Opinión

Deporte nacional: Una papa caliente

Quien sea que llegue a la presidencia del Indes deberá enfrentar enormes retos. ¿Qué requisitos debe cumplir, para que pueda cambiar de raíz nuestro deporte?

Vista general del Palacio de los Deportes Carlos "El Famoso" Hernández.

/ Foto Por Archivo

Por Carlos López Vides | Twitter: @celvides | May 20, 2019- 07:50

La persona que sea designada por Nayib Bukele para presidir el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) de 2019 a 2024 tendrá que enfrentar un desafío enorme, a la luz del sombrío panorama que ha tenido este sector en los últimos años. Lejos del brillo de años anteriores, ahora el deporte salvadoreño no está a la cabeza de Centroamérica, sino que terminó en el quinto lugar en los pasados juegos del área en 2017, en Managua. Una clara señal de dónde estamos.

La realidad está ahí, entre otras señales negativas: los escenarios deportivos están en malas condiciones por falta de mantenimiento, incluso los inaugurados para los Juegos C.A. de San Salvador 2002; muchos atletas de la alta competición se han alejado o han optado por el retiro (o, como mínimo, están desmotivados); ha habido escaso relevo generacional en deportes clave; y el ambiente de inseguridad imperante en todo el país ha disminuido la práctica del deporte como esparcimiento y recreación.

Hay otro reto enorme en camino, que son los Juegos Centroamericanos que albergará Santa Tecla en 2021, lo cual incluye mejoras de instalaciones deportivas y preparación de los deportistas que participarán.

Todo lo anterior no es sólo responsabilidad del INDES, por supuesto; pero sí es el brazo del Gobierno para incidir en la práctica deportiva. Ante tal escenario, ¿qué requisitos debe cumplir la persona que llegue a relevar a Jorge Pérez Quesada, el presidente saliente del Instituto?

Jorge Quezada, presidente del INDES hasta el 31 de mayo. Foto / Archivo

Vamos por pasos. Primero, hay que revisar lo que indica la Ley General de los Deportes. En su artículo 10, explica que el Comité Directivo del INDES estará conformado por 7 miembros propietarios y 7 suplentes, distribuidos así: 4 titulares y 4 suplentes del sector público, designados por el presidente de la República (y entre esos 4 titulares estaría el presidente del INDES); y 3 propietarios más 3 suplentes elegidos por las federaciones deportivas.

Luego, en su artículo 12, la ley tiene cuatro literales que establece los requisitos para ser miembro del Comité Directivo del INDES (y también para quien sea su presidente, lógico). Los primeros tres son: ser salvadoreño y mayor de 25 años; ser de moralidad y competencias notorias, y estar de alguna manera vinculado al deporte. Pero en el cuarto literal, incluido en una reforma que cobró vida en noviembre de 2016, se incluyó “ser miembro de la junta directiva de una federación deportiva reconocida y registrada por el INDES”.

Lo anterior significa que la persona que Nayib Bukele designe para la presidencia del INDES tendrá que salir, sí o sí, de las juntas directivas de las alrededor de 40 federaciones inscritas en el Instituto.

El perfil

Esos son los requisitos de ley. Pero hay muchas otras características que la persona que presida el INDES debería cumplir, para que colabore en que el deporte nacional mejore su rumbo a partir del 1 de junio.

Foto de referencia de las instalaciones del Palacio de los Deportes “Carlos ‘Famoso’ Hernández” del Indes.

Debería tener una excelente preparación académica, con licenciatura como mínimo y con estudios en administración y gestión deportiva. Además, debe ser un profesional con amplio conocimiento de las diferentes ramas del deporte.

La organización de eventos deportivos debería estar también en su hoja de vida, de preferencia de corte internacional; así como su capacidad en cuanto a relaciones internacionales, para lo que sin duda sería útil que maneje de dos a tres idiomas.

Comprender a fondo lo que implica la preparación de un atleta que es exigido en la alta competición también debe ser parte del perfil; así como un real, cercano y comprobado conocimiento de las condiciones de los deportistas, a nivel nacional. No se necesita a un burócrata de oficina, sino alguien que salga al territorio a encontrarse con las verdaderas necesidades del atleta de El Salvador.

Como manejará fondos públicos (más allá de que luego el INDES pase a ser una secretaría o un ministerio), deberá tener experiencia en ello, así como en la gestión de cooperación internacional y de apoyo de la empresa privada.

Llenar todos estos requisitos facilitará el camino para quien llegue a la presidencia del INDES, además de que se rodee de la gente adecuada. No será fácil, pero la papa caliente ya espera a la persona que designe el presidente electo.

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