Benedicto XV, el papa que murió tras contagiarse de gripe

Su pontificado inició el 3 de septiembre de 1914 y concluyó el 22 de enero de 1922. Un resfriado que luego se convirtió en bronconeumonía puso fin a su vida.

El papá Benedicto XV falleció tras sufrir varios días de bronconeumonía, desencadenada por un resfrriado. Foto EDH Archivo

Por Osmín Monge

Mar 02, 2020- 15:40

La semana pasada, a través de diferentes medios de comunicación y en redes sociales, se conoció la noticia de que el papa Francisco, de 83 años, padecía una enfermedad respiratoria, la que lo obligó a suspender todas sus audiencias oficiales y otros compromisos.

El achaque del sumo pontífice de inmediato hizo creer en muchas personas que se había contagiado con el coronavirus, el cual ha infectado en Italia a más de 800 personas, en su mayoría en el norte del país.

A pesar de que su gripe se agravó a raíz las fuertes rachas de viento en El Vaticano, el papa acudió el domingo pasado al rezo del Ángelus desde la ventana del palacio Apostólico. El pontífice dirigió la plegaria sonándose la nariz y tosiendo.

Afortunadamente Francisco no ha sido contagiado con el coronavirus, así los dejó saber El Vaticano a través de un comunicado. “No hay evidencia que impulse a diagnosticar nada más que un ligero resfriado”, aseguró.

El papa Francisco suspendió muchas de sus actividades por culpa de un resfriado. Foto EDH Archivo

La situación actual de Francisco no pudo evitar que muchos expertos en temas del Vaticano o historiadores recordarán al papa Benedicto VX, quien en 1922 falleció por culpa de una bronconeumonía, originada por un episodio previo de gripe.

Ciertos medios aseguran que Giacomo della Chiesa, nombre de pila de aquel papa, murió a consecuencia de la pandemia de la gripe española que azotó al mundo en aquella época, sin embargo, las causas de su deceso habrían sido originadas tras padecer un “simple” resfriado.

A principios de enero de aquel año, luego de haber celebrado misa con las monjas de la Casa de Santa Marta, Benedicto XV tuvo que esperar un buen rato a su conductor bajo la fría lluvia, lo que provocó que enfermara de un resfriado, que pronto se desencadenó en una bronconeumonía. Producto de ello, y pese a todos los tratamientos médicos a los que fue sometido, el 22 de ese mes falleció a la edad de 67 años, en compañía de sus sobrinos. Sus últimas palabras fueron: “Ofrecemos nuestra vida para la paz en el mundo”.

Su cuerpo hoy descansa en las grutas vaticanas.

Benedicto XV murió a los 7 años. Foto Instagram @eternal_rome

Benicto XV sucedió en el pontificado al Papa san Pío X, al comienzo de la Primera Guerra Mundial, y tomó el nombre de San Benito (480-547), autor de la Regla monástica y fundador de los benedictinos.

En 2005, Joseph Ratzinger, tras ser elegido papa se impuso el nombre de Benedicto XVI, en honor al papa que murió en 1922.

“He querido llamarme Benedicto XVI para relacionarme idealmente al venerado pontífice Benedicto XV, que ha guiado a la Iglesia en un periodo atormentado por el primer conflicto mundial. Fue valiente y auténtico profeta de paz y actuó con extrema valentía desde el inicio, para evitar el drama de la guerra y después al limitar las nefastas consecuencias”, dijo Ratzinger al ser nombrado Vicario de Cristo.

Benedicto XV inspiró a Joseph Ratzinger, quien decidió llevar su nombre. Foto Instagram @tradicionalismo_catolico

 

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