Óscar Picardo: “El presidente debería establecer una mesa de diálogo contra el virus”

El investigador educativo que sigue de cerca la crisis con modelos matemáticos sostiene que se debe dejar de lado el dar órdenes y se debe involucrar a todos los sectores del país.

Óscar Picardo, investigador académico. Foto EDH / Marcela Moreno.

Por Wiliam A. Hernández @walexhernan

Abr 06, 2020- 21:30

Óscar Picardo es un investigador académico. Desde la academia ha desarrollado junto a una universidad privada y un grupo de colaboradores un prototipo (ya testeado y listo para operar) del primer respirador mecánico que puede fabricarse para atender la necesidad que se tenga en el país por el coronavirus.

Picardo incluso desarrolló un modelo matemático para contrastar y cuestionar las cifras iniciales que el presidente de la República Nayib Bukele presentó hace varias semanas en una conferencia de prensa, en la cual impuso la cuarentena en el país. El mandatario también proyectó, en esa conferencia, que en mayo de este año, el país tendría 3,145,728 de pacientes contagiados.

El Diario de Hoy habló con Picardo, quien además fue profesor de Nayib Bukele cuando cursaba el tercer ciclo en un colegio privado, al igual que varios de los funcionarios más cercanos de su Gabinete.

¿Qué le ha parecido el manejo de la emergencia por parte del presidente de la República?

Respecto a la emergencia, yo creo que hay que presentar dos puntos de vista, todas las medidas iniciales que se tomaron para generar el distanciamiento social y el aplanamiento de la curva, a pesar de las imperfecciones, fueron atinadas, tanto el cierre del aeropuerto, el cierre migratorio y la creación de albergues, eso ayudó a establecer la situación que tenemos ahora de bajos casos de contagio, pero también tenemos el otro lado de la moneda que es la circunstancia en torno a la entrega del bono.

Creo que esa entrega fue diseñada un poco apresurada, se pudo haber dilatado una semana más para planificarla mejor, evitar los aglomeraciones en los Cenades; se pudo también haber tomado como referencia la matrícula escolar que fue una propuesta que hicimos o también se pudo haber diseñado una estrategia escalonada, es decir, haciendo entregas por departamento, por ejemplo, dos departamentos por día y así desconcentrar la demanda, tanto de gente como de la plataforma.

También, debemos señalar la limitada información que tenemos del número de pruebas, de casos para el análisis estadístico, creo que esa es otra deficiencia que se podría mejorar.

La nula presencia del presidente en la emergencia visitando sitios y albergues… ¿y dirigir la emergencia desde redes, es lo correcto?

El manejo ha sido dentro del estilo del presidente, muy virtual, muy digital.

Yo creo que eso es otro aspecto a señalar, casi todo se maneja por Twitter o a través de algunas conferencias. Yo creo que sería prudente también la presencia del presidente de una forma más activa en campo, recordemos que hay una brecha digital importante, no todo el mundo tiene redes sociales.

¿Hay falta de liderazgo en la emergencia?

Yo creo que el liderazgo ha estado evolucionando, sobre todo cuando vimos la destitución de la ministra de Salud (Ana Orellana), el rol preponderante de la secretaria de Gabinete, Carolina Recinos, que asume roles transversales. Si vemos al presidente activo, eso no hay que negarlo, está encima del problema y no hay que negarlo, pero si hay una difusión en cuanto al liderazgo.

 

¿Qué opina de las proyecciones hechas por el presidente sobre la evolución e impacto del COVID-19, especialmente cuando dio cifras alarmantes y usted con modelos matemáticos lo contradijo?

En lo que respecta a las proyecciones, si vemos la progresión matemática que hizo el presidente de Estados Unidos, la diferencia ya es de 300,000 casos menos al cinco de abril, según la progresión de él ya deberían de andar en los 700,000 casos. Inclusive la nuestra ya empieza a bajar, y yo creo hay que decirlo: no se cuál fue el interés (del presidente Bukele) de tirar una cifra exagerada, habiendo modelos como los que se corren a nivel epidemiológicos como el modelo SIR que da una proyección más real.

En nuestro caso, el estudio que hicimos con FUSADES, nos da dos escenarios entre 5,000 y 62,000 casos (contagios), lo cual nos presenta una proyección de necesidades, digamos significativas, que no la tenemos en materia de UCIS, intensivistas y de camas.

Pero creo que la progresión que se presentó (por parte del presidente) no fue la más feliz, digamos, no fue la más apropiada.

