8 de enero de 2006


INTERNACIONALES
Israel: dudas y perplejidad


El estado crítico de salud del primer ministro israelí ha provocado una gran incertidumbre acerca del futuro político de ese país. Ariel Sharon ha sido fundamental en la búsqueda de la paz con los palestinos

Agencias
vertice@elsalvador.com

El ataque de apoplejía que sufrió Ariel Sharon sumió la política israelí y los esfuerzos de paz del Medio Oriente en una gran confusión, amenazando la posibilidad de un acuerdo con los palestinos y fortaleciendo la posición de los sectores de extrema derecha.

La confirmación de que había sufrido un “significativo infarto cerebral” sumergió al país en una gran incertidumbre. Los comentarios comenzaron a multiplicarse rápidamente. Israel vive un gran drama.

En estos momentos, nadie lograría vaticinar el futuro. Todo se concentra en la necesidad de garantizar estabilidad y continuidad en la política israelí.

Si Sharon queda imposibilitado de ejercer sus funciones de modo efectivo, como parecería indicar el derrame, los efectos serán inmediatos dentro del país y también en el proceso de paz.
Sharon rompió en noviembre con el partido Likud, que lidera en la actualidad Benjamin Netanyahu, y el nuevo partido centrista que formó, el Kadima, había sido el favorito para ganar las elecciones del 28 de marzo.

Lo quiere la gente
El sucesor directo de Sharon es el ahora primer ministro Ehud Olmert, aunque Shimon Peres, también de Kadima, es el favorito según una encuesta realizada por el Instituto Dialogue.
A la cabeza
Kadima obtendría 42 escaños si acudiera a las elecciones de la mano de Peres, sostiene el sondeo. Si fuera con Ehud Olmert, Kadima alcanzaría 40 escaños, finaliza el estudio que difundió el Canal 10 de la TV israelí.
Kadima sin Sharon
Ehud Olmert
Es ministro de economía y actualmente ejerce como Primer Ministro interino.
Shimon Peres
Junto con Sharon organizó la nueva formación de centro. Es el preferido.

Pero es muy difícil que Kadima, la encarnación de Sharon, tenga un futuro muy brillante sin el primer ministro.

En meses recientes, muchos israelíes pusieron sus esperanzas en Sharon como el político en mejores condiciones de trazar las fronteras finales de Israel luego de un acuerdo con los palestinos.

El primer ministro, en una época guía del partido de los colonos judíos y uno de los principales propulsores de la construcción de asentamientos en territorios ocupados a los palestinos en la Cisjordania y en la franja de Gaza, se convirtió en septiembre en el primer líder israelí en ceder tierras a los palestinos.

La transformación de Sharon de halcón en un personaje pragmático, junto con la muerte el año pasado del líder palestino Yaser Arafat, había ofrecido unas inusuales esperanzas de paz en el Medio Oriente luego de cinco años de derramamiento de sangre.

Se esperaba que Sharon se enfrentara en marzo contra Netanyahu, el ex primer ministro que ganó hace poco las primarias del Likud, y contra Amir Peretz, el dirigente sindical que desalojó al veterano político Shimon Peres como líder del partido Laborista.

Nadie cree que algunos de los posibles sucesores de Sharon tengan la capacidad de crear una sólida coalición gobernante.

Los herederos

El viceprimer ministro Ehud Olmert ha asumido las riendas del poder luego del ataque sufrido por Sharon. Algunos creen que podría surgir como reemplazante de Sharon en el Kadima.

Al igual que Sharon, su mentor en los últimos años, Olmert experimentó una transformación de halcón a moderado, en el tema de los asentamientos. Tanto es así que colaboró con Sharon en la retirada unilateral de Gaza.

Olmert, de 60 años, aliado de Sharon en el Partido Likud –que ambos dejaron en noviembre– se forjó en la labor pública durante una década como alcalde de Jerusalén, uno de los cargos más delicados en la vida política israelí, equilibrando los intereses contradictorios judíos y palestinos y teniendo que recaudar dinero en el extranjero para cubrir los déficit municipales.

Divisiones. Rezar por Sharon está bien para los liberales. Los intransigentes lo maldicen.

Pese a su pasado, Olmert seguramente tendrá más dificultades que Sharon en derrotar a Netanyahu o a Peretz.

Benjamin Netanyahu, de 56 años y ex primer ministro, sucedió a Sharon como líder del Likud. Se lo conoce como un político de línea dura. Dejó el ministerio de economía el año pasado en protesta por la retirada de Gaza.

El fuerte del líder sindical AmirPeretz son los temas sociales, pero se lo considera débil en relación con cuestiones relacionadas con la guerra y la paz.

En cuanto a Peres, tras perder contra Peretz en las primarias del partido Laborista, se unió a Sharon en el partido Kadima. Se ignora si buscará el liderazgo del nuevo partido. Peres, de 82 años, aunque fue primer ministro en tres ocasiones, nunca ganó una elección en Israel de manera indiscutida.

Siguen plan

Simón Peres ha declarado tras reunirse con el jefe de Gobierno en funciones, Ehud Olmert, que continuarán los planes de paz con los palestinos.

Peres se reunió con Olmert a fin de conversar sobre “qué hacer” en la situación creada por el grave estado de salud del primer ministro y la posibilidad de que no pueda regresar al Gobierno.
“Basaremos la política del Poder Ejecutivo sobre dos soportes, el de marchar adelante para conseguir la paz con los palestinos, y, simultáneamente, combatiendo contra el terrorismo”, dijo Peres.

