Descubre los perros y gatos más propensos a la obesidad y cómo cuidarlos

El sobrepeso en perros y gatos es una agresión para su salud física y podría matarlos con dolencias prolongadas. Unas libras de más se delatan de muchas maneras y los dueños deben estar pendientes de cualquier cambio en la anatomía de sus animales.

El sobrepeso es un problema común en las mascotas durante el confinamiento. Pocos dueños ponen atención a los síntomas y los riesgos que trae. Foto EDH / Shutterstock

Por Diana Orantes

Jun 11, 2020- 04:15

La cuarentena pasará factura en el peso de las mascotas como perros y gatos, porque a falta de espacio en casa, salidas a caminar u otros ejercicios cotidianos estos animales se están adaptando a un nuevo estilo de vida más sedentario.

La veterinaria española María Luisa Espinosa asegura que la obesidad desencadena diabetes, problemas cardiacos, articulares y patologías mortales, hasta reducir la esperanza de vida.

TE PUEDE INTERESAR: INFOGRAFÍA: Elimina pulgones, ácaros y otros insectos rastreros con estos plaguicidas naturales

El exceso de calorías ingeridas en comparación con las quemadas es un grave factor. En otros casos hay una predisposición genética en la que todo el ambiente que rodea al animal y sus hábitos provocan el desarrollo del sobrepeso.

De acuerdo a la revista Mundo Animalia, algunas razas de perros más propensas a engordar fácilmente son los Labrador Retriever, Collie, Basset Hound, Rottweiler, Golden Retriever, Bullmastiff, Carlino o Pug, Pekinés, Beagle, Shetland Sheepdog o Shelt, Cairn Terrier, Caniche y Perro Salchicha. Mientras que de gatos, los más propensos son los Maine Coon y Neva Masquerade.

Las doctoras en Veterinaria de la Universidad de Murcia, Asta Tvarijonaviciute y Silvia Martínez Subiela, aseguran que en el caso de los caninos este problema está íntimamente ligado al comportamiento de su dueño, y es peor cuando los tratan como animales de compañía o los “sobrehumanizan” hasta modificar su forma de vida y hábitos.

Los gatos pueden adoptar una vida sedentaria y con la mala alimentación subir muchas libras. El problema será invertirlas con una dieta. Foto EDH / Pixabay

“El perro no decide por sí mismo su actividad física ni su alimentación. La grasa que acumula depende, por tanto, del ejercicio que se le permite hacer o del alimento que se le proporciona”, dicen las expertas.
Está comprobado que estas mascotas estimulan la actividad social y física de sus dueños cada vez que piden un paseo al parque o salir a jugar al campo. Pero cuando están mal influenciados por los humanos pueden modificar su conducta a una más tranquila.

Una dieta adecuada a la edad, raza, problemas de salud previos o de sensibilidad evitaría dejarlos subir de peso. “Estos datos son imprescindibles para establecer un plan de alimentación y controlar o pesar las raciones de comida, algo que la mayoría de gente no hace”, sostiene Espinosa.

Mientras el dueño no tenga conciencia de la problemática o lo desatienda, su mascota corre peligro y los daños pueden ser irreversibles.

SEÑALES DE UN ANIMAL OBESO
– Aunque determinarlo le corresponde a un veterinario puedes sacar tus propias conclusiones a partir de la observación. Una gran señal es la silueta. Si el animal está más grande de lo normal y no se le marca la cintura desde el lateral y el abdomen, quiere decir que está pasado de peso. Una silueta recta es el inicio de la gordura excesiva.
– Palma sus costillas y si tienes que hacer presión para alcanzarlas significa que hay problemas.
– Hay algunos comportamientos que también lo delatan. Nota cómo camina, ¿le cuesta saltar o desplazarse? Jugar menos, el desgano, mal humor, mucho sueño y ahogamiento con cada pequeño movimiento también son clave.
– La forma más segura de saberlo será pesando al animal. El veterinario te hablará sobre el peso ideal y qué riesgos existen.

TAMBIÉN LEE: ¿Sabes cómo desinfectar las patas de tus mascotas, sin poner en riesgo tu salud?

QUÉ PUEDES HACER PARA PREVENIRLO
– Inicia con un plan de dieta dirigido por el veterinario y establezcan objetivos realistas.
– Fracciona su comida a lo largo del día.
– Haz que beba mucha agua.
– No alimentes a toda tus mascotas al mismo tiempo, porque el que está en proceso de adelgazamiento podría ingerir la comida de los demás y romper la dieta.
– Cómprate una balanza para conocer los cambios de peso.
– Suprime todas las golosinas, grasas y almidones.
– Cuando el animal finalmente esté en forma trata de mantenerle un régimen de conservación para que no recaiga.

PROBLEMAS DE SALUD QUE ACARREA
Tvarijonaviciute y Martínez explican que el incremento de masa corporal genera una carga excesiva en las articulaciones. De ahí que estas se degeneren, haya dolor, malestar y dificultad para moverse. También derivan las enfermedades ortopédicas, restricción de movimientos respiratorios, aumento de la presión e incontinencia urinaria. Puede haber un desequilibrio de proteínas y enzimas que desencadenen alteraciones metabólicas.
Además, puede haber afecciones digestivas, predisposición a la diabetes, trastornos cutáneos, problemas visuales, infertilidad y ciclo sexual perturbado, dificultades en partos y problemas cardio pulmonares.

Utilizamos cookies y otras tecnologias para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web.

Política de privacidad