Lucila Mariscal, “la Lencha”, fue golpeada y dejada en la calle por su nieto. Lo asegura su representante

Elías Cañete, mánager de la comediante mexicana, reveló que ella sufrió maltrato físico y que fue corrida por su pariente de la casa donde vivía.

Lucila Mariscal es reconocida por su papel de "la Lencha". Foto Instagram @lenchamariscal

Por Osmín Monge

Nov 29, 2019- 06:48

La actriz mexicana Lucila Mariscal, conocida por su personaje de Lencha y famosa por su frase “¡Ay papucho!”, fue maltratada físicamente por Andrei Hernández, uno de sus nietos, así lo asegura su mánager Elías Cañete.

Según ha revelado el representante artístico a algunos medios locales, el joven de 25 años no solo golpeó a su abuela, sino también la corrió de la casa que ambos compartían.

“Andrei le pidió a su abuela que se fueran a vivir a la casa de una amiga de él, donde Lucila tendría una recámara. Ella aceptó para darle gusto. Pero luego él le decía: ‘Lárgate de aquí’, ‘Ya no te soporto’”, comentó Elías.

La Lencha es famosa por su frase “¡Ay papucho!”. Foto Instagram @lenchamariscal

Cañete aseguró que los problemas entre ambos empeoraron y que ella hasta tuvo que llamar a la policía.

“Ya casi no se hablaban, solo cuando había discusiones. La policía llega porque la señora Mariscal le presta una cabecera, un librero y unos muebles. Y cuando ella decidió irse de esa casa y le dijo: ‘Me tengo que llevar esas cosas’, él le contestó: ‘Tú no vas a sacar nada de mi recámara’. La acompañé a levantar un acta”, expresó Elías.

La actriz ha vivido momentos difíciles a nivel profesional y personal. Las ofertas de trabajo que recibía disminuyeron. Para paliar un poco la precaria situación, en 2016, optó por autoemplearse al hacer su propia obra de teatro, “TerceraEdad.com”, en donde se burlaba de sí misma al hablar de los actores que llegan a la adultez mayor sin oportunidades de trabajo.

Lucila ha vivido situaciones muy difíciles en su vida. Foto Instagram @lenchamariscal

Lucila ha sufrido varios momentos difíciles. Cuando era apenas una bebé de ocho meses, su padre abandonó su familia, luego fue víctima de una agresión sexual siendo apenas una niña. En 2009, uno de sus hijos fue secuestrado y desapareció, desde entonces, la familia de su retoño vive con la actriz.

“Andrei era su nieto consentido. Desde niño, Lucila lo complacía con los juguetes que él quería; y ya más grande, con el celular que él quería. Pero, pues de repente, uno da de más”, declaró Cañete.

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