Dos emprendedores apuestan por el turismo sustentable con novedosos proyectos en El Salvador

Árbol de Fuego Eco-hotel y Tamarindo Casa Sustentable son dos proyectos emprendedores que se están abriendo espacio para ofrecer alojamiento sustentable bajo las premisas de comodidad con cero desperdicios y optimización eficiente de los recursos.

Árbol de Fuego Eco-hotel está localizado en Antiguo Cuscatlán . El costo por habitación ronda los $60 , pero depende de la temporada. Fotos EDH / Jessica Orellana.

Por Tania Urías

Ago 02, 2019- 19:15

Con una inversión que supera los $100,000 dólares y diez años de trabajo, Carolina Baiza, una empresaria salvadoreña, convirtió una sala de té en un modelo de hotel sustentable en la región y que ya ha ganado más de una docena de premios por prácticas en armonía con la naturaleza.

Localizado en Antiguo Cuscatlán, La Libertad, Árbol de Fuego Eco-hotel, fue creado en 2001 y es una empresa familiar. Comenzó a funcionar con cinco habitaciones, aunque habían construido trece, hoy tienen 19.

Su propietaria asegura que ha sido un camino cuesta arriba pero ha valido la pena y que el hecho de convertirlo en un hotel cero desperdicios, además de ahorrar costos, tiene que ver con la idea de contribuir al cuidado de la naturaleza.

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) fue una de los primeras aliadas de Carolina, gracias a expertos enviados por el organismo, ella consiguió entender los principios de sostenibilidad y tomar en cuenta algunas recomendaciones que le hicieron para reducir consumo de agua y energía eléctrica y por ende de dinero.

Uno de los primeros cambios que hizo la propietaria de Árbol de Fuego fue cambiar las luminarias por focos Led, además eliminaron las duchas eléctricas y en cambio, compraron un calentador solar que redujo hasta en $1,000 el consumo de energía eléctrica por mes.

También construyeron dentro del hotel un cuarto que adecuaron como secador solar de ropa, con paredes hechas de varas de bambú y láminas, lo que facilita el secado de la ropa, aunque esté cubierto.

Otros cambios que ejecutaron fue eliminar los manteles de tela y colocar plásticos, para reducir el lavado y planchado de ropa. La bomba de la cisterna estaba hecha para un hotel de siete pisos, y la adaptaron a la capacidad del hotel.

Además, desde 2009 dejaron de ofrecer a los huéspedes botellas plásticas con agua, con eso han dejado de contaminar con 5,000 botellas al año, hoy tienen un purificador de ozono y se coloca el agua en jarra.

Otro cambio importante fue la introducción de reductores del caudal de agua en las duchas, antes de eso, debido a la presión, desperdiciaban agua, las duchas vertían 25 litros de agua por minuto, hoy solo son siete litros por minuto.

Una de las iniciativas que más enorgullece a Carolina Baiza es un techo verde, que no solo refresca el hotel, sino que permite un ambiente más purificado.

Carolina asegura que convertirse en un hotel sostenible no quita comodidad a los clientes, por ello si bien se ven en la necesidad de usar equipos, como los aires acondicionados, buscan aquellos que tengan la tecnología más eficiente.

Optimización de recursos

Árbol de Fuego Eco-hotel aprovecha cada recurso, por ejemplo tienen su propia planta de abono orgánico, y no usan químicos, eso ha provocado que lleguen más gusanos y por ende pájaros y mariposas y también se multipliquen los insectos, que a su vez, provocan un ecosistema que transforma al hotel en un lugar lleno de vida.

Otro de los esfuerzos hechos en el lugar, es la elaboración de una biojardinera, que permite dar tratamiento a las aguas grises y utilizarlas para regar las plantas. A través de la biojardinera están purificando 400 litros de agua al día, toda el agua que antes de iba al tragante, hoy es un eficiente sistema de riego.

El reconocimiento de Usaid por su contribución al Medio Ambiente y por fomentar la responsabilidad ambiental en la comunidad, el Premio Nacional de Bioeficiencia Energética, tres primeros lugares, del Centro Nacional de Energía (CNE), son solo algunos de los galardones
obtenidos.

En 2014 obtuvieron el primer lugar del Premio Hands on Project on Sustainable Living de Alumni Portal Deutschland, Alemania, el premio del Uso Eficiente del Agua, primer edición, Rubro Turismo del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y un reconocimiento por su planta natural de tratamiento de aguas grises y por ahorro de agua.

