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Crímenes
digitales
Siguen
en la impunidad
Estafas
y robos, distribución de virus, pornografía, piratería
y espionaje son algunos de los delitos informáticos y por
medios informáticos que se cometen en El Salvador. Por causa
de los vacíos legales y la falta de denuncias y de recursos técnicos
policiales es que, por ahora, no se persiguen
La
escena parece extraída de una película de ciencia ficción:
una docena de personas, con teléfonos celulares, alrededor de
una mesa, marcando simultáneamente el número que aparece
en el dorso de una tarjeta de prepago de la más alta denominación.
¡Ocho!, grita el líder. ¡Ocho!,
repite y marca todo el grupo... y así sucede con el resto de
dígitos.
De esa forma, los 12 teléfonos ingresan el código al mismo
tiempo y la recarga es válida en todos. Ellos los
delincuentes recargan 12 celulares por el precio de uno, y una
empresa de telefonía móvil es víctima de robo.
Este hecho ocurrió hace algunos meses en suelo salvadoreño.
Los expertos en informática de la empresa asaltada
descubrieron la debilidad del sistema e hicieron los cambios necesarios
para que el robo no se repitiera.
El delito ni se hizo del conocimiento público ni se llevó
ante un juez, pues la empresa de teléfonos no quiso quedar en
ridículo ante su competencia ni generar desconfianza entre sus
clientes. Sin embargo, ellos no han sido las únicas víctimas
de los delincuentes de la era digital en El Salvador.
El anterior es uno de tantos delitos por medios informáticos,
que el experto peruano Erick Iriarte Ahon define como delitos
comunes y corrientes que utilizan el medio informático.
El fin de estos crímenes puede ser robar, estafar, violar la
propiedad intelectual o promover el terrorismo. Iriarte explica que
se trata de ilícitos ya tipificados en las leyes y códigos,
pero cuya sanción depende de cómo el operador de
justicia fiscal, juez o abogado interpreta la norma.
Nuevos delitos
La era digital trae también sus propias plagas. Carlos M. trabaja
para una empresa de software. La computadora de su casa está
protegida por un router y un programa firewall.
Sin embargo, cuando instala un sotfware detector de programas espías
descubre que en su máquina hay 18 de estos, que posiblemente
lo invadieron al bajar información de la web. ¿Ha sido
Carlos víctima de un delito? Según lo explicado por Iriarte
en el foro sobre delitos informáticos que ofreció en un
hotel capitalino hace varios días, la respuesta es sí.
Carlos ha sido víctima del delito informático conocido
como Sniffing (fisgonear).
Además de los ilícitos que usan la tecnología para
ser cometidos, la era digital ha traído los delitos informáticos
propiamente dichos. El jurista peruano explicó a Vértice
que los delitos estrictamente informáticos difieren de
los comunes porque lo que invaden es la información de la persona.
Entre éstos cuentan la actividad de hackers y crackers, el sniffing,
el web page defacement, los ataques DNS y la distribución
intencional de virus (más información en recuadro).
Si bien estos delitos no son cosa nueva, en América Latina sólo
Chile, Venezuela y Argentina cuentan con una ley contra tales fechorías.
Bajo ataque
En agosto de 2004 se publicó en Internet una amenaza terrorista
contra El Salvador: Si el país enviaba otro contingente militar
hacia Iraq, se realizaría un atentado en suelo patrio. La sede
de Interpol (policía internacional) en nuestro país fue
alertada de la amenaza desde el extranjero, pero no pudo rastrear su
origen ya que no tiene los recursos tecnológicos adecuados.
Pero, el Ministerio de Gobernación informó
que aunque la página web donde se publicó la amenaza estaba
alojada en un servidor extranjero, el origen de la advertencia era local.
Tras ese incidente, las autoridades han hablado sobre la necesidad de
una ley contra los crímenes informáticos pues ahora les
consta que el ciberespacio también es utilizado por organizaciones
terroristas.
Iriarte asegura, que una nación carezca de una ley contra el
delito informático implica que hay menor regulación para
evitar que éstos se cometan. No obstante, agrega que la utopía
de que el Internet es un mundo sin reglas, anárquico, es falsa.
El Internet tiene unas normas establecidas para que funcione,
son protocolos técnicos, reglas, costumbres y, además,
las leyes nacionales le afectan, dice Iriarte.
De acuerdo a lo anterior, delitos informáticos o por esos medios,
como las exhibiciones obscenas, pornografía, difamaciones, injurias,
estafas, hurtos agravados, violaciones de derechos de autor y de las
comunicaciones privadas están ya definidos y sancionados por
nuestro Código Penal vigente y la Constitución.
Según Iriarte, una gran ventaja de no haber tenido una regulación
explícita sobre muchos temas es que da la posibilidad de ver
las experiencias de otros países, en qué se equivocaron
y qué se puede sacar de bueno de sus experiencias.
Aunque el jurista peruano cree que el tema de los delitos informáticos
va más allá de la creación de leyes, y que hay
que verlo como un proceso social, tanto el secretario de SVNet, Ulises
Trujillo, como el gerente de Relaciones Públicas de Microsoft
para Centroamérica y el Caribe, Rodolfo Salazar, creen necesaria
una legislación específica para combatir estos crímenes.
