Terry colapsó. Apenas lo vio Tommy llamó al 911. La operadora le preguntó si Terry Caffey sangraba. Él respondió: “¿De dónde no sangra? Es un milagro que esté aquí”.

Erin le asegura a su padre que ella no fue parte del complot, que conocía el plan pero que no pudo pararlo, que había sido forzada por su novio y amigos a quedarse en el auto mientras ellos mataban a su familia. Terry eligió creerle.

Cuando llegó la policía el perro de la familia vigilaba atento los escombros y los restos calcinados de sus ocupantes. Tan calcinados que sería imposible establecer en qué orden habían sucedido las cosas y cuáles eran las causas primigenias de muerte.

Fue llevado al Texas Medical Center de Tyler, donde fue internado en terapia intensiva. Estaba en situación crítica, pero estable. Tenía al menos seis disparos: una bala alojada en el cráneo, dos en la espalda, dos en su hombro derecho y una en la pierna.

Tres horas después las autoridades apresaron a Charlie Wilkinson, Charles Waid y Bobbi Johnson. Erin fue encontrada escondida en un sucio trailer celeste, que pertenecía al hermano mayor de Waid, mientras la policía lo registraba.

Erin fue llevada al hospital y entrevistada por una agente. Ella dijo que tenía 14 años, que se había despertado cuando la casa estaba en llamas y dos chicos “malos vestidos de negro con espadas” le habían ordenado que se tirara al piso y desconocía cómo había llegado al trailer.

Sin embargo, la falta de emociones hizo dudar a la algente de su declaración. Además ni ello ni su pijama no tenía olor a humo.

Al principio fue considerada como víctima, luego pasó a ser sospechosa cuando las declaraciones de los tres capturados concluyeron que los asesinatos habían sido idea de Erin.

Además, los resultados de los exámenes no revelaban alguna sustancia en su cuerpo que aludiera su perdida de memoria y tampoco la inhalación de humo.

La Policía la trasladó al centro de detención juvenil de Greenville y fue acusada de asesinato. A esto se sumó una declaración de Waid que mostraba un aspecto escalofriante de la psiquis de la adolescente, pues dijo que cuando arrancaron el auto y se fueron de la casa, Erin viendo la casa en llamas gritó: “¡Mierda! ¡Esto es increíble!”.

El perdón

“¿Qué grado de involucramiento tuvo ella?”, preguntó Terry. el agente encargado del caso le respondió: “Está muy involucrada”. Terry gritó y estalló en llanto, le costaba creer que su hija mayor fuera capaz de tal atrocidad.

En octubre de 2008, Wilkinson y Waid fueron condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. De la pena de muerte los salvó su propia víctima sobreviviente: Terry. Sus convicciones religiosas fueron imprescindibles. “Quería que tuvieran una oportunidad para encontrar el arrepentimiento”, sostuvo mientras soportaba las críticas del público y conocidos que no entendían tanta condescendencia con ellos, los horrendos asesinos de su mujer e hijos.

“Mi corazón me dice que ya hubo suficientes muertes. La pena capital, matarlos, no traerá a mi familia de nuevo”, rebatió.

Y en el juicio quiso hablar. Primero le habló a Waid que se mostró impasible. Luego a Charlie, que bajó la mirada y hasta lloró: “Charlie Wilkinson, quiero decirte hoy que te perdono. No por tu salud, sino por la mía. Me rehúso a convertirme en un hombre viejo y amargado. Quiero seguir adelante y es la cosa más difícil que me ha tocado en la vida. ¡Porque vos me has quitado tanto!”.

Erin Caffey fue entrevistada en la cárcel por el periodista inglés Piers Morgan (Imagen ITV)

Tres meses más tarde Bobbi Johnson y Erin fueron condenadas por homicidio. Johnson fue sentenciada a dos penas simultáneas de 40 años, estará libre en 24 años. Erin fue condenada a dos cadenas perpetuas y deberá pasar no menos de 40 años en prisión. Estaría en condiciones de salir en libertad condicional a los 59 años. Su padre Terry espera estar vivo para ese entonces.

A pesar de todo, él viaja durante tres horas en carretera para ver a su hija. Terry no piensa que su hija haya sido la cabeza del plan y cree que solo fue una niña de 16 años que se dejó manipular por un tipo psicópata y controlador.

Él espera que ella pueda tener libertad condicional y asegura que su amor de padre no ha disminuido ni un poco, a pesar que Erin representa la pérdida de todo lo que él quería.

Ahora está casado, es padrastro de tres adolescentes y predicador de una iglesia. Además, viaja por el país hablando de lo importante que es el perdón y del amor de Dios.Las personas que conocen la historia lo cuestionan por creer ciegamente en su hija y dicen que a pesar que Erin parece un ángel, sabe que los ángeles no existen. Al menos no en esta historia.

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