El COVID-19 acecha pero las neumonías son más letales

En los últimos dos años, 6 de cada 100 salvadoreños que entraron a hospitales por neumonías murieron. Médicos alertan ante esta estadística, con el inicio de la época lluviosa, junto a la precaución por el COVID-19.

Por Carlos Vides/ Insy Mendoza

May 16, 2020- 05:00

El COVID-19 preocupa muchísimo y tiene a la población salvadoreña en cuarentena, con el sistema de Salud atento. Lo anterior es lógico, pues se trata de una pandemia global. Sin embargo, aunque este nuevo coronavirus es extremadamente contagioso, su letalidad ronda el 0.5 y el 1% (incluso se llega a estimar hasta el 2%), según datos mundiales. Esto quiere decir que solamente una de 200 personas infectadas de COVID podría morir, estadísticamente.

En cambio, en El Salvador hay una enfermedad mucho más letal, que solo el año pasado acabó con la vida de 1,028 personas: las neumonías, las cuales históricamente se disparan cuando inicia la época de lluvias en el país, en mayo.

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En 2019, las neumonías (que pueden ser causadas por otros agentes virales distintos del COVID-19) fueron la primera causa de muerte entre los hombres atendidos en la red de hospitales del Ministerio de Salud, y la segunda causa de fallecimientos de mujeres. La letalidad de las neumonías en el país, en los últimos dos años, ha estado arriba del 6%.

“La tasa de letalidad es más elevada definitivamente, es mucho más letal” que el COVID-19, explica el doctor Mario Gamero, infectólogo. “De mayo a septiembre aumentan el número de neumonías, eso ya lo tenemos comprobado. En realidad, deberíamos tener una preocupación mayor por las neumonías. Aunque debemos preocuparnos por todo, porque una neumonía por COVID es altamente infectocontagiosa y tiene un ritmo de contagio mayor que una neumonía bacteriana”, expone.

Gamero añade que para los médicos, tanto en la red pública como privada, viene un panorama complicado, pues comenzarán a llegar muchos pacientes con síntomas de catarro, y el sistema no está listo ni tiene la cantidad de pruebas suficientes como para determinar si las personas tienen o no COVID-19.

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Como los síntomas son similares (tos seca, fiebres, catarros, dolor de cuerpo, etc.), incluso los médicos con amplia experiencia clínica no tendrán las herramientas para saber si están frente a un infectado por COVID-19.

Y el problema es que, si la persona efectivamente tiene COVID, este virus es altamente contagioso e infeccioso, mucho más que otros virus similares que ya han enfrentado los médicos en el pasado, como la Influenza A H1N1.

“Esto puede ser un problema para el médico clínico, porque puede pensar que es parte de la enfermedad COVID, que se ha incrustado en la misma estación lluviosa. Para fines prácticos, todo paciente con problemas respiratorios va a ser tratado como COVID, hasta no demostrar lo contrario”, considera Gamero.

Plantea Gamero algunas diferencias, pues “a veces el COVID tiene un periodo de fiebre un poco más largo; mientras que un cuadro catarral por Rinovirus o Parainfluenza comienza con fiebre no tan elevada, y en dos días ya tiene el cuadro catarral, estornudando, etc. En COVID no, el paciente pasa cinco a seis días sin proceso evidente respiratorio, y un poco más tarde comienza a desarrollar los síntomas respiratorios”.

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Debido a lo contagioso del COVID-19, el médico alerta que todo el personal, tanto público como privado, debería contar con el equipo adecuado de protección, como mascarillas, guantes, trajes especiales, etc. Por ahora, decenas de denuncias han salido desde los trabajadores del sistema de Salud del país, pidiendo justamente este equipamiento.

Para el doctor Luis Castaneda, la combinación del COVID-19 con los otros virus que impactan en la población salvadoreña entre mayo y septiembre crea un panorama preocupante para el sistema de Salud, pues “en épocas normales (sin el nuevo coronavirus) el Hospital Bloom se topa” de pacientes con enfermedades respiratorias.

Las vacunas son clave

El COVID-19 en combo con las neumonías, entonces, es preocupante, pero la población debe tomar medidas para asegurar que otros virus tampoco le impacten. Entre ellas, una de las más importantes es la vacunación, como la del neumococo, la influenza y la tos ferina.

La cuarentena tiene aislada a la población y no es posible la vacunación por ahora en el sistema público ni privado, pero para el médico pediatra Rodrigo Simán, “es importante que la gente tenga estas vacunas en cuanto se pueda”, si no las recibieron ni de pequeños ni de adultos.

Entre más recomendaciones para no caer en neumonías, Gamero llama a estar alerta a los grupos de personas en riesgo, que son más vulnerables no solamente al COVID-19, sino también frente a otros virus. Habla de personas “como el diabético, el cardiópata, el neumópata crónico, el de insuficiencia renal, quien tiene inmunodeficiencia”.

Simán recuerda a los fumadores que es mejor dejar el tabaco en este momento, no cocinar con leña y “tener un buen control de los cuadros respiratorios tempranamente”, para que cada caso no llegue a complicarse demasiado. Además, es recomendable evitar cambios bruscos de temperatura, así como la exposición a lluvias, polvo y polen.

Para Simán, el problema es que las personas no están debidamente educadas ni informadas sobre el COVID-19 y otros virus que, en esta época, podrían desbordar el sistema de Salud si hay demasiados contagios.

“Este gobierno se ha preocupado más por reprimir, que por educar. Y no solo debe educar en redes sociales, sino en todos los medios de comunicación y en el área rural. Una vez la población entiende la importancia del lavado de manos, la mascarilla, etc., con educación la gente entiende. En los países desarrollados no ha habido necesidad de la cuarentena. Los decretos no curan, la ciencia sí”, remata Simán.

Finalmente, Gamero le quita un poco de gris al panorama y comenta que “como todo mundo andará con mascarilla, adelanto que el número de infecciones respiratorias va a disminuir, en general, por las medidas del COVID. Si no fuera por esas medidas, ya estuviéramos metidos en problemas de neumonías de otra índole. Este COVID nos ha venido a educar, y estoy seguro que no vamos a tener esa elevación (de neumonías) que hemos tenido en otros años”, opinó.

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