Norma Reyes: “La conexión con mi familia me mantiene en la lucha”

La familia es, muchas veces, el apoyo más grande en momentos difíciles y Norma lo comprueba mientras cruza la batalla del cáncer de mama; esta es su historia.

Norma Reyes, junto a sus hijas Astrid y Alexia. Foto EDH

Por Kenya Henríquez

Oct 18, 2019- 20:20

Era una tarde de mucha diversión, la cancha de básquet fue el escenario de una competencia amistosa entre equipos de mujeres, en uno de ellos estaba Norma, una mujer apasionada por el deporte que siempre lograba tener tiempo para practicar sus técnicas de pases y encestos.

Ese día, cuando finalizó el juego se reunió con sus compañeras de equipo, como era de costumbre, mientras reían y tenían una conversación amena sintió un dolor cerca de su pecho izquierdo, al comentarlo con sus amigas le dijeron que seguramente era por los movimientos con la pelota.

Norma mantiene su optimismo al tope. Foto EDH

Al poco tiempo volvieron las pulsaciones y decidió explorar la zona con el tacto, para su sorpresa sintió unas “pelotitas chiquitas”, por lo que consultó con su médico privado, quien le recomendó realizarse unos exámenes, explicó Norma.

De pronto, un recuerdo llegó a su mente, dio un respiro profundo y dirigió la mirada hacia su izquierda, contó que fue un día de noviembre de 2018 cuando recibió la noticia de una sospecha de cáncer.

“Fue un golpe duro, desde ese momento sentí miedo, pero yo sabía que debía ser fuerte y estar lista para cualquier diagnóstico”, subrayó.

En diciembre, tuvo que realizarse una biopsia, ahí los resultados no fueron muy concluyentes por lo que le programaron una cirugía para biopsia. En febrero de 2019 el diagnóstico fue cáncer de mama a nivel metastásico grado tres.

Norma es madre de dos jóvenes, quienes con mucha fuerza escucharon su situación y le dijeron que ellas estarían siempre para ayudarla a afrontar la enfermedad.

“A pesar de que mis hijas ya están grandes, porque una ya tiene 20 y la otra 26, para mí siempre son mis pequeñas, y aunque me sentía muy mal, sabía que no debían verme quebrar, tenía que ver de dónde sacar fuerzas y ahí comprendí que ellas serían mi gran motivo”, expresó con voz entre cortada.

Norma es una mujer de fe. Su confianza está puesta en Dios, por eso le reza todas las mañanas. Foto EDH

Una lucha que continúa

Norma se ha sometido a su tratamiento con quimioterapias, las cuales terminaron en septiembre, pero su lucha continúa con las radioterapias, y aunque aseguró tener momentos de miedo siempre cuenta con el apoyo de quienes la aman.

Su mamá es una de esas personas, se llama Blanca y es una mujer que, a pesar de sus 72 años, no deja de demostrar el vínculo tan puro de una madre para cuidar de sus hijos, aunque estos ya estén mayores.

“El proceso ha sido muy difícil, pero soy tan feliz de tener a mis hijas y a mi madre para que me sirvan de apoyo en momentos como los que hemos pasado, ellas me han demostrado que las cosas se asumen con valentía y buena actitud”, aseguró.

Por otra parte, los cambios físicos que ha vivido Norma también la han marcado, como la pérdida de 40 libras de peso y la caída de su cabello; y cuenta que en varias ocasiones cuando presenta el DUI le preguntan si era la misma persona de la fotografía.

“Al verlo (el DUI) parece que se quedan asombrados y es que he cambiado mucho, baje de peso y mi cabello está muy corto; pero eso para mí no es problema, el pelo crece y ahora me lo veo hasta más bonito”, dijo con una sonrisa.

Además, reflexionó sobre lo importante que ha sido sentirse bien consigo misma para proyectarle tranquilidad a su familia, ya que lo considera clave para que todas afronten la situación de la mejor manera.

Al preguntarle sobre sus sueños, volvió a sonreír y confesó que desea viajar mucho con sus hijas “no importa si es solo acá en el país”, pero quiere disfrutarlas y pasar más momentos bonitos junto a ellas.

Mientras dirigía su mirada hacia las dos chicas, guardó silencio por un momento y expresó: “Bueno más que eso, quiero estar en la graduación de mi hija menor, ya vi recibir el título a la mayor, y ambas son mi gran tesoro porque las amo”, finalizó.

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