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| El difusor del virus I love
you lo envió como prueba de laboratorio. |
Trujillo considera que a medida de que la tecnología
ha aterrizado en nuestro país, esta clase de delitos ha aumentado.
Mientras Salazar reconoce que varias empresas salvadoreñas con
servicios digitales han sido objeto de crímenes informáticos,
pero advierte que es difícil conseguir las pruebas físicas
para llevar ante un juez a los delincuentes, pues hay agujeros que cualquier
defensa podría descartar.
Por otro lado, cuando se intenta seguir la huella de los delincuentes
informáticos, a veces lo único que se logra identificar
es un servidor y no a quien lo utilizó para delinquir. Ese trabajo
de rastreo, no lo hacen ni la Policía Nacional Civil (PNC) ni
la Interpol local, sino consultores privados.
Un paso atrás
Camila M., como muchas otras jóvenes, se comunicaba con su novio
por medio del correo electrónico. Pero el día que su relación
terminó, empezó a tener dificultades para leer sus mensajes.
El despechado había instalado un programa espía en la
computadora de su ex novia y así había conseguido el password
de su cuenta de correo.
Con esa información en su poder, le cambió la clave de
acceso a Camila para que ella no pudiera leer sus mensajes, y para borrar
los que le parecían enviados por un nuevo pretendiente. Una vez
que él había editado el contenido de su correspondencia
le permitía a Camila el acceso, devolviéndole su password
original. Todo esto sin que ella se enterara y se preguntara por qué
a veces podía entrar a su casilla de correos sin problemas y
otras no. Por suerte,unos amigos de Camila, duchos en computación,
descubrieron el espionaje y desinstalaron el programa.
Este caso sucedió en la esfera privada, pero, según Salazar,
en el país se han dado casos similares aunque de mayor envergadura,
fruto de la competencia desleal.
Cuando una empresa es víctima de ataques informáticos
el problema no sale a la luz, sino que las fallas en los sistemas son
resueltas por los técnicos y los niveles de seguridad se aumentan.
Salazar reconoce que hay hackers salvadoreños y que a algunos
han identificado. Pero a ninguno han llevado a juicio. Parece
que además de una ley nuestro país necesita educar a los
usuarios de cualquier sistema digital para que denuncien todo delito
informático, dijo Salazar.
Como usuario de la tecnología digital, él sabe que no
todo lo que se programa es digno de confianza. Como dice Iriarte: La
tecnología no es buena ni mala, sino que depende del uso que
cada individuo le quiera dar.
| La
suerte que tienen algunos hackers |
Te
logré hackear, era el mensaje que el jefe
de informática de la Universidad Católica de Perú
leyó cuando un estudiante ingresó al sistema y cambió
la página web de la universidad.
El jefe de informática en lugar de demandarlo le escribió
otro mensaje: ¿Cómo lo hiciste?. Ahora
el hacker es jefe de informática en una de las compañías
más importantes de computación en el Perú y
su sistema casi nadie lo hackea, aseguró
Iriarte.
El jurista y experto en delitos informáticos afirma que muchos
hacker han formado empresas de seguridad de información que
se dedican a intentar violar los sistemas para encontrar sus puntos
débiles. Es como que les pague para que me hackeen
mi sistema, dice Iriarte.
Sin embargo, no todo va bien para los hacker. Rodolfo Salazar, gerente
de Relaciones Públicas Microsoft, acepta que algunas empresas
han contratado hackers en el pasado, pero considera que ante la
existencia de leyes internacionales contra el crimen cibernético,
muchas empresas están adoptando la política de no
tenerlos en sus equipos. |
Delitos
Informáticos
Son aquellos en los que se afecta la información.
- Hacker: Ingresa a los sistemas por curiosidad o para demostrar
que es mejor que quien lo administra.
- Cracker: Agrede los sistemas con el fin de destruir y chantajear.
No es necesario ser hacker para ser cracker.
- Sniffing: Básicamente es fisgonear durante un proceso de
comunicación para saber lo que el otro escribe o dice.
- Web page defacement: Se deforma una web site o se cambia su contenido
con el fin de crear molestias a su propietario o administrador.
- Ataques DNS: Consiste en saturar de información un servidor
para que sea difícil acceder al web site alojado ahí.
- Distribución de virus: Si se hace de forma intencional
y daña la información de quien lo recibe es un delito.
delitos Por medios informáticos Son los delitos
comunes que usan la tecnología.
- Phreaking: Consiste en intervenir una línea telefónica
para hacer llamadas de larga distancia desde ella.
- Spamming: Es una forma de obtener información ilícitamente,
enviando correos electrónicos no solicitados.
- Phishing: Pedir por correo la actualización de los datos
de una cuenta bancaria, tales como login y password.
- Maiol y Web Trapping: Obtener información financiera mediante
un mensaje electrónico o una página que simulan pertenecer
a una tienda virtual. |
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