27 de marzo 2005


Un equipo “Soft”

Poseen una identidad sexual distinta a la de sus rivales, pero su entrega, capacidad y experiencia los han llevado a ser aceptados por el público. La mayoría es travesti. Son los campeones de la 1ª categoría de Sóftbol masculina.

Juan Carlos Rivas
vertice@elsalvador.com

   
Ritual. Antes del partido estudian las alineaciones. Un grito inicia la jornada. Foto EDH /Wilfredo Díaz

Es común escuchar apodos singulares como “La Tota”, “La Negra”, “Mimí” y “La Lola”, por citar algunos, durante el desarrollo del torneo masculino de sóftbol de 1ª categoría, una competición que se desarrolla a lo largo de seis meses y que reúne a los mejores equipos nacionales.

Desde hace un tiempo el sóftbol masculino ha tenido la experiencia de contar con un equipo fuerte y capaz, pero diferente: Entreamigos, un conjunto de peloteros experimentados con una orientación distinta a la de sus contrincantes heterosexuales.

Es un equipo que a pesar de desarrollarse en una sociedad dura y machista ha logrado ganarse la aceptación del público, a tal grado de recibir invitaciones de distintos puntos del país para participar en similares torneos departamentales, según cuenta su representante ante la Federación Salvadoreña de Sóftbol, Ive Mártir, coordinador de la ONG
Entreamigos.

A pesar de tal aceptación, miembros de dicha institución y algunos jugadores del equipo han expresado que todavía se dan casos de discriminación tanto en la liga como en los pasillos de la Federación.

Aunque existe un alto grado de respeto y tolerancia, es evidente el rechazo, dice uno de los peloteros. Pero los federativos contradicen tal posición.

“Todavía hay personas a las que les indigna ver que hombres con apariencia femenina les ganen o tengan la misma capacidad”, añade Mártir.

El año pasado por ejemplo, dicen haber sufrido algunos boicots como el hecho de solicitar ciertas programaciones y horarios que nunca eran tomados en cuenta, algo que no sucedía con los equipos heterosexuales.

“A veces tenés que ver en realidad que es lo que más pesa”, comenta William Hernández, presidente de “Entreamigos” y quien se encontraba en la barra apoyando a sus representados.

“Aunque no nos han agredido directa o físicamente, existe cierta desventaja dentro de la Federación”, acusa.

Los federativos

   
Entre bromas y compañerismo, los partidos pierden la monotonía.

La estructura de la Federación, por su parte, ha sabido tolerar aspectos como la orientación diferente y el uso del maquillaje, tanto así que actualmente permite el uso de fotografías donde aparecen con algún arreglo femenino e incluso pueden presentarse a los partidos mientras sus cuestiones femeninas “sean discretas”.

La competición exige tener buenos jugadores. Los requisitos son los mismos para cualquier equipo: pagar las cuotas de inscripción, presentar fotografías y acatar los reglamentos, así como respetar las decisiones de los federativos como fechas, horarios y locaciones.

Erick Urquilla, pelotero y estadígrafo de la Federación de Sóftbol dice que la gente no los discrimina (a los jugadores homosexuales) sino que los respeta.

Y agrega: “El presidente de la Federación es de la idea de que todo ser humano debe esparcirse y no se puede quitar el derecho de divertirse sanamente a través del deporte”.

“Entreamigos, a pesar de no jugar a nivel de seleccionados, se defienden competitivamente”, dice.
Los jugadores insisten en que todavía se da este tipo de acoso. “Siempre ha sido una experiencia dura la discriminación, pero se ha dado porque la Federación lo ha permitido”, confiesa Walter, a quien apodan La Negra, y quien es uno de los jugadores más experimentados y de los más premiados del equipo.

Incluso fue seleccionado nacional para los Juegos Centroamericanos. “Aunque está cambiando, también tenemos buenas experiencias como los premios y las medallas. Pero ahí vamos”, agrega.

“Siempre han sido respetados —apunta Urquilla—. Aunque por muchos años le tuvieron pavor a algunos equipos, se tomaron medidas como programarles juegos con pitchers seleccionados de alto rendimiento, para que experimentaran el sabor de jugar con gente de otro nivel”, aclara.

