La danza les dio una segunda oportunidad en el amor : “Así como empezamos de bonito queremos llegar hasta el final”

Teodora tenía 33 años de ser viuda y Luis Guillermo se acababa de divorciar después de 20 años de casados, pero a los 70 años encontraron nuevamente el amor.

Por Lissette Monterrosa

Feb 13, 2020- 22:00

En 1970, Teodora de Jesús Meléndez tenía 21 años y se acompañó con Roberto Galeano, un hombre 13 años mayor que ella. De esa relación nacieron dos hijas, Violeta y Hazel. En esa época, Teodora trabajaba como secretaria en una tramitadora de tránsito, además estudiaba canto, teatro, aprendía a tocar la guitarra y estudiaba danza. Su esposo trabajaba en la Alcaldía de San Salvador y en las tardes daba clases de inglés en un liceo. Una tragedia separó a la pareja.

Una noche al salir de su trabajo, Galeano conducía su vehículo y fue impactado por un bus de la Ruta 9. Él murió al instante. Teodora se enteró hasta el día siguiente por la mañana.

“Para mí fue bien traumático porque mi hogar era ensueño. Me sentía protegida por él”, comenta Teodora. A pesar de la perdida del esposo, pero con la ayuda de su madre y vendiendo de forma ambulante en Zacatecoluca, Teodora logra sacar adelante a sus dos hijas.

La relación lleva ya dos años, ambos gustan de interpretar personajes entre ellos los mariachis. Foto EDH / Lissette Monterrosa

 

Teodora recibe otro golpe duro

Hazel, la hija menor, se casa y junto a su pareja deciden vivir en la casa de Teodora. Nace el primer hijo y Teodora se enamora de inmediato de su nieto.

Por falta de trabajo, el esposo de Hazel emigra a España para probar suerte. Cuando se estabiliza en el país extranjero, Hazel lo sigue, pero deja a su hijo en El Salvador a cargo de Teodora. Pasan cinco años donde la relación de abuela y nieto se hace muy fuerte.

Hazel y su esposo deciden llevar al pequeño a España. “Se lo llevaron y eso fue como si una bomba me explotar dentro del corazón. Me puse mal, no me daban ganas de comer, todo me causaba tristeza en la casa sola se sentía feo”, relata Teodora.

Para encontrar un escape a su tristeza se incorpora a la Fundación Salvadoreña para la Tercera Edad (Fusate) en 2012.

A finales del 2017, llega un nuevo compañero a la fundación, su nombre es Luis Guillermo Aragón, de 59 años.

Él tenía pocos meses de haberse separado de su pareja con la que estuvo casado más de 20 años y con la cual procrearon dos hijos, que hoy tiene 19 y 21 años.

Luis Guillermo llegó a Fusate por recomendación de una familiar al verlo deprimido a raíz de su separación.
En la institución fue atendido por la doctora Irene Villalta, en ese momento coordinadora del Centro FUSATE en la Colonia Costa Rica de San Salvador.

Luis Guillermo inició un proceso de charlas para motivarlo a involucrarse en las actividades que el centro ofrece. Y decidió participar de los talleres de danza folclórica en 2018; ahí se encuentra por primera vez con Teodora. Ambos sentían la misma pasión en el baile.

Entre ensayos y presentaciones, Luis Guillermo se enamora de Teodora y empieza a tratar de conquistarla procurando no ser tan obvia su intención. Tras seis meses de pequeños detalles, pláticas, canciones, bailes, de esperarla en la parada de buses, el amor despierta nuevamente en Teodora y Guillermo, al ver el éxito de sus avances, le declara su amor un 8 de septiembre de 2018 en la Plaza Gerardo Barrios.

“Tenemos muchas cosas en común: nos gusta el baile, la música y la pintura. Guillermo no puede escuchar música sin dejar de mover sus pies. Se desvela pintando y dibujando y eso a mí me fascina. Es un hombre llevadero, educado que no dice palabras feas”, declara Teodora.

Para Luis Guillermo, Teodora es una persona sincera, cariñosa, atenta y pone interés genuino cuando él le habla. Cuando él empezó a cortejarla, Teodora no se decidía a corresponderle a pesar de sus las cualidades.

“Me costó mucho tener de nuevo pareja porque me sentía bien sola y libre. Tenía mis reservas por que había tenido una relación diez con el padre de mis hijas. Pero hoy me siento libre ya que no somos celosos, si tenemos que hacer algo lo hacemos, nos ayudamos mutuamente en las labores de la casa”, dice ella.

La diferencia de edades tampoco ha sido una barrera, Guillermo es once años menor que Teodora.

“Yo le dije que nos llevamos varios años y él dijo que eso no le incomoda. Así que ahí andamos de la mano en público sin ninguna vergüenza”.

La pareja vive actualmente en San Marcos, San Salvador. Teodora tiene un puesto en el Mercado Municipal de Zacatecoluca desde 1990. Vende ropa y otros artículos. En esta temporada tiene regalos para San Valentín. Guillermo la acompaña tres veces por semana cuando ella habré su negocio. Participan activamente en las actividades artísticas de Fusate y pertenecen a un grupo artístico llamado Los Torogoz, integrado por seis personas más, que ofrece diferentes puntos artísticos para fiestas y otras actividades públicas en las cuales se presentan por contratación.

Para contrataciones puede llamar a Leonor Sánchez, representante del grupo, al número 79 37 55 26.

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