EE. UU. prevé que se agrave crisis en Venezuela si chavismo rechaza gobierno transicional

El designado por Donald Trump para Venezuela, Elliot Abrams, recordó que Maduro no es reconocido y por ende no tiene acceso a fondos en tiempos de pandemia y crisis.

El plan de EE. UU. contempla que Maduro salga del poder mientras se instala un gobierno de transición que convocará a elecciones, en las que podrá correr, afirma Elliot Abrams, aunque descarta que pueda ganar. Foto EDH / Archivo

Por Ricardo Avelar

Abr 04, 2020- 04:00

El martes, el secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, anunció una alternativa para facilitar la vuelta a la democracia y el fin de la dictadura chavista en Venezuela: que tanto Nicolás Maduro como Juan Guaidó abandonen sus cargos, se establezca un gobierno de transición con gente de ambos bandos y se convoque, no más de un año después, a elecciones libres y justas.

En medio de la crisis del COVID-19, el funcionario designado para liderar la estrategia de Venezuela en Washington, Elliot Abrams, ofreció una rueda de prensa con periodistas de todo el mundo. En esta, advirtió que Venezuela enfrentará problemas mucho más graves a los que ya tiene si el chavismo rehúsa esta salida.

Esto, añade el experimentado diplomático, se debe a que instituciones financieras multilaterales no reconocen la legitimidad del régimen que encabeza Nicolás Maduro, después de unas elecciones sin oposición ni arbitraje independiente en mayo de 2018.

“Ustedes vieron que Nicolás Maduro buscó recursos con el Fondo Monetario Internacional (para hacer frente a la crisis del coronavirus) y este lo rechazó ya que no lo reconocen”, dijo Abrams a los periodistas.

Añadió: “Uno puede predecir una crisis económica y social incluso más grave para el país”.

Por eso, este “halcón” de la política exterior estadounidense considera que la propuesta de Washington es sensata y espera que se mantenga un diálogo abierto con el cuestionado régimen en Caracas. “Esta es una oportunidad real para que Venezuela aborde y encuentre soluciones reales a sus problemas”, sentenció.

Además recalcó que una vez se instale este consejo de gobierno de transición, “las instituciones financieras estatales empezarán programas de apoyo para Venezuela enfocados, entre otras áreas, en acceso al agua, electricidad y servicios básicos para la población”.

La propuesta de Washington se topó el martes a un rotundo “no” de parte del canciller del régimen chavista, Jorge Arreaza, quien consideró la iniciativa una movida de corte imperialista por parte del gobierno de Donald Trump.

“Ante la pretensión del departamento de Estado de EE. UU. de imponer en nuestro país una pseudo propuesta intervencionista de gobierno tutelado, el Gobierno Bolivariano reitera que Venezuela no acepta, ni aceptará jamás tutelaje alguno, de ningún gobierno extranjero”, manifestó Arreaza en un comunicado el mismo martes.

Por su parte, el líder de la oposición y quien es reconocido por alrededor de 60 países como presidente interino, Juan Guaidó, manifestó que apoya el plan y la transición a una normalización democrática en su país.

Ya esperaban el “no”

Abrams manifestó en la conferencia de prensa que el no del régimen chavista ya se veía venir y no les produce ninguna sorpresa.

“El rechazo inmediato de Maduro era obvio y predecible, nosotros pensábamos que así iba a pasar”, manifiesta el diplomático.

Sin embargo, advierte que lo importante no es lo que el régimen diga abiertamente, sino las conversaciones que están teniendo en su interior y junto a las fuerzas armadas. “Lo importante es lo que ellos en privado admitan que esta propuesta significa para su país y para ellos mismos”, indicó Abrams.

Por ello, adelantó que abrirán la posibilidad de tener un diálogo con el chavismo, pero que consideran como interlocutor natural al gobierno de Noruega, quien ya estaba sosteniendo una ronda de diálogo entre el chavismo y la oposición.

Si se instala este gobierno transitorio, según la deposición de Abrams a la prensa, se suspenderán las sanciones temporalmente y estas serán revocadas de manera permanente una vez se celebre elecciones libres.

En estas, explicó que podría participar tanto Guaidó como Maduro, y que solo está vetada la persona que encabece el gobierno de transición. Además, abrió la puerta a una amnistía para los diferentes crímenes cometidos por el régimen.

“No hay relación” con acusación por narcotráfico

Según Abrams, este plan no tiene nada que ver con la acusación del Departamento de Justicia a Maduro de presunta conspiración para llevar drogas a EE. UU. y narcoterrorismo. Sin embargo, recalcó que su país seguirá combatiendo estos delitos, especialmente los cometidos y facilitados por oficiales de gobiernos extranjeros.

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