Acá se puede ver que Estados Unidos a la fecha está en 300,000 casos, ha crecido muchísimo, pero en la progresión del presidente supera los 700,000 casos. Aquí hay un error de más de 300,000 casos que es muy significativa.

¿El estudio con Fusades y un grupo de profesionales, entiendo da recomendaciones puntuales para el presidente Bukele?

Hicimos con el estudio UFG-Fusades cinco recomendaciones que habría que retomar, creo que son valiosas, creo que son reales.

Por ejemplo, iniciar el proyecto de identificación de personas inmunes, reactivación del sector productivo del país; el programa de capacitación del curso de intensivismo para neumólogos y médicos internos; facilitar datos para hacer más ejercicios de análisis y proyecciones matemáticas del modelo SIR.

También crear un programa de dotación de camas y UCIS progresivo conforme a las estadísticas y no conforme a olfato, de tal forma que no nos vayamos a exceder.

Amplías los espacios privados para la aplicación de pruebas diagnósticas a los laboratorios, yo creo que eso es importante, que no tenga el monopolio solo el Gobierno de la aplicación; y crear un sistema de datos online donde se centralice la información desde los laboratorios hacia la nube o hacia algún servidor en donde se vayan recopilando, esto sería muy bueno, ya lo está haciendo Costa Rica.

Y por último fomentar todas las iniciativas de desarrollo local de equipo médico como el que estamos haciendo en la UFG (respirador mecánico) y de insumos que sean necesarios para la crisis.

Quizás otro punto a agregar es que, yo creo, que todo ha estado muy centralizado, en un escenario de crisis como el que vive el país, creo que hubiese sido muy importante crear una mesa de diálogo entre el sector empresarial, iglesias, academia y partidos políticos, como que todas las decisiones las toma el presidente de una forma bastante unilateral y todos los demás solo somos testigos de lo que él decide, dice o hace.

Eso es importante para lograr una especie de corresponsabilidad de las decisiones. En la medida que más gente participa en la discusión de una medida eso corresponsabiliza a otros, sean empresarios, sean líderes religiosos, académicos, etc. Yo creo que todo está con un formato muy presidencialista.

 

¿Hace varios meses vi que usted aprobaba muchas decisiones de Bukele y luego lo he visto crítico, por qué el cambio?

No tanto, yo tiendo a decir lo que pienso con mucha franqueza. Conozco al equipo de Gobierno desde hace muchos años, lo conozco como docente y no tengo ni afinidad ni criticidad ideológica ni nada que ver, intento en las opiniones en Twitter, en la investigación ser objetivo, decirle al presidente y a su equipo las cosas que indican los resultados de las investigaciones de opinión, por ejemplo cuando sacamos el estudio del 9F, salieron cosas a favor del presidente y cosas en contra de él, y se le entregó todo el paquete, no se escondieron cosas.

Mucha gente apoyo el 9F pero un 20 % le dijo autoritario.

Uno intenta ser franco y decir lo que piensa, esperando que esas opiniones ayuden a mejorar el rumbo de país. En el Gobierno y en política hay un fenómeno, que tanto en campaña como en gobierno siempre hay gente que te dice lo que tú querés oír y cuando hay una voz crítica la aíslan.

¿Cuál es su visión del 9F?

El 9F fue un susto que el presidente le quiso dar a los diputados y fue un susto que se le salió de las manos, si a nivel local, a nivel doméstico sus seguidores lo aplaudieron.

¿Pero sigue confrontando, no busca entendimientos, acercamientos?

Si, eso es extraño, porque cuando tu le estas pidiendo un favor a alguien no podes estar insultándolo, el presidente viene insultando a ARENA y al FMLN desde hace mucho tiempo.

¿El presidente Bukele es autoritario?

Creo que tiene rasgos autoritarios, si, definitivamente, lo ha manifestado en la forma de como se comunica, en como se dirige a la gente, incluyendo a su gente cercana.

Tenía mis dudas si ese autoritarismo era justamente reflejo de ese cambio generacional, pero creo que no se justifica.

Hemos visto un desdén en los hechos históricos, no se celebraron los Acuerdos de Paz, se ven como un reflejo de la guerra fría entre ARENA y el FMLN, y se desconoce todo lo que sufrió el pueblo salvadoreño en esos años de guerra.

Pero si, yo creo que tiene esos rasgos de autoritarismo, lo que vimos en el 9F, ese militarismo exacerbado y otros militarismos que vemos en otros hechos indican esos rasgos.

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