A sus 73 años, Mario Martínez recorre 10 kilómetros diarios vendiendo Cocos sobre el bulevar del Ejército

Mario "don Coco" recorre a pie más de diez kilómetros diarios con una carretilla repleta de cocos para vender. Su trayecto inicia en el mercado La Tiendona, a las seis de la mañana y lo concluye en la colonia San José, de Soyapango, cerca de las once.

Por Jessica Orellana

Ene 12, 2020- 11:30

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Cuando aún no han salido los primeros rayos del sol, a las 5:30 de la mañana, Mario Martínez, de 73 años, conocido por sus clientes como “Mario Coco” o “don Coco”, se levanta para salir de su casa con la única intención de ganarse el sustento de cada día. Foto EDH/ Jessica Orellana

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El vendedor vive en los alrededores del Mercado la Tiendona, en San Salvador. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Desde que sus dos hijos cumplieron la mayoría de edad y se casaron, Mario vive sólo y trabaja para generar los ingresos que le permitan solventar las necesidades dentro de su casa. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Don Mario hace un tiempo de 3 horas y 6 kilómetros hasta que llega al primer punto de venta esto todos los días. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Con su botella de agua en mano para hidratarse se detiene por unos minutos, hasta que recupera el aliento y está listo para retomar su camino. “Siempre me termino bebiendo tres botellas de agua”, dice el vendedor y con una toalla se seca el sudor en su frente. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Mario suele caminar por aceras estrechas, a un lado de las carreteras como el Bulevar del Ejército, entre San Salvador y Soyapango, en donde constantemente circulan vehículos y autobuses a toda velocidad; sin embargo, él se mueve con la mayor de las astucias. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Son aproximadamente diez kilómetros los que don Coco recorre al ir y regresar. Está de vuelta en su casa alrededor de las tres de la tarde. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Su rutina comienza a las 6:00 de la mañana, cuando sale del mercado con su carretilla llena de cocos y cruza el límite entre San Salvador y Soyapango, hasta llegar a la colonia San José, a la mitad del municipio. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Desde que Mario llega al centro urbano de Soyapango, varios vendedores o lugareños lo saludan. “Buenos días, don Coco”, se escucha en la distancia y Mario les devuelve el saludo con un gesto o una sonrisa. Algunos se detienen a comprarle o, incluso, a platicar con él. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Mario ofrece cada coco a un dólar y su meta diaria es vender, al menos, 25 unidades. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Según relata, mantiene más de 150 cocos almacenados en su vivienda. Sus clientes suelen consumirlos, ya sea directamente de la estopa y otros prefieren una bolsa de plástico. Así lo ha hecho durante los últimos 25 años. Foto EDH/ Jessica Orellana

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Mario desea seguir dedicándose a la venta de cocos, en tanto tenga buena salud y fuerza, así lo expresa en numerosas ocasiones. Foto EDH/ Jessica Orellana

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La amabilidad de don Mario ha permitido que sus clientes por años le compren los cocos que el ofrece. Foto EDH/ Jessica Orellana

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“Se gana poquito, pero gracias a Dios alcanza para la comida, pagar el agua y la luz”, manifiesta con una sonrisa en su rostro y ofreciendo sus cocos a sus clientes. Foto EDH/ Jessica Orellana

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La mayor cantidad de clientes de Don Coco viven en Montes de San Bartolo, Soyapango. Foto EDH/ Jessica Orellana

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