Opinión

OPINIÓN: Primeros pasos para iniciar el año

Comienza un nuevo año y aquí te doy algunos consejos prácticos para ordenarte y centrar tus objetivos

No te obsesiones con la cantidad de calorías que consumes, mejor aprende a alimentarte de forma más nutrititva. Foto / Shutterstock

Por Carolina figueroa, nutricionista clínica y deportiva | Ene 02, 2020- 21:33

Iniciamos un nuevo año, muchos hemos disfrutado compartiendo con seres queridos; la mayoría suele decir “en enero inicio la dieta”, y claro, no está nada mal que te hayas dado unas buenas vacaciones, pero ahora volvemos a la realidad y ver que hacemos, como trazarte objetivos que no resulten frustrantes por tu nivel de exigencia. Te ayudaré a ordenarte para hacer una buena selección de objetivos en salud.

Antes que nada debes estar consciente qué tanto te saliste de tu buen régimen de alimentación, o si al contrario nunca has tenido buenos hábitos; qué tanto ejercicio dejaste de hacer o si nunca has realizado para tomar conciencia y hacer esto de una manera sana, que disfrutes el proceso, pues no se trata de que te maltrates emocionalmente ni te restrinjas al 100% de entrada.

Los pasos a seguir son los siguientes:

1. Desear mejorar en salud. ¿Por qué primero en salud? Porque sin ella no tenemos una buena calidad de vida, antes de pensar en qué cuerpo deseas, debes decidirte por estar bien por dentro.

2. ¿Cómo sabremos como estamos por dentro? Una vez te decidiste debes de realizarte exámenes de laboratorio. Puedes iniciar por los más básicos, como heces, orina, hemograma. Si has tenido alguna patología en hígado o bebiste mucho durante las fiestas, realízate un examen de transaminasas. Puedes agregar ldl y hdl, así como glucosa en ayunas.

3. Tu tercer paso es acudir al nutricionista. No inventes descargando dietas de internet o copiando la dieta del vecino o tus amigos, pues cada cuerpo es muy diferente. Tu metabolismo trabaja acorde a como ha sido tu vida, tu edad, actividad física, entre otros factores. Por lo tanto, para poder saber de qué estás compuesto, es decir cuánto es tu porcentaje de grasa, se hace a través de la toma de pliegues cutáneos, cuántas libras son de músculo, si cuentas con un peso adecuado, si tienes las medidas antropométricas ideales para tu vida, y evaluar el índice de cintura.

4. Trazar objetivos reales y concretos en salud y alimentación, iniciando poco a poco y no drásticamente, comiendo lo más natural posible. A la vez, en este punto debemos trazar los objetivos en actividad física. Esto incluirá la selección del tipo de ejercicio a realizar, las veces a la semana y la intensidad con la que se realizará. Si no quieres asistir a un gimnasio al principio no es necesario, es deber del nutricionista deportivo encontrarte la actividad, ya sea en casa si es lo que más te favorece. Si nunca lo has realizado no te preocupes, yo te ayudo a iniciarlo. Puedes empezar incluso caminando 10 minutos diarios.

5. Tu nutricionista debe realizarte un plan de alimentación acorde a los objetivos planteados en mutuo acuerdo, a la vez que este se acople a tu estilo de vida. Es decir ser realistas si podras cocinar los 3 tiempos de comida, buscar la forma más real de poder ayudarte. Es fácil y todos nos descuidamos en algún momento de nuestra vida, y lo importante es amarnos a nosotros mismos y de qué mejor manera que cuidando tu salud, el físico vendrá por añadidura.

6. Un punto importantísimo es el caso de los niños y los adultos mayores, que son dietas totalmente diferentes, así como cuando ya tienes una patología de base, siempre se debe trabajar de la mano con tu médico. Un niño nunca se pone a “dieta”, de hecho por eso se llaman planes de alimentación, que busca en ellos mejorar los indicadores de crecimiento y desarrollo. En un adulto mayor debemos determinar si hay carencia proteica, indicar las preparaciones adecuadas para facilitarles la digestión.

7. En el caso de los deportistas de alto rendimiento, su alimentación se reiniciará acorde a su plan de entrenamiento y objetivos competitivos, buscando la mejora en su rendimiento deportivo.

8. Uno de los aprendizajes más bonitos de ir al nutricionista es que será como cuando vas a una escuela para aprender a guiarte solo en un futuro, aprender a conocerte, a controlar tu estrés, tu ansiedad, a poder canalizar los sentimientos de una forma adecuada. Verás cómo el pesar tu comida y conocer las cantidades exactas en base a tu requerimiento, ya que como te repito, esto es individualizado.

Después de una buena temporada verás cómo tú solo te irás armando tus menús, ya que es un aprender haciendo.

Atrévete, toma el reto en salud, pero dejate guiar. Como exdeportista de alto rendimiento y medallista de 3 deportes, te puedo garantizar que esto es como cuando tu entrenador de deja un “plan de entreno”. Al principio de motivas y lo llevas, luego imaginate qué pasara si continuara siendo el mismo por varios meses… obviamente te aburrirías y no habría algún progreso en tus evaluaciones. Pues así mismo es la alimentación, debe ser un proceso continuo para lograr la meta. Y pues si te caes, ¡no te escondas! Para eso cuentas con tu nutricionista, que es tu guía experto en quien debes apoyarte. ¡Así que ánimo! Te invito a que te muevas por tu salud. ¡Les deseo un feliz 2020!

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