Tres estudios establecen que agua del lago de Ilopango no puede ser potabilizada

El agua tiene metales pesados que dañan la salud, según las investigaciones. El año pasado, Anda anunció su proyecto de potabilizar agua del lago y distribuirla.

Por Roberto Alas

Ene 20, 2020- 06:00

Agarramos agua directamente del lago, se potabiliza, aclarándole a la población de que sabemos que el agua tiene ciertos materiales (pesados); pero la planta para eso es, para eliminar esos materiales y potabilizar el agua y que sea apta para el consumo humano”.

Esas fueron parte de las palabras del presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Anda), Frederick Benítez, después de reunirse con una delegación de la República Popular China, país que donará a El Salvador una planta potabilizadora de agua, la cual será usada para tratar agua del lago de Ilopango.

Benítez dio las declaraciones, el pasado 10 de diciembre, cuando explicó a la misión china las condiciones del agua del lago, los equipos y planta que tienen en la zona.

Sin embargo, volver potable el agua del lago para el consumo de miles de habitantes de Soyapango, Ilopango y San Martín será muy complejo debido a que tres estudios han señalado que el agua no es apta para potabilizar, para el uso de riego y para actividades recreativas sin restricción.

El agua del lago contiene diversos minerales o materiales pesados cuyos niveles sobrepasan en exceso el límite permitido.

Aunque las investigaciones han sido elaboradas en años diferentes (2014, 2016 y 2019) y por distintas instituciones, las tres indican que los metales pesados se mantienen en altas concentraciones lo que no la hace aptas para el consumo humano.

“Lo que se encuentra reiteradamente (en los estudios) es que las aguas del lago están contaminadas con metales pesados, alguno son nocivos a la salud humana, son tóxicos, tienen carácter nefrotóxico (dañar riñones). En los reportes lo que se informa es que ya de por sí el agua representa una amenaza porque si se extraen peces del lago estos bioacumulan metales pesados y luego al consumirlos nosotros estamos ingiriendo Mercurio, Arsénicos y otros metales que son nocivos; es una amenaza para la salud pública”, expresó Rafael Gómez Escoto, docente e investigador de la Escuela de Física de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemática de la Universidad de El Salvador (UES).

Entre los metales pesados que contiene el agua se encuentran el Boro, Arsénico, Cadmio, Cianuro y otros, que si se consumen en cantidades que no son permisible a mediano y largo plazo producen enfermedades crónicas.

En el estudio que efectuaron los estudiantes de la licenciatura en Física, de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemática de la UES, las muestras que se tomaron fueron de 7 distintos puntos del lago. En todas las muestras las concentraciones de metales exceden los valores permisibles para su consumo.

Foto EDH / Marcela Moreno

Gómez Escoto, quien también es experto en metales pesados, dijo que en la investigación que efectuaron, por ejemplo, el agua contiene Nikel en grandes cantidades.

Este metal pesado en el agua, según las agencias internacionales, para que sea consumible debe de estar en 0.010 miligramos por litro pero el análisis efectuado arrojó que es de 86 miligramos por litro, lo cual “es muchas veces superior a lo que los estándares internacionales establecen como máximo”, dijo el investigador de la UES.

El biólogo Enrique Barraza explicó que de por sí el lago de Ilopango contiene muchos metales pesados por su naturaleza volcánica y que los estudios efectuados revela que tienen importantes niveles de Boro y Arsénico “lo que imposibilita su uso y la vuelve no apta para el consumo humano”.

En todo caso, Barraza indicó que una vez se esté extrayendo agua del lago para abastecer al a población se deben hacer estudios para determinar si cumple con lo valores permisible que establece el Reglamento Técnico Salvadoreño sobre Agua de Consumo Humano, Requisitos de Calidad e Inocuidad.

Estas son las conclusiones del estudio del Ministerio de Medio Ambiente

“La calidad del agua del lago de Ilopango no es adecuada para agua cruda para potabilizar por métodos convencionales, debido a la presencia de valores por encima de los valores guías para Fósforo total, Fosfatos, Boro, Arsénico, Cianuros, Sólidos disueltos totales, Fenoles, Nikel y Coliformes fecales”, consta en la Evaluación de Calidad del Agua Lago de Ilopango 2014, que realizó la dirección General del Observatorio Ambiental del Ministerio del Medio Ambiente.

