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Kim Villalobos, la joven becada salvadoreña que ha trabajado en la escuela de Kobe Bryant

La joven logró una beca para jugar en San Diego State, en el más alto nivel de las universidades de Estados Unidos. Ha trabajado para la Mamba School, la escuela de Kobe Bryant y ha representado a varias selecciones nacionales

Kimberly Villalobos intenta anotar durante un partido con la selección menor femenina. / Foto Por FIBA Américas

Por César Najarro | Twitter: @cjnajarro | Oct 25, 2019- 20:30

Los Ángeles. Esta historia casi no se cuenta en El Salvador, sino que en México. Kim Villalobos estuvo a punto de jugar para esa nación. Su madre es azteca. Su padre, oriundo de La Unión, migró a Estados Unidos hace 3 décadas. Allá se casó e hizo su vida.

Exjugador de baloncesto, Enock inculcó el amor por este deporte a su hijo mayor y a Kim, quien inició en el patio de su casa con apenas 4 años. Con el correr del tiempo, esta niña se aburrió, pero no del baloncesto, sino de enfrentarse a chicas de su misma edad a las que superaba. Su padre la puso a jugar contra varones.

Lo demás, es una historia de mucho sacrificio y amor por el deporte, de disciplina. Hace un par de semanas, Kim optó por la beca deportiva que le ofreció San Diego State para estudiar y jugar. Ahora cursa el último año del equivalente al bachillerato.

Además, San Diego le permitirá jugar al nivel 1 de la NCAA, es decir, del baloncesto universitario de Estados Unidos, el más alto de los centros de estudio superior. Para decidir, sopesó las ofertas de 16 universidades que tienen sus equipos de BKB en la división 1, de un total de 34 que mostraron algún interés en ella.

Kim Villalobos junto a Kobe Bryant. La joven ha dado clases en la escuela del exestrella de la NBA, Mamba School. Foto Cortesía Enock Villalobos

Muchas de estas eran de un nivel académico excepcional, pero conllevaba el pagar cierta cantidad mensual. Además, pesó el factor familiar. Radicada en Los Ángeles, la mayoría de estas universidades estaban al otro lado de la costa, cerca de New York.

Kim se lo pensó y decidió analizar las ofertas cerca de la costa estadounidense donde vive su familia. Visitó Penn State y analizó estudiar en Oregon, Nevada, Utah, Nuevo México, Arizona y California.

Luego, fue a la de San Diego. “Realmente nos impresionó. Nos ofrecieron una beca completa, muchos, beneficios, dónde vivir, y la diferencia de apoyo era grande. Además, han salido una gran cantidad de jugadores de baloncesto de ahí” cuenta con emoción desde Los Ángeles Enock al recordar que el MVP#actual de la NBA, Khawi Leonard, estudió ahí.

En San Diego le pidieron de inmediato que firmara, pero Kim solicitó una semana para decidirse. “Había muchas muchachas esperando para que la entrenadora las viera. Solo vio a otra a la que ficharon, una que mide como 1.90. La entrenadora dijo que no verían más, que esperarían la respuesta de Kim. Eso nos motivó porque demostró que estaban interesados de verdad”, cuenta el señor Villalobos. A los días, Kim se decidió por San Diego.

Kim Villalobos junto a su padre Enock. Foto / Cortesía Enock Villalobos

Su historia

Kim siguió los pasos de su hermano, quien también logró una beca deportiva para estudiar en una universidad en EE. UU., aunque no logró formar parte del equipo, sí colabora aún con el cuadro de y está a punto de graduarse.

Pero la idea de Kim es otra, luchar contra viento y marea para ganarse un puesto en un mundo de gigantes. Con 1.81 metros y de origen latino, eso no es fácil cuando se enfrenta a cientos de candidatas locales, de toda Europa y África que sobrepasan incluso los 2 metros.

Kim ha estado en un equipo que se llama Cal Storm, del cual la escogieron después para el Team Taurasi, que es patrocinado por Nike y también por la jugadora de la WNBA Diana Taurasi, del Phoenix Mercury, reconocida como una de las mejoras de la historia.

Inspiración

“El baloncesto es todo, me hace feliz. Si estoy triste o enojada, voy a la cancha. Me hizo querer ir al colegio, significa todo por lo que he trabajado, todo mi tiempo invertido, mi vida”.

Kim Villalobos, basquetbolista salvadoreña

En 35 años, según Enock, apenas estuvieron 4 latinas en este equipo top a nivel de bachillerato. Kim fue la quinta seleccionada.

Durante su desarrollo, casi juega para México. “Estuvimos a una semana para decidir, pero no lo hicimos porque querían que pasara más tiempo con los que estaban reclutando. Fuimos a una preselección de Tucson. Ahí, de entre 200, quedó entre las mejores y viajamos al DF”, cuenta don Enock.

Justo en ese tiempo, también buscaba información sobre la federación de El Salvador, pero no la encontraba. La casualidad le llevó a esto. En un torneo en Las Vegas, otro cuscatleco grababa a su hija para enviar un video al país. “Le pedí el número, pero no me lo dio. Sin embargo, sí les dio mi número a ellos”.

