Fútbol

A FONDO: La crisis de los futbolistas de la Selecta Playera en la pandemia

Algunos seleccionados pasan dificultades económicas, ya que viven de la pesca. Otros piden ayuda para sus comunidades

El seleccionado Darwin “Chino” Ramírez, en el patio de su casa, junto a su pareja Jeimmy Vanesa Aguilar. foto edh/Cortesía Darwin Ramírez

Por Varinia Escalante - Twitter: @VSkalanT | Abr 12, 2020- 04:00

El tema económico no ha sido ajeno, en todos los procesos, a los seleccionados de fútbol playa. Pero ahora, en plena pandemia por el coronavirus (Covid19), varios jugadores tienen dificultades económicas, ya que sobrevivir a la cuarentena domiciliar los aleja de llevar el sustento a sus hogares.

El vivir de la pesca es la preocupación de ellos, porque no tienen otro ingreso para subsistir. Esto porque, primero, de conseguir pescar no pueden vender el producto; y, segundo, al no poder salir de casa, tampoco pueden ir en sus lanchas o utilizar las herramientas de sus patronos para realizar sus labores.

En ese grupo de afectados se encuentran Exon Perdomo, Elmer Robles y Darwin Ramírez, los primeros dos de la isla San Sebastián, en Usulután; y el último de la Barra de Santiago, en Ahuachapán. Estos seleccionados, incluso, contaron que se terminaron sus “ahorritos”, para poder frenar la crisis financiera.

Sin embargo, aceptaron que el estímulo económico que recibieron, hace 12 días, por parte de Indes -el primero que les entregan en el año- les ha ayudado a paliar la crisis, y llegó justo a tiempo. “Lo agarramos casi solo para pagar deudas, para pagar en tiendas, y dinero que debía. Esperando con la fe de ese pisto, uno se enjarana para prestar para comer, y sirvió solo para pagar la jarana”, expresó Perdomo.

En su faena de trabajo. El playero Exon Perdomo, durante un momento del día, pescando. Ahora, no lo hace. foto edh/Cortesía Exon Perdomo

“Estamos mal de lo económico, porque así como está la situación no hay trabajo, no hay dónde poder salir a rebuscarse. Yo me dedico a la pesca y a cualquier trabajo de esos, para mantenerme. Pero ahora, no quieren el producto”, se sinceró también el pívot playero.

“Yo no tengo equipo de lancha, ni motor, ni redes, ni nada. Mi tía es la que negocia el producto, es la patrona, y con mi hermano nos rebuscamos para ir a trabajar en eso. Pero ahora está detenido todo eso, los mercados están cerrados, y estamos bien fregados”, agregó.

Similar caso es el de Robles, quien tampoco ocultó su problema. “Es importante para nosotros que Dios nos tiene con salud. La parte económica sí está difícil, pero compramos lo necesario con lo que entregó Indes, para ver hasta cuándo pasa esto (pandemia)”.

“Yo trabajo en la pesca, pero no tengo todas las herramientas, por eso no puedo dedicarme de lleno a eso. Tengo lancha, pero no motor. Por eso, también trabajo bajando cocos, ayudando a algún albañil, pero todos los trabajos están prohibidos aquí por ahora”, explicó el ala.

Para el playero, lo poco que tienen para “sus necesidades” se ha agotado, igual que “sus ahorros”. “Uno se mete a préstamos, pero hay que pagarlos y, a veces, no me queda nada de dinero. No estamos acostumbrados a una vida de lujos, por eso es que el dinerito que ahorramos lo ocupamos después para lo necesario o por una emergencia, si alguien se enferma. Yo ya me he agotado mis ahorros, pero gracias a Dios tenemos el pan de cada día”.

Igual, aceptó que necesitan una canasta básica: “La necesidad siempre la tenemos. Son cuatro bocas que alimentar, y un cartón de huevos nos dura solo una semana o semana y media. Los alimentos siempre son lo más importante”.

El jugador de la azul Elmer Robles comparte en la hamaca de su casa, junto a su esposa y a los hijos de ella. foto edh/Cortesía Elmer Robles

Por su parte, al lado opuesto del país, “Chino” Ramírez contó cómo está su vida: “Nos ha perjudicado mucho todo, porque dependemos de la pesca y no podemos hacerlo. Además, nadie compra el producto y están cerrados los puestos donde se vende. Pero hay que hacerle frente, por nuestra salud”.

“Estos días han sido duros para todos, creo que no solo para mi familia, sino para todas las personas. Con lo poco que yo tenía ahorrado, hemos subsistido, pero ya se nos agotó. No hemos podido pagar el recibo de luz, ni otras deudas que uno tiene. No miento que, hasta ahora, hemos tenido comida, pero no sabemos hasta cuándo nos va a aguantar esto”, confesó el ala.

Los jugadores no dudaron en contar que lo que más necesitan, en este momento, son víveres: “Yo, incluso, donde vivo no tengo ni luz, así que solo mis necesidades son frijoles, azúcar, café, aceite, cosas así. La verdad, se necesita mucho, el tiempo está crítico”, dijo Exon.

Otros como el portero Eliodoro Portillo y el pívot Agustín Ruiz hicieron llamados para que puedan ayudar a sus comunidades: el caserío El Tamboral de Chirilagüa y la isla La Pirraya, en Usulután. Incluso, Ramírez solicitó: “Quisiera ayudar a mis alrededores también, porque hay necesidad de víveres para poder dar a todas las familias”.

Mientras, el cierre Heber Ramos externó su deseo para que puedan colaborar con sus compañeros de equipo: “Primero Dios, se les solucionen sus problemas, que los ayuden, y que puedan estar estables con sus familias, en Usulután”.

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