El estudio fue hecho en siete puntos del lago y en todos hubo gran cantidad de metales pesados. Además advierte que el agua tampoco es apta para el riego sin restricciones, debido a los valores por encima de los sugeridos en cuanto a Cloruros, Arsénico, Boro y Coliformes fecales.

Cuando Medio Ambiente evaluó la calidad del agua, informó que la presencia de bacterias patógenas produce, en su mayoría, enfermedades gastrointestinales; mientas que las altas concentraciones de metales como Arsénico, Cadmio, Plomo y Cromo “pueden producir serios efectos a mediano y largo plazo en los órganos del cuerpo humano”.

El informe del MARN también estableció que la calidad del agua del lago no es adecuada para el desarrollo de la vida acuática por la presencia, por encima, de Cianuro, Arsénico, Sólidos disueltos y Coliformes fecales.

¿Será suficiente la planta que donará China?

E 14 de diciembre pasado, representantes de Anda junto a una misión de la República Popular China visitaron el lugar donde construirá la planta potabilizadora. Será instalada en el cantón Joya Grande, municipio de Santiago Texacuangos, San Salvador.

De acuerdo con lo que ha informado el presidente de la autónoma, la planta potabilizadora eliminaría los metales que contiene el agua del lago. Sin embargo tal afirmación es puesta en entredicho por el investigador Rafael Gómez Escoto porque para filtrar esos minerales se necesitan métodos específicos.

“Habría que ver cuáles son las especificaciones de la planta porque una sola planta difícilmente va a poder eliminar todos los metales pesados. Tendrían que tener métodos específicos para ir eliminando los que se encuentran disueltos o de forma coloidal en el lago”, explicó el experto.

Foto EDH / Marcela Moreno

De acuerdo con el investigador, los métodos estándar que se conocen a nivel mundial para potabilización de agua no son suficientes para eliminar metales pesados, por lo que la recomendación de los expertos es no utilizar el agua del lago de Ilopango.

Gómez Escoto va más allá y explicó que, por ejemplo, si se quiere eliminar el Arsénico habría que desarrollar métodos específicos dentro de la planta potabilizadora para eliminarlo o disminuirlo; sin embargo, ese método no eliminaría el Plomo, el Palio, el Cadmio, el Boro y otros contaminantes.

“Habría que ir de manera selectiva eliminando esos contaminantes y hasta donde yo sé no existe una planta que sea capaz de hacerlo”, aseguró.

Enrique Barraza opinó que con la planta potabilizadora que instalará la cooperación china, a lo mejor están pensando extraer los metales en general; pero lo importante es que se cumpla con las normas que establece el Reglamento Técnico Salvadoreño.

¿Y las toxinas?

El Laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad de El Salvador mantiene un monitoreo permanente del agua del lago de Ilopango. Junto con la Anda han firmado una carta de entendimiento para que el laboratorio estudie el comportamiento de las microalgas.

De acuerdo con el director del laboratorio, Óscar Amaya, las microalgas pueden afectar a la población al consumir agua por las toxinas que liberan.

Rebeca Quintanilla, bióloga y miembro del laboratorio, explicó que el problema de las microalgas es importante analizarlas por las toxinas que producen. El año pasado detectaron varios eventos donde proliferaron muchas, aseguró.

“El problema con esas toxinas es que al potabilizar el agua siguen ahí, no importa que yo la potabilice. Al igual que con los metales, el proceso básico de potabilización no destruye las toxinas que ellas (microalgas) producen en algunos casos, ese es el problema específico, que a parte de los metales pesados hay otros contaminantes que se deben de considerar y de hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene niveles guías para consumo de esas toxinas”, explicó Quintanilla.

La bióloga aseguró que el país no tiene la capacidad para detectar, por el momento, toxinas en específico; aunque este año esperan, por medio de la cooperación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), comenzar a efectuarlo.

El 8 de mayo del año pasado, el laboratorio informó a la Anda de la presencia de cianobacterias, una de ellas con categoría “potencialmente tóxica” y superando 100 veces el nivel de riesgo para los bañistas.

A raíz de ello, dijo Amaya, la autónoma dejó de potabilizar agua del lago por casi ocho días, en la planta de agua en el cantón Joya Grande, en Santiago Texacuangos.

 

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