Eric, un joven estudiante y ex alumno de los talleres deportivos impulsados por La Negra, admite, como fan, que todavía hay mucha segregación: “Se puede ver en todas partes, pero por el carisma que tienen atraen gente”.

Los jugadores

Se trata de un equipo con jugadores que tienen hasta 15 años de experiencia. Un grupo que ha tenido seleccionados y premios individuales importantes a nivel nacional.

   
Entre bromas y compañerismo, los partidos pierden la monotonía.

Fredy, Walter o “Trixie” son algunas de las estrellas destacadas como “Champion Pitcher”, “Champion robador” o “Champion bateador”, entre otros laureles.

Incluso, formaron parte de la selección del 94 (Walter y “Trixie”) y cuentan que para ellos jugar es más que un pasatiempo y por eso entienden ciertas diferencias que puedan darse en el camino.

“Entreamigos” cuenta con un campeonato en sus manos, lo que significa doble responsabilidad para el recién iniciado torneo; defender la corona... y su identidad.

Ive Mártir dice que a pesar de tratarse de un equipo que se maneja solo, decidieron apoyarlos ante la Federación por su apertura y falta de miedo.

“Uno de los valores agregados de este equipo es que hace visible el tema de la comunidad homosexual dentro del deporte y lo hace visible de una forma profesional”, acota.

Sin embargo, no todo termina con el tema de la aceptación, ya que otro problema real que tiene que ver con la segregación ha surgido al momento de buscar patrocinios.

Muchos de los integrantes son empleados, obreros y trabajadores sexuales cuyos ingresos no les permiten costear todas sus necesidades de equipo, alimentación y publicidad.

Por esa razón se acercan a las empresas cuyas estructuras poseen rubros dedicados a la promoción.
“Ha sido difícil también solicitar ayuda, porque cuando les decimos que somos homosexuales nos cierran las puertas inmediatamente, y es muy duro porque todas las empresas nos discriminan”, manifiesta Mártir.

Sin embargo la marca de preservativos Durex apostó por ellos, dada su trayectoria como equipo, otorgándoles el patrocinio del uniforme así como materiales y folletos educativos, ya que también trabaja en campañas de información, educación y concientización de la salud, sobre todo en la protección sexual.

Jorge Chacón, de C. Imberton, la casa distribuidora, comenta: “Estamos muy satisfechos, pero todavía hay mucho por hacer. En este país todavía hay mucha ignorancia y poca conciencia. Por eso apoyamos a asociaciones cuya misión sea educar y creemos que el deporte es una de las mejores prácticas para canalizar energía positiva”, apreció.

Por su parte, los jugadores dicen estar satisfechos con el patrocinio a pesar de las restricciones por las que atraviesan.
“La verdad es que para poder mantener al equipo se necesita un presupuesto alto. Alrededor de $100 mensuales, sólo para cubrir las necesidades pequeñas”, dijo Mártir.

Aún así, aseguran estar tranquilos y tener una excelente relación con los otros deportistas. “Hay enojos, hay alegrías, hay malas palabras, pero nunca ha pasado nada mayor”, comentó un softbolista.

EL PLAY OFF

Un fan dijo: “Si no hubieran equipos de homosexuales, el Sóftbol
ya no sería el mismo”.

Y es que no sólo es la particularidad del actual equipo campeón; las tardes deportivas son toda una experiencia.
Los aplausos del público, la barra fuera de lo común gritando frases como “Dale duro mamacita”, o “Pegale como hombre, pendeja” son sólo folclor.

Porque, al final, se trata de un equipo de peloteros experimentados que juegan, sudan, gritan, sufren y se empolvan igual que cualquier deportista que busca competir y ganar, con la diferencia que éstos, después de cada partido, también se empolvan con maquillaje, rimmel y brillo labial.

La competencia está en su etapa inicial, sólo falta esperar quien gane el play off en noviembre, es decir, quien demuestre ser el más fuerte.

Velocidad, fuerza y maquillaje
ESTILO
La presentación es importante. Un poco de maquillaje levanta el ánimo. Los “umpires” lo permiten.

CHAMPION BATEADOR
“Trixie” a la hora de lanzar un hit con bases llenas. Su experiencia de 13 años lo ha llevado a los Juegos Centroamericanos.

 


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