Eventualmente, se contactó con Ismael Ochoa, quien entonces estaba como secretario en la federación. Así se concretó una visita para que la observaran. Enock compró boletos y regresó a su nación para que vieran jugar a su hija.

Fue en diciembre de 2014, y, desde entonces, hubo amor a primera vista. Ya en 2015 representó la país en el sub16 de Costa Rica, a donde fue la mejor anotadora, la más reboteadora y el equipo acabó con el segundo lugar por detrás de México.

Kimberly junto a Kyle Kuzma, actual jugador de los Lakers de Los Ángeles. Foto Cortesía Enock Villalobos

En 2017, estuvo en el equipo que disputó un torneo en Puerto Rico, a donde ganó como la más valiosa. Y en diciembre de ese año, apenas con 15 años, formó parte de la selección mayor que disputó el Centroamericano, aunque con pocos minutos en cancha. El año pasado, estuvo en el evento Sub 18 y su plan ese seguir representando al país.

“Mi papá me ayudó mucho en eso (la decisión de jugar por El Salvador). Cuando fui al país, practiqué, me gustó mucho, las niñas, el equipo, cómo me trataron”, cuenta.

“Me siento bien orgullosa de ganar una beca y de mis padres, por todo el apoyo que me han dado por tantos años para practicar. Siempre pensaba, tantos años de jugar, cuándo iba a lograr algo para mí, y ahora poder escoger una universidad, así que muy feliz de mirar atrás todos esos juegos, entrenos, y lograr esto”, cuenta Kimberly.

Su actualidad

Ahora, cursa el último año de bachillerato, y divide su tiempo entre el estudio y los entrenos. Se levanta a las 6 a.m. a practicar. Luego, a las 8 se va a clases hasta cerca de las 3 p.m. Después, vuelve a practicar de nuevo, entre 2 a 3 horas. Luego se va a casa a hacer tareas y, en ocasiones, a hacer más ejercicio o a la cancha.

Aunque un tiempo jugó en la posición 3 (como small forward), ahora lo hace como guardia, lo que le permite atacar más el aro, ser más tiradora.

Su Ficha

Nació en: Venice, Estados Unidos

Fecha: 10 de diciembre de 2001

Edad: 17 años

Altura: 1.81 metros

Peso: 165 libras

Deporte: Baloncesto

En las vacaciones pasadas, tuvo la oportunidad de conocer a Kobe Bryant, a quien toda la familia admira. Según explicó su padre, “fue reclutada por el equipo de técnicos de Kobe para entrenar niños. Antes, estuvo él entrenándola como 2 semanas para prepararla, y ya luego se quedó trabajando un tiempo con ellos dando clases. Kobe la vio jugando y habló con el entrenador del equipo Taurasi para que fuera a su academia. Una de las cosas que le gusta es hablar español con Kim”.

“Estaba bien feliz de conocerlo. Y a él también le importan mucho los detalles, como a mí. Cuando él hablaba, aprendí mucho”, cuenta Kim, quien también conoció a jugadores de NBA como Kyle Kuzma y Anthony Davis, actuales de los Lakers de Los Ángeles, o a DeMar DeRozan, de los Spurs de San Antonio.

“A Kobe lo conocí a principio de verano, en junio, ya que trabajé en su gimnasio haciendo campamentos para chicos, y él pasaba algunas veces. Así conocí a muchos profesionales que hablaron de sus experiencias y de la necesidad de trabajar duro por mucho tiempo para lograr algo”, confiesa la atleta.

Por ahora, no tiene el tiempo para trabajar en la Mamba School, la de Bryant. “En verano lo hice porque no tenía clases; ahora estudio de lunes a viernes”.

Ya en su último año en high school, también tiene claro que quiere seguir jugando por el país. “Creo que la Universidad siempre apoya cuando representas a tu país; depende si El Salvador tiene algún torneo para mi edad, pero sí estoy bien abierta a todo. Mi papá pasa pendiente”, cuenta Kim. Y es que Enock fundó en Los Ángeles la subfederación salvadoreña de BKB.

Con 17 años, Kim se ve como una jugadora diferente. “No es fácil, hay diferencias en altura y todo eso, pero a veces yo tengo más habilidad que otras grandes, eso me hace diferente. Soy alguien que pone mucha atención a los detalles en la cancha; luego trato de hacer de mi equipo lo mejor que pueda, me fijo en los pases, me gusta mucho atacar con diferentes movimientos, trato de ser diferente”.

Al consultarle si por ser latina siente que le ha costado más destacar en un mundo de gigantes no pone ninguna excusa. “No, creo que lo más es trabajar y tener mucha confianza en uno mismo, todo lo que dices es lo que puedes dar y con el tiempo van a venir los frutos; no es fácil, no es una cuestión que llevas un año jugando y luego tienes todo, sino es seguir y seguir por años”.

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