El histórico Palacio Nacional reunirá nuevamente a los tres poderes del Estado

Los salones Rojo y Presidencial serán los protagonistas el día de la toma de posesión del nuevo presidente de El Salvador. En los salones Rojo, Azul y Rosado sucedieron grandes acontecimientos a principios del siglo pasado, cuando el Palacio Nacional era el centro de grandes actividades para el país.

Foto EDH/ Archivo

Por Violeta Rivas

May 30, 2019- 20:30

El Palacio Nacional, patrimonio cultural desde 1980, es el escenario elegido para la toma de posesión del nuevo mandatario salvadoreño este sábado 1 de junio.

Luego de la protesta constitucional, que se realizará en la estructura construida frente a la fachada del edificio, el presidente saludará a las misiones especiales de los países amigos, no presididos por jefes de Estado, en el Salón Rojo del Palacio Nacional, una de las áreas principales.

Al traspaso de mando son 139 las delegaciones diplomáticas que han sido invitadas, y hasta el momento han confirmado su asistencia 66 países.

Ese mismo día, luego de la toma de posesión, el nuevo mandatario hará la protesta a los nuevos miembros del gabinete de Gobierno, acto que se desarrollará en el salón Presidencial del Palacio Nacional.

Posteriormente, saludará a jefes de Estado de los diferentes gobiernos en el salón de honor Óscar Arnulfo Romero, en Casa Presidencial.

Histórico monumento

El Palacio Nacional fue construido entre los años 1905 y 1911 , que vendría a sustituir al antiguo edificio que sufrió un incendio en 1889.

El primer piso del palacio fue hecho de mampostería, donde colocaron piedras con una mezcla de materiales sin ningún orden. Mientras que el segundo piso fue hecho de madera y lámina.

En su fachada, que da hacia la conocida Plaza Barrios, sobresalen seis columnas de estilo Jónico donde también están ubicada las estatuas de Isabel La Católica y Cristóbal Colón, las cuales fueron donadas en 1924 por Alfonso XIII, rey de España.

En esa época, para sufragar los gastos de la edificación se estableció, por medio de un decreto legislativo, que por cada quintal de café exportado se destinaría un colón para levantar la obra.

Los materiales utilizados fueron importados de diferentes países europeos, entre estos Alemania, Italia y Bélgica.

La construcción del edificio estuvo a cargo del ingeniero José Emilio Alcaine y el General José María Peralta Lagos, bajo la dirección del arquitecto Pascasio González Erazo, quien continuó la construcción de la obra durante el periodo de Gobierno del general Fernando Figueroa.

El Palacio Nacional abrió sus puertas el 1° de marzo de 1911, para la toma de posesión del nuevo presidente doctor Manuel Enrique Araujo. Su construcción fue el sueño del Capitán General Gerardo Barrios.

Sus instalaciones fueron ocupadas como oficinas públicas hasta 1974. Pero en un principio fue la sede de la Asamblea Legislativa y la oficina del presidente de la República.

Parte del salón azul, lugar donde se ubicaba la Asamblea Legislativa, y el escritorio presidencial, a mediados del siglo xx.

En su interior existen 101 habitaciones secundarias y cuatro salones principales con colores distintivos, uno rojo, uno rosado, uno azul y uno amarillo.

Arquitectónicamente el edificio pertenece al orden compuesto, ya que crea una combinación de los estilos Helénico, Jónico y Dórico con rasgos de estilos Griego y Romano, es por esto denominado como Ecléctico.

Las columnas de la edificación tienen detalles de tallos y hojas de Acanto.

En el centro hay un amplio patio donde predominan cinco araucarias, que representan a las cinco naciones centroamericanas.

Actualmente, el monumento nacional alberga el Archivo General de la Nación y el Museo de los Tres Poderes del Estado.

En los años 1990 el edificio fue restaurado, y su inversión fue de alrededor de treinta millones de colones. La primera etapa restaurada fue inaugurada en septiembre de 1995 durante una ceremonia especial a la que asistieron funcionarios del gobierno y diplomáticos.

Sus salones principales

El salón Rojo fue utilizado, desde su inauguración hasta la administración del general Maximiliano Hernández Martínez, para la ceremonia de presentación de credenciales de embajadores y para las recepciones de la Cancillería salvadoreña.

Mientras que Salón Azul fue el lugar donde se congregó la Asamblea Legislativa.

En esta estancia resaltan detalles Jónicos, Corintios y Romanos y fue declarado monumento histórico nacional en 1974. Su nombre quedó para la posteridad, ya que la actual sala de reuniones del parlamento salvadoreño también es llamado Salón Azul.

El Salón Rosado originalmente fue utilizado por la Corte Suprema de Justicia y, posteriormente, por el Ministerio de Defensa.

En este espacio predomina el color rosado en sus paredes y sobresale la pintura mural perimetral, a nivel de los zócalos, en color verde, dorado y blanco.

Y el Salón Amarillo durante varios años fue empleado como la oficina del presidente de la República.

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