Toninho Do Santos

¿Qué pasó con...? El delantero brasileño que vino para Firpo y que tras anotar 28 goles en 1988/89 fue vendido al América de México. Vive en Porto Alegre

Actualmente Toninho vive en Porto Alegre. Tiene un negocio de zapatos deportivos. Foto EDH

Por Víctor Zelada Uceda | Twitter: @zeladauceda

Dic 07, 2014- 16:10

Es parte de la historia de Luis Ángel Firpo. Vino para el campeonato 1988/89 junto a su compatriota brasileño Fernando De Moura y fue campeón. Antonio Teodoro Dos Santos Filho (conocido en el fútbol como Toninho o como “El Bíblico”) dejó huella en el fútbol salvadoreño, en su primera etapa.

Este jugador brasileño era un centrodelantero rápido y fuerte. Su fuerte era el remate con ambas piernas, pero pese a su buena estatura  (1,87 metros) se le dificultaba marcar goles de cabeza. Así lo reconoce.

Fue un trotamundos. Jugó en México, Costa Rica, Honduras, Colombia, Chile, Bolivia y hasta en países asiáticos como Arabia Saudita, Líbano, Emiratos Arabes Unidos y Qatar pero fue El Salvador el país que siempre recordará.

Fue su primer puerto como futbolista profesional, fuera de Brasil. Luego de comenzar su carrera en las inferiores del Atlético Paranaense pasó a equipos modestos como Paranaiba, Bragantino y Cabo Frío.

Con 20 años recibió la propuesta de jugar en Centroamérica. Tuvo oposición de su familia, pero corrió el riesgo  de venir a El Salvador que estaba en un conflicto armado.

“Buscaba algo diferente, me propusieron irme a El Salvador y acepté aunque nadie de mi familia quería. Mi mamá tenía miedo porque en las noticias se mencionaba que El Salvador y Nicaragua había guerra” recordó Toninho.

El equipo al que llegó fue Firpo que hasta 1988 no era campeón nacional; aunque se estaba consolidando por los fichajes de que pasaría a ser el equipo de los noventa.

Toninho llegó sin pedir lujos. Contó cómo vivía “A pesar de las limitantes del país, no tenía automóvil, vivía en Los Cipreces, Santa Tecla y venía a entrenar a la cancha de Dintasa. Con varios jugadores viajábamos en unos buses pequeños donde casi no cabía la gente. Aún colgados iba feliz a entrenar”.

Firpo lo echó, readmitió y vendió…

Con los toros tiene momentos para el recuerdo. Después de ganarse a la afición con goles, Toninho pasó ‘un bajón’ y fue cesado en 1990. Por tres meses se marchó al fútbol tico con Herediano y aprovechó que por el apogeo del Mundial de Italia, se abrió una plaza más para los extranjeros. 

Firpo cayó en un bache de resultados y la afición pidió su regreso. Volvió y en la temporada 1990-91 con 11 goles en 24 fechas fue vendido al América de México. En ese contexto se manejó la cifra de 100 mil dólares, pero Dos Santos no lo confirmó.

“No pude jugar la final contra Águila (en 1991) porque me salió la oportunidad del América. Era dueño de mi pase y negocié mi salida”, contó.
Ante la pregunta de por qué le decían “El Bíblico”, recordó: “Cuando me quedé sin trabajo con Firpo, me apoyaron unos hermanos evangélicos, acepté a Cristo y cuando volví a jugar compré biblias para regalarlas a otros jugadores. Quien me apodó así fue el periodista Arnoldo Batres”.

Tras casi una década fuera del país, volvió hasta el 2002 con Águila donde coincidió con Raúl Díaz Arce pero ya no tenía la habilidad de antes y quiso irse antes de tiempo del equipo por las críticas.

“De Águila me recuerdo de pocas cosas, no me fue bien allí. Sé que lo dirigía el técnico Rubén Guevara”, explicó.

¿Qué hace?

Dos años después de jugar en Águila (2004) se retiró a los 38 años. Era momento para replantearse qué quería hacer en su vida ya que por su carrera deportiva no se había formado académicamente.

“Cuando dejó de ser mi profesión el fútbol, pensé que tenía esa percepción de ser vendedor. Estaba decidido a tener un negocio propio porque creía que había nacido para eso. Por eso hace unos ocho años me inicié con la tienda virtual de venta de zapatos deportivos de fútbol, tenis. La empresa se llama Tomate Azul y tenemos contacto con la fábrica en Hong Kong. Conseguimos zapatos distintos y de buenas marcas, no los encuentras fácilmente. Lo importamos y lo mandamos directo al cliente. Todo pedido se hace en línea”, contó Dos Santos.

Esta empresa tuvo su expansión y ya hay franquicias en España, Portugal, El Salvador y en 2015 estará en Uruguay. “Tomate Azul es un nombre que suena bien en todos los países.

En El Salvador tiene un socio que le administra el negocio y su nombre es René y promociona sus productos en el sitio web www.tomateazul.com.sv y en Facebook aparece como Tomate AZUL El Salvador.

Su deseo personal es viajar a El Salvador. “Quiero llegar a visitar a mis amigos, con muchos perdí contacto”.  

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