La mitad de los camiones repartidores no pudo distribuir productos básicos

ADES aseguró que los camiones que lograron salir con mercadería, no pudieron llegar a sus destinos pues las autoridades los retuvieron aduciendo diversas interpretaciones de ley.

Muchos camiones repartidores no pudieron salir pues los empleados de este rubro no se pudieron desplazar a su trabajo. Foto EDH / Archivo

Por Guadalupe Hernández/Jessica Guzmán

May 07, 2020- 22:15

Un 50% de los camiones repartidores que surten productos de primera necesidad a tiendas y supermercados no pudieron hacer sus rutas este jueves, debido a muchas personas que trabajan en este rubro no lograron llegar a sus trabajos.

El resto de unidades que sí lograron arrancar sus motores encontraron en su camino una serie de obstáculos en cada retén que tenían que pasar.

Un furgón que transportaba café, alimentos infantiles y toallas sanitarias, por ejemplo, fue detenido en un retén policial este jueves sobre la Carretera a Santa Ana.

Lo mismo ocurrió con dos furgones que circulaban sobre el Bulevar Venezuela en horas del mediodía. La misma historia vivieron 14 furgones que fueron detenidos a la altura de Lourdes, Colón, La Libertad. La mercancía no logró llegar a su destino.

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Según elpresidente de la Asociación de Distribuidores de El Salvador (ADES), Ernesto Soler, estas medidas impidieron surtir a más 70,000 tiendas a nivel nacional “lo cual rompe la cadena de suministro de alimentos, bebidas y productos de primera necesidad”.

Ante esto, el sector empresarial mostró su preocupación por las restricciones a la cadena de suministros y empleados. ADES solicitó a las autoridades del gobierno que buscaran los mecanismos para garantizar el suministro de alimentos, bebidas y otros bienes de primera necesidad para evitar que las familias salvadoreñas enfrenten la escasez de productos.

Los distribuidores son los que trabajan para garantizar el abastecimiento de todos los puntos de venta, no solo de las cadenas de supermercados y tiendas de conveniencia, sino también de más de 80,000 pequeñas tiendas que existen en más de 70,000 rutas en todo el país.

Sin embargo, este jueves solo el 50 % de los camiones lograron salir a sus respectivas rutas, debido a que no todos los empleados pudieron llegar.

“Para ADES es imprescindible que se mantenga fluyendo la cadena de suministro de alimentos y bebidas evitando que sea afectada por interpretaciones (por agentes de seguridad) y arbitrariedades a la hora de hacer la distribución como ya se está dando en la calle”, dijo Ernesto Soler, presidente de ADES.

ADES reiteró que respeta las medidas para frenar la propagación de la pandemia, para lo cual los distribuidores de productos de consumo cuentan con estrictas medidas de protección para salvaguardar la salud del personal y de la población en general.

La Cámara Americana de Comercio de El Salvador (Amcham) no tardó en sumarse en hacer un llamado a las autoridades del país, debido a que las nuevas restricciones que impactan la actividad comercial de manera desfavorable para la economía del país.

En cuanto a la movilidad, Carmen Aída Muñoz, Directora Ejecutiva de la Amcham, aseguró que el 80 % de los salvadoreños utilizan el transporte público de pasajeros, incluyendo el sector productivo y público, por lo que es contradictorio que se habiliten empresas para operar, pero se quite el medio de transporte.

“Es como que a una persona le dé una herramienta y le corte la mano. Además en 24 horas es difícil establecer una logística para brindar transporte a los empleados”, dijo.

Otra dificultad es que la contratación de transporte para el personal, de la noche a la mañana, representa un costo adicional para muchas empresas, que por las disposiciones de la cuarentena ya están afectadas económicamente.

“Es un impacto negativo se suma a la tremenda situación económica que ya venimos arrastrando”, expresó.

La gremial pidió a las autoridades ejercer sus facultades de forma responsable para asegurar la continuidad del abastecimiento de suministros esenciales y artículos de primera necesidad para toda la población.

Bajo la óptica de la Amcham es necesario rectificar las restricciones incluidas en el Decreto 22 para no afectar la movilidad de los empleados y funcionamiento de las industrias autorizadas para seguir operando.

La Amcham, que aglutina a 350 empresas medianas y grandes, en un 80 de inversión estadounidenses, asegura que es consciente de la importancia de la salud de los salvadoreños y reconoce que es necesario respetar las medidas sanitarias recomendadas.

No dio tiempo a empresas

Asimismo, la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), considera que la aplicación del Decreto Ejecutivo 22 fue demasiado rápida y no dio tiempo a las empresas autorizadas para funcionar, la debida organización y logística para el transporte de su personal.

“Adicional se nos reportaron demoras de varias horas para llegar a las empresas por los diferentes retenes que debería de pasarse y altos costos del transporte privado”,expresó Carmen Aída de Meardi, vicepresidente de la ASI.

Los industriales estima que con las nuevas medidas, el cierre de la Industria llega a un 90% lo que agrava la situación de empleo.

La mipyme, más afectada

El sentir de la mediana y pequeña empresa fue comentado por Guillermo Guidos, presidente de la Unión Mipyme, quien afirmó que este sector “ya estaba enfermo -por los más de 45 días sin poder operar,- pero que ahora está grave.

Las nuevas disposiciones profundizan la crisis que vive la mipyme.

“Todos (los sectores)estamos en la misma tempestad, pero no todos van en el mismo barco. Nuestro barco está tratando de sobrevivir, pero la situación está más difícil, sobre todo ahora que no hay transporte público para que las personas lleguen a sus trabajos”, dijo Guidos.

Añadió que las empresas están casi quebradas, pues sobreviven del día a día, y no tienen la capacidad de pagar transporte privado a los empleados.

El empresario aseguró que ante esta situación, la mipyme no podrá levantarse en el primer año. “Algunas empresas ya estaban en cuidados intensivos por los primeros 45 días de cuarentena, y ahora con 60 días, la situación será peor indudablemente”, comentó.

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En esos primeros 45 días de cierre,las empresas se quedaron sin efectivo, se dejaron de pagar salarios, locales, servicios básicos y AFP’s.

“Cuando finalice la cuarentena veremos el nivel del daño, como cuando pasa un huracán”, dijo.

Según la gremial, los fondos aprobados recientemente por la Asamblea Legislativa es una esperanza a mediano plazo, pues no existe ni el dinero ni los mecanismos de entrega.

En su opinión, los bancos no le darán financiamiento a todo mundo, sino solamente a aquellas empresas que tengan ingresos, y hayan pagados sus impuestos, pues no pueden arriesgar el dinero de los depositantes.

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