Además el premio OPAMSS Hábitat Urbano Sostenible, categoría Innovación por proyectos sostenibles e innovadores, entre otros.

También, los principales sitios que fomentan el alojamiento y las reservas como Booking o Tripadvisor, el hotel tiene una calificación superior a nueve.

“Gracias a estos proyectos hemos logrado sobrevivir crisis financieras, hemos protegido el recurso humano y somos un hotel diferente que atrae gente que se interesa o no por lo sustentable, pero al conocerlos, se van con otro aprendizaje y eso es una gran satisfacción”, comentó Carolina.

La empresaria destaca el apoyo de Usaid y también de la universidad Don Bosco, que ha permitido que expertos de ese centro de estudio le ayuden a monitorear el consumo de energía, agua y el manejo de desechos y cada día mejorar en eficiencia.

Los turistas que reciben son europeos y de Estados Unidos. La mayoría por negocios.

La empresaria, junto a su madre, que administra el hotel, ya están pensando en colocar paneles solares en todo el edificio y su modelo de alojamiento ha despertado tal interés que podrían vender el concepto como franquicia a otros países de la región.

Tamarindo Casa Sustentable, un proyecto en crecimiento

Eduardo Portillo es un periodista que se inclinó por el turismo sustentable por que buscaba un proyecto que le apasionara.

En 2010 heredó un terreno en Guacotecti, Cabañas, a 80 kilómetros de la capital, y comenzó lo que hoy es no solo su residencia sino el proyecto que le entusiasma, un hostal que busca convertir en alojamiento ecosustentable.

Tamarindo Casa Sustentable, está construida con paredes de adobe y posee dos habitaciones, una para cuatro personas y una para dos, brinda además opciones de camping y hamacas.

Eduardo ha trabajado en varias iniciativas para que el hostal sea un espacio ecoamigable, entre ellas un techo verde donde cultivan hierbas aromáticas para el consumo de los huéspedes y para comercializarlas, el concepto que no solo baja la temperatura del lugar, también brinda un ambiente más armónico con la naturaleza.

En el hostal la energía es solar, aunque cuando hay demanda, utiliza la convencional. Además el baño es seco, se usa aserrín para el manejo de desechos y con ello se hace abono; la cocina es de leña, está prohibido el uso de desechables.

“Yo vendo la experiencia de la sustentabilidad, a través de tecnologías apropiadas, la gente puede llegar y conocerlas, y solo aquel que quiere una experiencia distinta, le sentirá gusto a eso”, contó.

El joven también desarrolla un huerto que produce alimentos de manera orgánica. Hay un bosque comestible y una cerca viva y realiza la separación y disposición final y responsable de la basura.

“El planeta está en una situación delicada en cuanto a su equilibrio. Como especie, hemos modificado los ejes naturales de este lugar que llamamos hogar. Las consecuencias afectan el estilo de vida consumista que tenemos . Ante esto la sustentabilidad parecen ser una posición coherente. Tamarindo pretende llevar la información al respecto a sus vecinos en Cabañas, El Salvador y el mundo”, detalló.

El emprendedor asegura que por ahora no ha realizado mayores inversiones a la casa y el proyecto aun no es rentable, por ello debe hacer otras actividades externas para sostenerse económicamente, pero cree en él y asegura que el turismo sustentable, es ya una tendencia en crecimiento.

Él recibe a los viajeros, la mayoría europeos, y explica las tecnologías, para conocerlas y que como él, aprendan a entender la importancia de cuidar los recursos que a la larga, le retribuirán algo más valioso que el dinero.

 

Turismo sostenible

La Organización Mundial del Turismo brinda características que lo definen. Debe dar un uso óptimo a los recursos ambientales y ayudar a conservarlos.

Además respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, conservar sus activos culturales y arquitectónicos y sus valores tradicionales. Reportar un alto grado de satisfacción a los turistas y representar para ellos una experiencia significativa, que los haga más conscientes de los problemas de la sostenibilidad y fomente en ellos prácticas turísticas sostenibles.

FOTOS:

Árbol de Fuego, el hotel de Antiguo Cuscatlán que innova con un jardín en el techo

Árbol de Fuego Eco-hotel es un proyecto emprendedor que promueve el cero desperdicio y la optimización de recursos, filosofía que permite ahorrar costos y contribuye al cuidado de la naturaleza.

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