Fiscalía dice que policía fue ejecutado por compañeros

El Juzgado Quinto de Paz resolvió que dos policías y dos civiles deben de seguir detenidos por el caso. Las investigaciones fiscales apuntan a que el agente de la DECO fue sometido, golpeado y ejecutado.

El inspector de la Policía, Elio Francisco López Aguilar, custodiado por un policía élite al ser remitido a los tribunales. El oficial, otro policía y dos civiles seguirán detenidos por el asesinato de un investigador. Foto EDH / archivo

Por David Marroquín

Oct 25, 2019- 20:50

“Esta representación fiscal está convencida de que la víctima (investigador de la DECO) fue ejecutada con dolo”, dijo una fiscal en la audiencia inicial contra dos policías y dos civiles que son acusados de asesinar al investigador de la División élite contra el Crimen Organizado (Deco), Francisco Noel Herrera Merlos.

“Este hecho fue cometido de forma dolosa, no se puede decir que se cometió al calor de las bebidas alcohólicas…Tampoco se puede justificar la manera de como se le quitó la vida”, dijo la fiscal.

La diligencia fue instalada ayer por el Juzgado Quinto de Paz de San Salvador sin la presencia de los cuatro acusados del homicidio de Herrera Merlos, ocurrido la noche del 19 de octubre pasado.

También son procesados el agente de la Policía, Manuel de Jesús Valenzuela Lima y los civiles, Daniel Isaac Castillo Recinos y Carlos Eliézar Ramírez Aguilar; son acusados de asesinar al investigador Herrera Merlos. FOTO EDH/Jaime López

El inspector de la Policía, Elio Francisco López Aguilar, el agente de la Policía, Manuel de Jesús Valenzuela Lima y los civiles, Daniel Isaac Castillo Recinos y Carlos Eliézar Ramírez Aguilar; son acusados de asesinar al investigador Herrera Merlos. Los cuatro ingerían bebidas alcohólicas con la víctima en la casa del inspector policial cuando ocurrió el crimen, según la Fiscalía.

Tras concluir la audiencia inicial, el referido juzgado resolvió que los cuatro imputados deberán de mantenerse en detención preventiva y su caso pasará al Juzgado Quinto de Instrucción, según la oficina de prensa del Centro Judicial Isidro Menéndez.

Otro de los fiscales aseguró que las circunstancias que rodearon el homicidio de Herrera Merlos denotan que hubo “un plan de ejecución que tenían contra la víctima”.

Los fiscales descartaron la posibilidad de que la víctima haya tratado de quererlos agredir con una granada y que el agente Valenzuela Lima le haya disparado en “legítima defensa”, tal como aseguraron dos de los acusados, el día de los hechos.

En ese sentido, los fiscales tienen sus dudas respecto a la granada que tenía la víctima pegada a su cuerpo, porque consideran que si el investigador hubiera tenido el artefacto en sus manos, Herrera la habría soltado al recibir el balazo.

Por esa razón es que los fiscales están seguros de que “esa granada fue puesta después del crimen”.

Para reforzar la tesis de que Herrera Merlos fue ejecutado, después de ser sometido y golpeado, es que la trayectoria del disparo fue de arriba hacia abajo, según el informe pericial. Lo anterior significa que Herrera Merlos estaba en una posición de sometimiento (hincado posiblemente), según los fiscales.

El investigador Herrera Merlos fue asesinado con una pistola que le fue hurtada a otro policia el 30 de septiembre de 2013, según el informe de la División de Armas y Explosivos de la Policía enviado a los fiscales. “¿Qué hacía un arma hurtada en la casa de un inspector de la Policía?, se preguntó la fiscal.

Otra de las evidencias que según los fiscales demuestra que Herrera Merlos fue sometido y golpeado por los acusados es que él tenía el tabique nasal fracturado. Los procesados habrían amarrado de los pies al investigador porque según ellos se puso agresivo.

Uno de los acusados, Castillo Recinos, al ser entrevistado por los investigadores de la Policía, relató que Herrera inició con ellos una discusión acalorada, intentó agredirlos y los amenazaba con su pistola de equipo porque “ellos pretendían entregarlo al sistema”.

Ante esa situación decidieron amarrarlo con un hule, mientras le pasaba los efectos del alcohol, según el testigo. Aseguró que al ver que ya se había calmado, lo desamarraron con la condición que se fuera a dormir. Herrera se retiró a su habitación. Sin embargo, minutos más tarde, la víctima salió con una granada en una de sus manos y gritaba que “se iban a morir a todos, por quererlo entregar al sistema”.

El acusado aseguró en la entrevista con la Policía que ellos le advertían de que se tranquilizara y que no iba a pasarle nada. Pero al ver que no soltaba la granada y los amenazaba, Valenzuela Lima le disparó en aparente legítima defensa, según Castillo Recinos.

Sin embargo, los fiscales no revelaron quien de los cuatro procesados le habría disparado a Herrera Merlos ni tampoco las razones del asesinato.

El agente Valenzuela Lima tiene otro proceso judicial en el Juzgado Antimafia de Instrucción B de San Salvador. Es acusado por pedir sobornos (cohecho propio), pero es procesado en libertad, según la Fiscalía.

Inspector acusado de tener armas de guerra

López Aguilar también es acusado de tenencia, conducción y portación de armas de guerra. Los fiscales aseguraron que tres granadas de gas lacrimógeno fueron halladas en la habitación del inspector López. El informe técnico enviado a la Fiscalía reveló que los artefactos son de uso exclusivo de la Fuerza Armada y la Policía. Incluso se le prohíbe a militares y policías que las porten en sus días de descanso.

PRUEBAS QUE COMPROMETEN A CUATRO ACUSADOS

La Fiscalía General presentó una serie de evidencias en contra de los dos policías y dos civiles.

1 En la casa donde ocurrió el crimen residía la víctima, el inspector de la Policía, y el hermano de este. El oficial policial aseguró que él no vivía ahí.

2  El informe del laboratorio de la Policía detalla que la trayectoria del balazo fue de arriba hacia abajo, es decir, que la víctima estaba en desventaja. 

3  La víctima tenía el tabique nasal fracturado lo que demuestra que fue golpeado antes de ser ejecutado. 

4 Herrera Merlos tenía laceraciones en los nudillos de las dos manos lo que indica que pudo haber tratado de defenderse.

5 La pistola usada para asesinar al investigador fue hurtada a un policía, en septiembre de 2013. 

6 Una testigo que les llevó cervezas aseguró que vió a la víctima amarrada y a los cuatro acusados.


La granada que supuestamente tenía Herrera junto a su cuerpo es similar a las encontradas en la habitación del inspector López.

Defensa asegura que no hay prueba en contra de inspector

Enrique Rodríguez, quien defiende al inspector de la Policía Elio Francisco López Aguilar, aseguró que los fiscales no lograron demostrar que los hechos se hayan registrado tal como ellos lo aseguran.

“De que no tienen elementos periféricos o directos que determinen que efectivamente mi cliente haya buscado la manera de someter a la víctima”, dijo Rodríguez.

Aseguró que López Aguilar nunca participó en “la ejecución de esa persona, eso no existe porque no hay ningún tipo de elemento que lo verifique”.

La versión del abogado Rodríguez es que López Aguilar no estaba en la casa al momento del asesinato de Herrera Merlos, sino que llegó después, porque le avisaron de que las personas que estaban en la casa hacían desorden.

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