Clarisa, la joven que fue asesinada en la autopista y que terminó en una fosa común

La joven vivía en San Marcos, fue estrangulada y luego lanzada en la carretera a Comalapa. Por falta de documentos fue enterrada en una fosa común.

Foto EDH/ Archivo

Por Óscar Iraheta

Mar 15, 2020- 20:00

A las 4:00 de la madrugada del martes 10 de diciembre de 2019, el sistema de emergencias de la Policía, recibió una alerta del hallazgo de un cadáver de una mujer en el kilómetro 32, de la autopista a Comalapa, jurisdicción del cantón El Tobalón del municipio de San Juan Talpa, en La Paz.

En un principio, los primeros policías que llegaron a constatar la información, sospecharon que la mujer había sido atropellada minutos antes. La víctima estaba en la línea blanca que separa la zona peatonal con el carril de la derecha, que dirige de San Salvador hacia al Aeropuerto.

No había sangre en la escena, no habían casquillos de bala, objetos contundentes o armas blancas. Solo estaba confirmado que la chica de cabello rojizo adornado con una cola negra de puntos blancos, suéter blanco, licra gris y sin zapatos, estaba muerta. No tenía documentos personales o alguna marca o señal en su cuerpo que sirviera para identificarla.

El cadáver de una joven fue encontrado esta mañana en la autopista a Comalapa. Foto EDH/ Francisco Campos

Los agentes reportaron el hallazgo y dos horas más tarde, llegó un equipo del Laboratorio Científico de la Policía a realizar la inspección: la joven de 25 años aproximadamente, fue estrangulada y al parecer lanzada desde un vehículo en marcha por pequeñas laceraciones que tenía el cadáver.

Afirmaron que la mujer fue sacada de su casa cuando dormía, por la vestimenta que llevaba puesta.

A la escena del crimen llegaron pocos curiosos, nadie reportó parientes desaparecidos, los periodistas publicaron las imágenes pero nadie identificó a la señorita. Por la jurisdicción del hallazgo en el departamento de La Paz, el cadáver fue remitido hasta las instalaciones de Medicina Legal de San Vicente y no a San Salvador.

Nadie reclamó el cadáver de la joven y en un par de semanas, su cuerpo fue lanzado a una fosa común junto a otros cadáveres de personas desconocidas, un duro destino que tienen muchos salvadoreños que mueren y que nunca son identificados.

Era Mallely Clarisa, la profesional que vivía en San Marcos

Dos semanas después del hallazgo del cadáver de la joven, en una amplia casa situada en el municipio de San Marcos, se reunió toda la familia a celebrar la cena de Navidad. Llegar esa fecha para disfrutar era una costumbre de todos.

 

Entre la familia surgió la interrogante del porqué no llegó Mallely Clarisa a la cena de Nochebuena, ya que siempre lo hacía. Desde esa fecha sus parientes más cercanos la buscaron y llamaban a su celular, el cual, sonaba apagado.

La buscaron con las amigas, primas y otros parientes con quien frecuentaba, ya que la joven no vivía todo el tiempo con sus padres.

La familia de la joven empezó la búsqueda y no la encontraron por ningún lado. Los parientes de la señorita la declararon como desaparecida.

Foto EDH/ Archivo

Pero un día de enero, un pariente muy cercano a la joven, inició una exhaustiva búsqueda a través de un empleado del Instituto de Medicina Legal de San Salvador y después de revisar los álbumes fotográficos y comparaciones de fotografías, determinaron que aquella mujer asesinada en la autopista, era Mallely Clarisa Hernández.

La víctima estaba enterrada en una fosa común en el cementerio público porque nadie la reconoció tras su muerte, ya que estaba en San Vicente y su familia vivía en San Marcos.

Mallely era una mujer muy trabajadora. Conocidos aseguran que laboró en muchos lugares como empresas de telefonía, bancos y una aseguradora. Estudió varios años en una universidad privada y acostumbraba a salir con sus amigas y vivía en sus casas por varias semanas, por eso su familia no se enteró de su desaparición a los días siguientes, sino, hasta la Navidad.

Hace un par de años asistía a una iglesia y era muy amigable con las personas, según sus vecinos.

Tras encontrar a Mallely, su familia inició el proceso de exhumación que ha llevado varios semanas para recuperar el cadáver de la joven.

Presentaron la documentación, pero la última vez que realizarían la recuperación del cuerpo, hubo un problema de escritura en el nombre de la joven en Zacatecoluca. Aún no hay una fecha para que la familia de la joven recupere el cadáver y le realicen las exequias.

Mallely, murió como Karla, Lilian, Karen y otras mujeres

La muerte de Mallely fue similar a la de cuatro mujeres más asesinadas en la desolada autopista a Comalapa, desde octubre de 2017 a diciembre de 2019. La oscuridad y la soledad de la carretera son ventaja para que los asesinos abandonen los cadáveres.

Todas, presentaron patrones de violencia similares, estranguladas o asesinadas con arma blanca en otros lugares y luego lanzados en la amplia canaleta o la orilla de la carretera.

Lilian Beatriz Méndez Ramírez, fue la primera víctima encontrada muerta el 20 de octubre de 2017, en el kilómetro 29 de la carretera al aeropuerto de Comalapa, tres kilómetros antes donde fue encontrada Mallely.

Méndez Ramírez tenía lesiones en el cuello y un golpe en la cara. En 2013 se había graduado de licenciada en Relaciones Públicas y luego ingresó a estudiar una Maestría. Tenía ocho meses de embarazo cuando el papá del niño la asesinó y luego abandonó su cadáver en la autopista.

Henry Alberto Salazar Burgos, de 26 años, fue detenido en mayo de 2018 y hace una semana, fue condenado 50 años de cárcel por feminicidio y por la muerte de su hijo.

El 6 de mayo de 2018, otra mujer fue encontrada muerta en la orilla de la autopista, en el kilómetro 24 de la referida carretera, en la jurisdicción del cantón La Esperanza, en la colonia Santa María.

Esa mujer de 25 años aproximadamente, no fue identificada y fue trasladada hacia Medicina Legal como desconocida. También tenía lesiones en su cuello y golpes en varias partes del cuerpo.

El 1 de mayo de 2019, otra mujer que solo fue identificada como Karen, fue asesinada en el kilómero 32 y medio en la colonia Las Colinas, en el municipio de San Juan Talpa, en el departamento de La Paz. La joven tenía lesiones de arma de fuego y señales de tortura, según los reportes periodísticos que fueron publicados el día del asesinato.

El 26 de octubre de ese mismo año, fue asesinada Karla T. Su cuerpo fue encontrado en el kilómetro 15 de la autopista en Santo Tomás. Los investigadores de la policía determinaron que el cuerpo de la mujer tenía diez horas aproximadamente de haber sido asesinada y estrangulada con su propia blusa.

Tenía lesiones con un pica hielo en el rostro y había sido torturada. Presentaba varios golpes provocados con objetos contundentes. Karla, fue asesinada con saña, con odio. De todos los casos, solo uno fue resuelto por los investigadores de la policía.

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