El presunto asesino que alteró la paz en Cinquera

El sospechoso de matar a Yamileth llegó a vivir al municipio con una mentira; la gente ahora vive alarmada porque él no ha sido capturado.

Por Jorge Beltrán Luna

Ene 31, 2020- 22:05

“Si no fue en los últimos días de agosto, tuvo que ser en los primeros de septiembre, porque recuerdo que aquí estábamos doblando las milpas”, responde un campesino cuando se le pregunta desde cuándo vivía en Cinquera, Meme (Manuel G.) el principal sospechoso de asesinar a Yamileth C., cuyo cadáver fue hallado el jueves 16 de enero en un cerro del cantón El Tule.

La desaparición de Yamileth fue reportada en la noche del 13 de enero. La familia mantiene la versión de que fue secuestrada o raptada cuando salió de su casa, en Ciudad Delgado, a comprar los cuadernos para iniciar el año escolar.

Sin embargo, pobladores del cantón El Tule y de El Cacao aseguran que el lunes antes de que la hallaran muerta, el mismo día que salió de su vivienda, la joven fue vista en Cinquera, caminando junto a Meme rumbo a la casa donde él vivía: una cabaña sin agua ni luz eléctrica, con una sola cama y una mesa de madera como únicos muebles.

Desde el miércoles 15 de enero, a Meme ya no se le ha visto en Cinquera, en ninguno de los lugares que solía frecuentar para reunirse con amigos o hacer algún trabajo.

Ahora muchos habitantes de ese pacífico municipio lamentan que no se haya investigado nada sobre la procedencia de aquel joven de tez blanca y alto que a muchos “les daba mala espina”, pero que por ser pariente de Fermín N., confiaron en que también sería un buen vecino.

Parte de la casa en que vivía Meme y a donde el lunes 13 de enero se llevó a Yamileth a quien dos días después violó, torturó y luego la asesinó.

La realidad les demostró lo contrario con un crimen que ha hecho reflexionar tanto a policías como a líderes comunales en plantearse la exigencia de ser más acuciosos en saber quiénes visitan o llegan a vivir a ese municipio que llevaba años sin registrar muertes violentas.

¿Cómo llegó Meme a Cinquera?

Hace muchos años, a Cinquera se llegó a establecer Fermín, quien puso una pequeña venta de repuestos y un taller de motocicletas. De Fermín nadie habla mal. Lo consideran una buena persona.

Fermín, por su parte, asegura que fue sorprendido en su buena fe y que cometió un error al darle cabida a Meme, su primo.

Cuenta que fue hace como cuatro meses que su tío Eréndiro llegó muy de mañana a su casa. Él aún no se había levantado. De golpe le dijo que le llevaba a aquel muchacho, su hijo, para que le enseñara a trabajar y que por la comida no se preocupara, que cada fin de semana le estarían llegando a dejar víveres y dinero, que sólo le enseñara a trabajar.

En los primeros días todo parecía ir bien. Meme le ayudaba en la atención del negocio de repuestos y también optaron por vender relojes. Pero poco a poco, cuando tenía solo 15 años, fue cambiando y comenzó a juntarse con jóvenes a quienes vecinos de Cinquera señalan de consumir marihuana.

Allí fue donde algunas personas comenzaron a verlo con desconfianza. Otro tanto afirman policías del lugar. Pero más allá de mirarlo con recelo, no podían hacer nada porque no daba motivos.

Mientras tanto, en El Tule el joven se mostraba esquivo con toda la gente aunque si hacer ningún daño.

Una o dos veces por semana llegaba a una casa, cercana a la suya, a pedir que le regalaran agua. Le permitían que llenara algunos recipientes y se marchara. Cuentan que nunca dio oportunidad de conversar con él. Tampoco hubo mucho empeño de los vecinos por entablar una plática con aquel advenedizo.

¿Pandillero o huía de pandillas?

Después del asesinato de Yamileth en Cinquera han sabido un poco más de Meme. Ahora se sabe que llegó de Apopa y que, aparentemente, Eréndiro se lo llegó a dejar a su sobrino, no para que le enseñara a trabajar, sino para escapar de una amenaza de muerte que le habían hecho las pandillas. Aunque últimamente el padre le dijo a Fermín que lo llevó a ese lugar para evitar que fuera reclutado por esos grupos.

Temor porque el sospechoso anda libre

Vecinos de Cinquera temen que Meme pueda estar escondido en algún lugar del municipio y cometa otro crimen, por eso piden a la Policía intensificar los patrullajes y procurar su captura.

Cinquera es un municipio donde a lo sumo habrá tres pandilleros, según datos policiales y de líderes comunales, pero sí hay simpatizantes de la MS-13, aunque no generan violencia ni robos o hurtos. Si era pandillero o huía de esos grupos, el municipio era un buen refugio.

Meme confesó el crimen

¿Cómo fue que una joven residente en Ciudad Delgado apareció asesinada en un cerro de Cinquera? ¿Cómo fue que la encontraron?

Publicación que hizo en su cuenta de Facebook, a finales de agosto de 2019, en los mismos días que se llegó a asentar a Cinquera, según lugareños. Foto EDH / Cortesía

Aunque la madre de Yamileth niega que su hija tuviera una relación con Meme o se conocieran, entre sollozos comenta que el domingo antes de que desapareciera, su hija colgó una foto en redes sociales.

Cuando la investigación comenzó, lograron identificar al joven y con la policía fueron a la casa de la madre de Meme.

Ella negó que su hijo tuviera a Yamileth. Eso lo asegura la madre de la víctima.

Meme tiene un hermano que se llama Diego. El martes o miércoles, Diego le llamó a Fermín para preguntarle si había visto a Meme acompañado de alguna muchacha. La respuesta fue sí, que era una muchacha “pechita” y bonita.
Fermin cuenta que le escuchó decir a Diego, algo así como “a pues sí, ella es”.

Ese mismo miércoles, Eréndiro también le llamó a Fermín para decirle que algo grave había ocurrido. Fermín se quedó helado cuando le dijo que Meme le había llamado para decirle que había matado a una muchacha y que la había dejado enterrada arriba en el cerro.

El jueves al mediodía, un grupo de policías acompañados por la mamá y un hermano de Yamileth y la madre de Meme llegaron a Cinquera. Un lugareño, el que le regalaba agua al sospechoso, les indicó el camino hacia la cima del cerro.

El cadáver había sido colocado en un reservorio de agua de aproximadamente un metro de profundidad y cubierto con basura.

Había signos de tortura y violación sexual. Eso lo dice la madre de la víctima a quien su hijo le recomendó que era mejor que no viera cómo habían asesinado a su hija.

Aparentemente, la joven estaba embarazada, según fuentes policiales y personas cercanas a la investigación del caso.

La madre lo niega, aunque admite que su hija había estado acompañada y que hacía aproximadamente un mes que se había separado de su pareja.

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