“Estoy muy, muy preocupado por Sharon pero no soy quien debe dar este tipo de informaciones; para ello están los médicos, yo soy un simple ciudadano de línea”, comentó el octogenario y ex primer ministro israelí.

Peres aclaró que esta ha sido la primera de dos reuniones que tiene previstas con él el primer ministro en funciones mientras Sharon esté imposibilitado de ejercer sus funciones.

En caso de que esa imposibilidad fuese permanente, el Gabinete Nacional tendrá que escoger al sucesor de Sharon, cuyo Gobierno es de transición, hasta las elecciones nacionales del 28 de marzo.

En el Partido Laborista existía gran interés por lograr que Peres regresa a sus filas. Peres, que fue socio de Sharon en su coalición de Gobierno, abandonó el laborismo al perder el liderazgo en unas elecciones internas, y se sumó a su nuevo Partido Kadima (Adelante).

“Cuando tome mi decisión, la comunicaré”, dijo Peres a los periodistas, reacio a responder si piensa suceder a Sharon en las elecciones de marzo.

Un luchador

Aun si Sharon sobrevive, la inevitable partida de Sharon del escenario político seguramente tendrá grandes repercusiones en Israel y Oriente Medio, donde el partido que fundó estaba reformulando el ámbito político, en consonancia con el apodo de su líder: “la excavadora”.

Sharon de 77 años, una de las figuras dominantes en una región rica en personalidades poderosas, restó importancia a una apoplejía moderada el mes pasado y se reincorporó a un agotador programa público.

Los sondeos de opinión posteriores a sus problemas de salud del mes pasado indicaron que todavía era el principal favorito para las elecciones de marzo a la cabeza de su nuevo partido de centro, Kadima, después de renunciar al derechista Likud.

Algunos analistas políticos sostienen que ninguna figura ha dominado Israel en la magnitud en que lo ha hecho Sharon desde el fundador primer ministro David Ben-Gurion. “Desde el momento en que se vaya, todo cambiará”, dijo el analista político Shmuel Sandler de la Universidad Bar-Ilan.

Los comentaristas israelíes apuntaron rápidamente que el líder palestino Yaser Arafat, archienemigo político de Sharon, lo antecedió hace dos años cuando murió a causa de un derrame cerebral en un hospital parisino, semanas después de enfermarse.

Sharon soportó uno de los años más tensos de su larga carrera. Hubo algunas señales que indicaron que estaba llegando a su fin y en algunas oportunidades se lo vio agotado.

No lloran, pero temen por la paz

Queman fotos. Los árabes no derraman lágrimas, todo lo contrario.

Algunos árabes estaban rezando el por la recuperación del primer ministro israelí, Ariel Sharon pero muchos temen que su muerte pueda interrumpir los proyectos de paz en el Oriente Medio.

El común de los árabes nunca ha sido partidario de Sharon, un hombre odiado desde que maquinó la invasión al Líbano en 1982, en la cual hombres de la milicia cristiana a favor de los israelíes masacraron palestinos en dos campos de refugiados de Beirut.

“Siempre he deseado vivir para ver el día en que Sharon estuviera muriendo”, dijo Umm Ali Mikdad, una mujer libanesa de 60 años. “Pero deseaba que hubiese muerto por una bala de combate, no en su cama”.

Desde los socios de Israel, Egipto y Jordania, hasta su archienemigo Siria, los sentimientos de Mikdad eran compartidos entre el común de la gente, pese al cambio de Sharon de la derecha al centro en la política israelí en los últimos años.

Pero varios dicen que el futuro del proceso de paz sería tormentoso, sin importar quien lidere el estado judío.

“Pero confío en que su sucesor no será mejor. Probablemente tendrá una peor actitud hacia los palestinos y árabes en general”, agregó.

Analistas árabes dijeron que la salida de Sharon de la escena política dejaría un vacío en el liderazgo, sin un sucesor claro con la fuerza y los créditos para que el proceso de paz avance rápidamente.

Posibilidades de reemplazo
Vistazo a la situación sucesoria israelí planteada por la enfermedad del primer ministro
Precedentes
Sharon, de 77 años, es el primer ministro en funciones más anciano. Pero sus ataques de apoplejía no son los primeros problemas de salud que padece un gobernante israelí. En 1969, el primer ministro Levy Eshkol falleció y su viceministro, Yigal Alon, lo sucedió en forma interina hasta que el Partido Laborista designó a Golda Meir como
sucesora.
Otros casos
Cuando el primer ministro Itzjak Rabín fue asesinado (1995), Shimon Peres asumió el poder hasta que se realizaron elecciones generales. Menajem Beguin tuvo numerosos problemas de salud (ataques cardíacos, depresiones y un derrame) mientras estuvo en funciones (1977-1983). Sus asistentes a veces ocultaron sus males y nunca se nombró un reemplazante.
Los primeros pasos
Si un primer ministro israelí queda incapacitado, el viceprimer ministro asume durante 100 días. Cumplido ese periodo, el presidente, una figura mayormente ceremonial, se reúne con los líderes políticos y encomienda la formación de un gobierno de coalición. Los problemas físicos de Sharon no tendrían que afectar las elecciones programadas para marzo.
Una incertidumbre
La desaparición física o política de Sharon podrían tener un impacto en el partido centrista que acaba de fundar, Kadima. Si Sharon no puede postularse, entre los posibles candidatos a reemplazarlo figuran el ministro de Justicia Tzipi Livni, el ex primer ministro Peres y el ministro de Finanzas y viceprimer ministro Ehud
Olmert.

 

 

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