Jóvenes cubanos crean App de transporte al estilo Uber

Sube es una servicio de transporte, al estilo Uber, que ya funciona en la isla. Fue desarrollada por jóvenes emprendedores.

Foto/ EFE

Por EFE

Dic 09, 2019- 17:50

LA HABANA. Internet móvil llegó a Cuba hace un año y, al igual que sucedió una década atrás en el resto del mundo, ha cambiado el día a día de la gente. Conscientes de esto, los jóvenes emprendedores se han apresurado a replicar en la isla los servicios y aplicaciones más populares del exterior.

Los cubanos sufren un doble bloqueo: el externo, propiciado por el embargo financiero y comercial de Estados Unidos, y el interno, derivado de la reticencia de sus dirigentes a modernizar la economía y liberalizar el sector privado. A ambos se atribuye el retraso en la llegada de internet -los primeros puntos wifi datan de 2015- y, como consecuencia, la inexistencia de aplicaciones de transporte o mensajería. Hasta ahora.

En la misma semana en la que hace un año llegó el 3G, cuatro jóvenes recién graduados -dos ingenieros, un diseñador gráfico y una licenciada en turismo- comenzaron a trabajar en una aplicación idéntica a Uber.

“Empezamos la idea, desarrollamos la app desde cero y la lanzamos en diciembre del año pasado”, explica Claudia Cuevas, una de las artífices de la aplicación Sube, que hoy cuenta con más de 6,000 usuarios y 70 conductores.

La recién creada “startup” tuvo como primera sede un parque en el céntrico barrio habanero del Vedado, ya que contaba con un punto wifi para conectarse. Y tras meses de duro trabajo solo interrumpido por tormentas y otras inclemencias del tiempo, el éxito de la aplicación les ha brindado un techo en el barrio de Centro Habana, donde cuentan con una oficina moderna y espaciosa para los 8 profesionales que integran ya el equipo.

También tienen competencia: la aplicación Bajanda, creada por otro grupo de jóvenes emprendedores. Ambas son réplicas de Uber adaptadas a la realidad de Cuba, un país donde el uso de tarjetas de crédito es aún marginal, la conexión es inestable en algunas zonas y gran parte de los vehículos tienen más de 40 años.

Así, el trayecto económico en Bajanda puede ser a bordo de un utilitario soviético de los años 80 sin cinturón de seguridad, mientras las opciones “premium” abarcan vehículos modernos y los emblemáticos autos clásicos que pasean a turistas por La Habana.

Proyectos como estos pueden ser el germen de un cambio de paradigma para la juventud cubana. Buscar un mejor futuro en otro país ha sido hasta ahora el mayor anhelo de los universitarios, que apenas veían oportunidades en casa, pero esto está empezando a cambiar.

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