Las inversiones en turismo, entre las más afectadas en Latinoamérica

El turismo, la extracción de petróleo y gas (con precios a la baja), la industria automotriz y al turismo, muy seriamente dañados los tres por la pandemia

Por Guadalupe Hernández

Jul 06, 2020- 04:30

El impacto del COVD-19 en la región es dramático. Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad) la IED de Latinoamérica experimentará una caída de un 50% este año y una incierta recuperación.

Los efectos adversos del COVID-19 se aprecian más en los sectores turístico, textiles, materias primas, e incluso, industria automotriz.

Dichos sectores generan a los países más divisas, productividad, empleo, exportaciones, encadenamientos con empresas locales, y fomentan la transferencia de tecnología y conocimiento.

El informe vaticina que los precios bajos del petróleo y las materias primas perjudicarán especialmente a la inversión extranjera en las principales economías de Suramérica (Colombia, Brasil, Argentina, Chile y Perú),que dependen de este capital foráneo para sus industrias extractivas.

Mientras que otras economías, especialmente las del Caribe “se verán fuertemente afectadas por el colapso del turismo y la interrupción de la inversión de viajes y ocio”, analiza el organismo, que también prevé efectos adversos en la industria manufacturera automotriz y textil de la región.

En el otro lado de la balanza, Centroamérica podría ver nuevas inversiones internacionales para expandir la producción de equipos médicos”, subraya el estudio de Unctad.

Y es que las maquilas fueron las primeras en aprovechar la oportunidad generada por la emergencia, y comenzaron a producir mascarillas, caretas, batas y otros equipos médicos, que se transformaron de inmediato en muchas órdenes de compra.

Se espera que los proyectos que este año se detuvieron sean compensados por inversiones internacionales que buscan expandir la producción de equipos médicos.

De hecho, ya hay algunas señales positivas aisladas para industrias específicas que registran un aumento en nuevos proyectos de IED en suministros médicos en Costa Rica, República Dominicana y México.

Además, algunas empresas multinacionales están convirtiendo sus instalaciones de producción actuales para aumentar la capacidad, aprovechando las cadenas de valor globales y regionales.

Por ejemplo, HanesBrands (Estados Unidos) cambió su producción de camisetas y ropa interior a máscaras de algodón en fábricas en El Salvador, República Dominicana y Honduras.

Se espera que esta producción, bajo un contrato federal de los Estados Unidos, se traduzca en la entrega de 5 millones o más máscaras protectoras por semana.

En general, la industria textil es sumamente importante para países como El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Haití, donde pueden representar del 30 % al 40% de la economía.

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