Óscar se enfermó en albergue, le negaron sus medicinas y murió pidiendo auxilio

El 13 de marzo regresó de Panamá y lo llevaron de inmediato en cuarentena; 20 días después lo hallaron muerto en el piso de la habitación de un albergue bajo responsabilidad de Salud. Suman tres las muertes de albergados sin estar contagiados del virus.

Por Jorge Beltrán Luna

Abr 02, 2020- 22:51

El miércoles, a las 4:30 p.m., cuando a Dina le entregaron las pertenencias de su esposo Oscar, ella vio que en el celular de él había un audio a las 12:01 p.m. enviado a un teniente que era el encargado de ese centro de contención por el COVID-19. En el audio “le pedía ayuda, él estaba agitado, estaba cansado. Y uno de los doctores me dijo que lo había encontrado tirado en el suelo a la 1:30 de la tarde”, describe la acongojada esposa.

Óscar Antonio Méndez Beltrán fue encontrado muerto en una habitación del hotel Beverly Hills, en la urbanización Madreselva, de Antiguo Cuscatlán, donde estaba en cuarentena desde que regresó de Panamá, de un viaje de trabajo.

El ingeniero se convirtió en la tercera persona que muere estando bajo el cuidado del ministerio de Salud, mientras cumplía cuarentena.

Óscar fue a Panamá por asuntos de trabajo, comentó Déborah Méndez, una de las hijas del fallecido, quien reside en Australia. Ella le había prometido que vendría a verlo a finales de este año.

LAMENTO

"Mi padre tenía una infección en las vías urinarias y ellos no dejaban ingresar las medicinas. Lo dejaron enfermo, en su cuarto, solo. Lo dejaron morir sin atención médica. A mi no me importa la política. Me importa mi papi. Y solo queremos saber que le pasó”.

Déborah Méndez, hija

Julio Contreras y María Marta Ramos de Cornejo son las otras dos personas que murieron el pasado viernes mientras permanecían en un pabellón del hospital Saldaña, en el cantón Planes de Renderos. Igual que estas dos personas, Óscar murió sólo en su habitación de hotel, a pesar de que oficialmente no estaban infectados de COVID-19.

Tanto Déborah como Dina Gómez, la esposa, afirman que Oscar tenía una infección en las vías urinarias que había contraído mientras cumplía la cuarentena. Eso fue determinado por médicos que le hicieron los chequeos respectivos cuando él comenzó a presentar fiebre.

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Ayer, ante la insistencia de familiares de Óscar de saber por qué murió de manera repentina, Salud emitió un comunicado en el que señala como la causa de muerte, una disnea súbita, es decir, que de repente comenzó a tener dificultades para respirar.

“Yo le hablé toda la mañana, llegó el mediodía y él no me contestaba llamadas. A las 3:30 tomé la decisión de ir al hotel a buscarlo cuando llegué me recibieron cuatro policías…”, explicó Dina Méndez. Foto EDH/ Húber Rosales

No obstante, de acuerdo con Déborah el martes que habló por teléfono con él, le manifestó que tenía dificultades para respirar y que tenía un poco de tos, pero a pesar de eso, ella recuerda que hicieron algunas bromas. Él le dijo que no se sentía preocupado, que se sentía bien y que ella tampoco debía preocuparse.

A raíz de la infección en las vías urinarias, Óscar pasó aproximadamente siete días con fiebre, tiempo en el que los encargados del albergue no permitieron que Dina, la esposa, le hiciera llegar medicamentos.

Déborah aseguró que su padre, como visitador médico, tenía acceso a mejores medicamentos de los que le daban en el albergue pero nunca permitieron que se los hiciera llegar, con el argumento de que estaban en cuarentena.

“Mi padre tenía que haber estado en un hospital, no solo en su cuarto. Sé que no lo puedo traer de regreso a la vida pero es necesario que no muera más gente por negligencia”, dijo la hija entre llanto.

Los reclamos de Déborah y Dina surgieron porque hasta el mediodía de ayer no les habían informado la causa de la muerte. El ministerio de Salud lo hizo público hasta minutos después de las 2:00 de la tarde.

Además, la familia criticó que Óscar haya fallecido sin haber recibido atención médica. Según Dina, en el albergue se percataron de que estaba muerto hasta que ella se presentó al hotel a preguntar si su esposo estaba bien, pues le había hecho varias llamadas y no respondía.

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Fue hasta entonces que un médico le informó que había encontrado el cadáver de Óscar en el piso de la habitación.
Dina afirmó que en el teléfono de su esposo, que le fue entregado la misma noche del deceso, encontró un audio en el que su marido pedía auxilio al encargado de ese centro de cuarentena.

Dos casos más con mismo descenlace

En los casos de Julio y Marta, ambos ingresaron a El Salvador un día después de que lo hiciera Óscar. Ambos murieron en el hospital Saldaña, por complicaciones de enfermedades que ellos padecían y que, estando en el hospital Saldaña, no recibieron la atención médica que requerían.

Edwin, hijo de Marta aseguró a El Diario de Hoy que días antes de que su madre falleciera, él y su padre (también bajo cuarentena) habían solicitado a las funcionarios del hospital Saldaña, que les permitieran trasladarla a un hospital privado para que recibiera los cuidados necesarios, pues ella les había manifestado que nadie la atendía y que tampoco le daban medicinas. Padecía de diabetes y alergias.

Sin embargo, Edwin asegura que la respuesta que recibieron de los médicos del Saldaña fue un rotundo no, y que aunque pusieran el mejor abogado del mundo, no podrían sacarla de ahí. Eso a pesar de que Marta no estaba contagiada de COVID-19. Según el documento del Instituto de Medicina Legal, ella murió por infarto.

Similares circunstancias rodearon la muerte de Julio Contreras, un empresario originario de Ahuachapán quien fue puesto en cuarentena tras regresar de un viaje de negocios de Brasil, el 14 de marzo.

El sábado 20 fue llevado al hospital Saldaña tras presentar fiebre y resfriado. En comunicaciones que tuvo con los familiares también les manifestaba que no tenía atención médica. Ante eso, los familiares solicitaron que fuera trasladado a un hospital privado, pues tenía un seguro médico que le garantizaba una buena atención y de paso descargaban al sistema de salud pública de los gastos que hiciera en él.

No obstante la petición de los parientes, las autoridades del hospital también negaron que fuera evacuado hacia un centro privado, habiendo fallecido el viernes 27 de marzo y, como en el caso de Marta y Óscar, ningún funcionario se molestó en avisar a las familias.

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